Capítulo 26 {Francia, buen viaje}

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Michelle

—¿Vic? —Pregunté extrañada al coger el móvil.

—¡Michelle! —Exclamó aliviado. Suspiró. —Michelle, te hemos buscado por todas partes, he ido por cualquier sitio del instituto y ni siquiera estabas en tu escondite, ¿Dónde has ido? —Preguntó preocupado. Cogí una patata frita de mi bolsa y me la comí.

—No estoy en el instituto. —Dije mientras masticaba.

—Creo que ya me he dado cuenta. —Respondió algo molesto, reí. —¿Por qué no estás aquí?

—Oh. —Me comí otra patata frita y esta vez me la tragué antes de contestar. —Me han expulsado. —Informé como si nada.

—¿¡Qué!? ¿Qué ha pasado?

—Digamos que Stephany no molestará por unos días. —Reí. Él, en cambio, suspiró.

—Voy ahora mismo. —Afirmó.

—Vale, pe... —Colgó sin dejarme decir que estaba en casa de Kells. Bueno, ya da igual, se dará cuenta solito. Me encogí de hombros y seguí alimentándome de mis patatas con sabor a queso. Ni siquiera pasó un minuto cuando Vic me llamó otra vez, contesté riendo.

—Hum, vaya, lo siento, seguramente ibas a decirme donde estás, ¿Verdad?

—En casa de Kellin. —Reí divertida.

—Llego en cinco minutos. —Informó.

—Vale. —Respondí antes de colgar.

Wow, en la hora que llevaba aquí, ya había hecho desorden. Habían bolsas de snacks por todo el sofá y latas de Pepsi por toda la mesilla delante de este. Me levanté para recogerlo todo antes de que Victor llegara, si no, no podría ni sentarse a mi lado. Lo tiré a la basura y cogí otra lata de Pepsi, ya que estaba en la cocina. Volví a dejarme caer sobre la parte larga del sofá y abrí la lata de refresco a la vez que cogía el mando, a estas horas estarían poniendo Castle y era mi serie de policías favorita. Estaba completamente atenta a la pantalla, pendiente de cualquier cosa que pasara, a estas alturas, solía resolver el caso antes que ellos, era pura lógica, aún que también me llevaba sorpresas de vez en cuando. Me quité la chaqueta, quedándome solo con el top negro, ya que del tiempo que llevaba en casa de mi primo, me había acostumbrado a la temperatura y ahora tenía calor. Pusieron anuncios, así que aproveché para ir al baño y, cuando volví, observé una caja de cartón en una esquina del salón. Fruncí el ceño extrañada, no la había visto antes. Me acerqué, con la intención de saber qué había dentro y quité la cinta adhesiva que la precintaba para poder abrirla. Dentro había un plástico de burbujas protector, así que lo aparté, dejando ver un montón de marcos de fotos. Rodé los ojos sonriendo, el idiota de mi primo aún no había acabado de ponerlos. Saqué un par, por curiosidad y me llenó de ternura ver que la mayoría de fotos eran nuestras, de pequeños, en los cumpleaños, de excursión en el colegio, de viaje... Me atrevería a decir que él tenía una foto de cada momento que habíamos pasado juntos, pero hubo una que llamó mi atención. Yo ya vestía como ahora, con colores oscuros, en el caso de la foto: negro. Estaba absolutamente de negro, con los brazos cruzados y rodando los ojos mientras Kellin intentaba hacerme reír. Fue en mi cumpleaños de los catorce, ya casi no me acordaba de que él fue el único que se presentó en mi "fiesta". Guardé la foto suspirando y cogí otra totalmente diferente. Me quedé en shock, con los ojos más abiertos que nunca y sintiendo cómo enrojecían y se llenaban de lágrimas. Estábamos Kells y yo más o menos con seis o siete años, ambos sentados en el regazo de... Mi tía. Hacía tanto tiempo que no la veía, ya casi no recordaba su rostro, su sonrisa, lo feliz que estaba siempre, casi tanto como su hijo y como esa felicidad era contagiosa a los demás. El timbre sonó, sacándome de la ensoñación y guardé todos los marcos que había sacado, limpiándome las lágrimas para poder abrir la puerta. Cómo no, era Vic. Me lancé a sus brazos sin decir nada, dejándome abrazar por él y escondiendo mi rostro en su cuello, deleitándome con su dulce fragancia. Era el único chico del instituto (y me atrevería a decir de San Diego) que no llevaba ese asqueroso desodorante que estaba de moda ahora. Y por eso, en cualquier lugar reconocería su aroma, tan suyo y de nadie más.

Saving You {Vic Fuentes}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora