Michelle
Suspiré frustrada y miré a Vic y Alex por septuagésima vez. Me volvería loca si tenía que soportar una hora más sus sonrisas y bonitas palabras. El moreno se inclinó para susurrarle algo al oído a la pelinegra y tuve que morderme el interior de la mejilla para no soltar un gemido de dolor. Noté como una mano cogía mi mentón, haciéndome girar la cabeza.
—¿Eres masoquista? —Preguntó mi mejor amigo. —Tienes suerte de que ninguno mire hacia ti. —Auch. —Tienes una cara que parece que vas a morir aquí mismo.
—Posiblemente sea así. —Suspiré poniendo una mano sobre mi pecho. —Al menos hasta que deje de latirme así de rápido el corazón... —Murmuré agobiada. Sin pensarlo, me quité la chaqueta y estiré el borde de la camiseta de debajo de mi sudadera. —Sujeta. —Le pedí a Tony, quien obedeció para ayudarme. —Odio mi vida. —Gruñí.
—Hey, no digas eso. —Frunció el ceño. —Yo soy tu vida y a mí no puedes odiarme. —Respondió como una diva, sacándome una sonrisa.
—Eres idiota, tortuga. —Besé su mejilla.
—¡Aww! ¡Te comía aquí mismo! —Exclamó echándose sobre mí, llamando la atención de un par de personas. En realidad, me daba igual que me mirasen incluso más de lo que lo hacen.
—Ugh, no, no soy de chocolate.
—Pero seguro que estás dulce. —Emitió un pequeño "Grrr" haciendo una garra con su mano y exploté en carcajadas.
—Eres tan tonto cuando quieres. —Negué con la cabeza.
—Pero te he hecho reír. Misión cumplida. —Sonrió satisfecho y rodé los ojos sin borrar mi sonrisa. Le pegué en el pecho y él lo aprovechó para tomarme de ambos brazos, inmovilizándome. —¿Quieres pelea? ¿Huh? —Retorizó con voz más grave.
—¿Quieres tener hijos en un futuro? —Pregunté inocente provocando mi liberación inmediata.
—Agresiva.
—No he hecho nada. —Me encogí de hombros.
—En serio, Michelle, asustas demasiado diciendo esas cosas con tanta naturalidad. —Puso cara de haber visto un fantasma y reí.
—Es natural.
—Claro que sí. —Dijo sarcástico.
Sonó el timbre y nos levantamos lentamente, cogiendo ambas mochilas. Ahora era cuando Vic desaparecía de mi clase y solo me tocaba con Alex. ¡Bien! (Nótese el sarcasmo), bueno, sí que me alegraba porque por separado solo tenían cara de bobos, así que no era tan malo. Por cosas del destino o culpa de mi asqueroso karma, coincidimos los cuatro en la larga fila que había en la puerta del patio para entrar. Intenté no mirarles mucho para que no salieran de su ensoñación y se dieran cuenta de que Tony y yo aún no habíamos muerto, pero resultó completamente inútil cuando el antes mencionado rodeó a los dos por los hombros con sus brazos y se puso en medio. Resistí mis ganas de darme cabezazos contra la pared con triunfo y conseguí componer una sonrisa torcida cuando Alex me miró.
—Ahora tenemos que sentarnos juntas. —Sonrió como respuesta separándose de los dos chicos que ya habían empezado a hablar de videojuegos y música y se acercó a mí para entrelazar nuestros brazos. —Aún tengo que contarte algo, Vic no me da descanso. —Rodó los ojos sonriendo como una boba.
—Claro. —Mi voz trabó cualquier tipo de emoción.
—¿Estás bien? Te noto rara...
—Sí, estoy bien. Creo que... —Me aclaré la garganta. —Creo que me estoy poniendo mala. Será un resfriado o algo así, tranquila.
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Saving You {Vic Fuentes}
Fanfiction-¿Quién eres? -Pregunté confusa. -Solo soy Vic. -Se encogió de hombros.