Michelle
Desperté primero que Vic, lo que me permitió observarle con detenimiento mientras dormía. No podía creer que tenía 20 años, aparentaba muchísimos menos, sobre todo dormido, entonces sí que era un bebé. Me puse sobre él, intentando no dejar caer todo mi peso y comencé a besar su mandíbula, subiendo poco a poco por su mejilla. Me acerqué a sus labios, besándole castamente antes de bajar a su cuello, dejando solo un par de besos antes de levantarme y salir de la habitación. Tenía hambre, pero no quería despertarle, estaba tan guapo dormido. Bajé las escaleras acomodándome su camiseta y terminé los últimos dos escalones de un salto. Entré en la cocina, donde Mike se encontraba preparando café.
—Buenos días. —Saludé sonriente. Se giró sobresaltado.
—Dios mío, Mich, qué susto. —Suspiró. —Buenos días. —Siguió preparando su café.
—También quiero. —Hice un puchero.
—Habrá suficiente para los tres. —Se encogió de hombros. Puso el play a la cafetera y se giró. —Oye, tengo que preguntártelo a ti porque sé que mi hermano no me dirá nada. —Bajó la voz, en tono confidencial.
—Dispara. —Me senté en la barra americana.
—Ayer... Ya sabes, ¿Vic triunfó? —Preguntó casi susurrando. Reí.
—Nop. —Recalqué la "p". —Pero porque no quiso. —Añadí encogiéndome de hombros y abrió los ojos desmesuradamente.
—¡Oh, Dios mío! ¡Joder! ¡Es tan imbécil! No sabe pensar. Te aseguro que si hubiera sido yo seguiríamos en la cama, joder. —Cogió su cabello con ambas manos, en señal de rabia. —A veces me da miedo que sea el mayor de los dos, en serio. —Bufó. Volví a reír y besé su mejilla.
—Fue muy bonito, Mike. —Suspiré. —Dijo que no quería hacer nada porque era la primera cita... —Mordí mi labio inferior sonriendo.
—Pero, ibas sexy, ¿Verdad?
—Todo lo que pude. —Asentí.
—Y... ¿Llevabas lencería? —Levantó ambas cejas.
—Recién comprada y de encaje. —Volví a asentir.
—Joder. —Murmuró. —¿Insististe?
—Demasiado. —Reí. Tapó su rostro con las dos manos un segundo, antes de levantarse furioso y salir de la cocina. —¿¡Dónde vas!? —Grité para que me escuchara.
—¡A matar a mi jodidamente estúpido hermano! —Respondió también gritando.
Solté una risa y apagué la cafetera, que ya había terminado con su labor. Cogí tres tazas de porcelana y serví el café con un poco de azúcar. Abrí la despensa en busca de bollería mientras escuchaba los gritos y las palabrotas de Michael hacia Vic. Dejé una bolsa de croissants con chocolate encima de la mesa y después puse las tres tazas, justo cuando los dos bajaban. El mayor con cara de sueño y el menor gritándole por detrás.
—Buenos días. —Se acercó a mí, abrazándome.
—Buenos días. —Respondí besando sus labios cortamente. Me sonrió estrechando su abrazo. —A Mike no le gustó el final de nuestra cita. —Reí.
—Me he dado cuenta. —Dijo en un suspiro mientras me soltaba. Se sentó en una de las sillas y tiró de mi mano. —Ven aquí. —Pidió haciendo un puchero tierno. Me sentó sobre su regazo y apartó los mechones desordenados de mi rostro para poder besarme. —No me importa lo que piense Michael, sé porqué hice lo que hice ayer. —Aseguró sin separarse de mis labios. —Y nos acostaremos cuando surja, no con el pretexto de "un final de cita perfecto" —Hizo comillas con los dedos en tono de burla. Sonreí más y acuné su rostro, besándole otra vez.
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Saving You {Vic Fuentes}
Fanfiction-¿Quién eres? -Pregunté confusa. -Solo soy Vic. -Se encogió de hombros.