Capítulo 49 {Concierto}

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Michelle

Terminé de copiar lo que estaba en la pizarra y comencé a recoger. Hasta Tony se había ido ya, sus padres habían vuelto y quería estar un rato con ellos antes de que se fueran. Me puse la mochila sobre un hombro y salí diciendo adiós a la profesora. Nada más abrir la puerta, me encontré con Vic al lado de esta, apoyado en la pared.

—Has tardado. —Me sonrió acercándose.

—Sí, bueno, estaba copiando una cosa. —Respondí pasando mis brazos por su cintura. Pegué mi cabeza a su pecho y cerré los ojos al oír los latidos de su corazón. Me relajaba tanto tenerle conmigo.

—Vamos. —Besó mi cabeza.

—¿A tu casa o a la mía? —Pregunté curiosa. Me miró divertido.

—A ninguna de las dos. —Tiró de mi mano y chocó sus labios con los míos antes de salir casi corriendo por el pasillo.

Le seguí curiosa por saber donde me llevaba y pronto estuvimos dentro de su coche. Dejé mi mochila en el suelo y subí mis piernas al asiento, rodeándolas con mis brazos. Estiré una mano para encender la música, "Doubt" de Twenty Øne Piløts comenzó a sonar a todo volumen. Cerré un ojo y lo bajé al instante. Vic se rió.

—Luego llego a tu casa y estás escuchando Bring Me The Horizon incluso más alto. —Se burló.

—No después de salir de un global de historia. —Recordé.

—Oh, vaya. Lo siento, he ido a comprar con Mike a la salida. ¿Cómo te ha ido? —Unió su mano a la mía, entrelazando nuestros dedos.

—Supongo que bien. Después de todo lo que me dejaste estudiar ayer. —Dije con sarcasmo.

—Es que hacía tres días que no nos veíamos, quería pasar tiempo contigo. —Hizo un puchero que no pude evitar besar.

—Por lo menos Kellin ya está bien. —Reí.

—Te juro que si no hubiera mejorado aún, lo mataba para que no sufriera. —Bromeó cruelmente.

—¡Eh! —Le pegué en el brazo riendo.

El resto del camino lo pasamos en silencio, él concentrado en la carretera y yo hablando con Tony por WhatsApp. Era increíble, antes hacía todo lo posible para recibir atención de Vic, pero ahora que estamos juntos, me siento mucho más segura y tranquila. Es como si viviera en paz todo el tiempo y me encanta porque sé que es él quien provoca esa sensación. De repente el coche se paró, sacándome de mi ensoñación y provocando que le mirara. Me sonreía con la cabeza apoyada en el respaldo de su asiento, así que le imité extendiendo una mano para acariciar su mejilla con delicadeza. Pasé mi pulgar por sus labios rellenos y deliciosos y él dejó un beso en la punta de este justo antes de morderlo suavemente, haciéndome soltar una risa.

—¿Por qué me miras así? —Pregunté en voz baja.

—Así es como te miro siempre. —Se encogió de hombros.

—Entonces habrás llenado muchos cubos. —Reí. —Estás babeando, cariño. —Bromeé fingiendo que limpiaba sus labios.

—Es solo que no puedo creeme que te tengo a mi lado. Por fin. No puedo creer que seas solo mía y ya no tenga que pasar cien noches sin dormir para esperar a verte. —Elevó su mano también, llevándola a mi cuello para rozarla con mi piel. —Creo que nunca voy a poder olvidar tu hermoso rostro, tu preciosa voz o tu perfecto cuerpo. Nunca olvidaré el modo en el que dices te quiero y lo bien que saben tus labios. Jamás podré olvidar qué se siente al despertar abrazado a ti o cuando pasamos horas tirados en el sofá. Simplemente nunca habrá nada que tape esos recuerdos. Soy tan afortunado por tenerte. —Habló mientras acariciaba mi cuello, mis hombros, mis brazos. Reprimí un sollozo y pestañeé varias veces intentando librarme de las lágrimas. Me abalancé sobre él, acomodándome en su regazo y escondiéndome en su pecho.

Saving You {Vic Fuentes}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora