Cap33: Trampa

708 25 6
                                        

El plan base era fácil, una trampa simple, inocente al punto de lo astuto, como era de esperarse de algo ingeniado por Ian. Guiarían a los investigadores a Filippo, jugarían sus cartas de modo que quedara como culpable de venta de armas y lo inculparían con otro grupo con el que siempre andaba en disputas, más exactos con los causantes de su banca rota. Cuando lo estuvieran escoltando, Kato lo mataría desde algún punto escondido para que no abriera la boca y se vería como un simple ajuste de cuentas.

― Descubrí cual es el asunto con las minas del señor Haddadrimon ― dijo Ian esa tarde.

― ¿Que averiguaste?

― Pues resulta que la empresa que el jefe quiere que surja es nada más ni nada menos que una mina de geodas accidentalmente descubierta cerca de las minas de carbón del jefe.

― Geo… ¡¿Que?! ― preguntaron Kato y Katniss completamente perdidos.

― Creo que me falte a la clase de mineralogía, ¿Que demonios es eso? ― pregunto Kato.

― Es una especie de mineral muy escondido, por fuera tiene la apariecia de una roca, pero por dentro contienen minerales, a veces cuarzo de las cuales pueden salir joyas interesantes.

― ¿Así que el nuevo socio del abuelo es el dueño de esa empresa?

― Así es, pero tal parece que no solo encontraron geodas allí abajo sino algo más, algo que aún desconozco. Filippo tenía la intención de hacerse con esa mina, pero entro en quiebra recientemente, así que busca recuperar su fortuna de manera rápida.

― ¡¿Quiere robar la mina del abuelo?!

― Eso supongo, pero aun no estoy del todo seguro, pero de que algo se trama es más que seguro, debemos averiguar qué es lo que se trae entre manos.

― En ese caso debemos seguirle el rastro de cerca ― dijo Melina pensativa.

― El jefe dijo que nos deshiciéramos de él ― sentenció Kato.

― Eso será fácil, una bomba en su auto con detonante de larga distancia para acabar con él por el camino será algo simple.

― No ― contradijo Ian ― el jefe dijo que la policía esta tras el rastro de ese sujeto, así que necesitamos dirigir su investigación hacia ese punto.

― ¿Sugerencias? ― pregunto Melina cansada de tanto parloteo.

― Iras con Filippo ― ordenó ― le seguirás el rastro y veras que puedes averiguar.

― ¿Como? ― pregunto Melina.

― Hay un banquete mañana al que no puede faltar, averigua todo lo que puedas, nosotros registraremos su casa, y veremos que encontramos.

― De acuerdo.

Al día siguiente y de acuerdo al plan que idearon, Melina asistió al banquete propiciado por el mismo Filippo. Para pasar desapercibida se colocó una peluca para esconder sus cabellos rubios con tintes rosados que llamaban demasiado la atención y lo cambio por una peluca completamente lisa de color negro, lentes de contacto negros, y un poco de maquillaje, le cambiaron el aspecto por completo.

De esa manera pudo pasar desapercibida por su presa, a la cual siguió con sigilo y con la oreja siempre pegada a la conversación que llevaran. Allí confirmo sus intenciones de hacerse con la mina.

― Yo no le veo tanto provecho a esa dichosa mina ― le dijo uno de los sujetos con los cuales estaba hablando Filippo en esos momentos, parecía ser un sujeto árabe, por el aspecto, el porte y el acento.

― Es que no es la mina la que importa, sino lo que contiene ― le dijo casi en un susurro que Melina casi no logra escuchar.

― No tengo interés en esas rocas sin importancia.

Enamorándose del demonio #BNEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora