El día anterior había sido demasiado estresante para Melina, había perdido a su informante, aunque eso no le era de gran importancia, de cualquier forma Kato y ella fueron con la clara intención de eliminarlo, tenían planeado envenenarlo después de hallar algunas pistas referentes a su socio ruso, pero nunca imaginaron que el sujeto ese fuera eliminado por otra mano… y menos por una inocente mano blanca… un pequeño niño.
Ella había eliminado a cientos, se había convertido en una perfecta asesina, pero nunca jamás había matado sin justificativo. No era una asesina a sueldo, ella simplemente ajustaba deudas pendientes y ponía en orden cosas que estaban fuera del margen. Así la habían entrenado y era la filosofía que manejaba. Nunca había matado niños y nunca lo haría. Pero lo que sucedió el día de ayer la dejo completamente trastornada, y sin intención recordó el día del atentado a la mansión de Kay.
Dolorosos recuerdos volvieron a su mente. No le gustaba recordar, prefería dejarlo todo olvidado, seguir adelante y continuar con su vida en su nuevo hogar. Siempre tendría un lugar en su corazón para todos ellos, pero la herida que dejaron con su partida era un veneno de efecto lento que la mataba de a poco, y si no recurría a su medicina diaria, el olvido, estaba segura que moriría pronto.
Había pasado tiempo desde que habían planificado con Kato la venganza de los que habían fallecido, buscando pistas, enlaces, cosas que relacionen, pero de aquí a un tiempo, había olvidado preguntarle. Como si su mente la obligara a dejar el pasado atrás. Sus hermanos no se habían molestado en recordarle nada, parecían tranquilos con cualquier decisión que ella tomara, ellos siempre estaban allí para ella.
Cuantas no habían sido las ocasiones en las que su corazón no hallaba alivio y se refugió en el regazo de sus hermanos quienes con suaves caricias en su cabeza como a un animalito herido y asustado lograban brindarle paz y tranquilidad para poder conciliar el sueño.
Ese día en particular, sintiéndose un tanto perturbada por los sucesos ocurridos, vagó sin rumbo por los pasillos de la gran mansión, no se fijó por donde anduvo, por donde giró, nada, cansada de tanto andar se apoyó en una pared, necesitaba pensar, calmarse para poder continuar, no quería preocupar a sus hermanos y no quería que ninguno de los empleados la viera y les fuera con el chisme, así que viendo un rincón escondido en uno de los laterales entre un mostrador y unas cortinas, se sentó allí quedándose callada y pensativa, cuando de repente oyó pasos… seguidos de un mal presentimiento, una corazonada, inmediatamente sus sentidos se pusieron alerta.
Con un oído pegado a lo que allí sucedía contó
― “Uno, dos, tres… ocho”
Ocho pasos, es decir cuatro personas. ¿Quiénes eran? Y ¿Qué hacían allí? Fue lo que más le intrigó. Con el sigilo propio de una espía, levanto con mucho cuidado una de las bebidas que le impedía la visual al ambiente donde se hallaban esos sujetos. Los cuatro entraron y acercándose a un pequeño bar que había en la habitación en la dirección opuesta donde Melina se hallaba escondida se sentaron y todos se sirvieron bebidas de distinto tipo, salvo uno, que claramente reconoció como Damián.
― “¿Qué hace ese infeliz aquí?” ― se preguntó.
Fue pasando la vista de uno a uno, y reconoció al resto, eran los mercenarios de Roscov.
Melina nunca estuvo en buenos términos con ese sujeto, cada vez que se veían era un ataque visual el uno con el otro. Y eso fue desde el primer momento que se topó con él, la primera vez que lo conoció, fue como si una alarma interna de emergencia fuese activada indicándole del peligro potencial que significaba ese sujeto.
Al conocerlo a medida que pasaba el tiempo, descubrió que era un tipo pedante y por tanto le caída como patada en el hígado. Lastimosamente para ella, ese sujeto trabajaba con su padrino y de tanto en cuando venía a la mansión para hacer algunos tratos y negocios con él.
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Enamorándose del demonio #BNE
FanfictionMelina, una chica normal termina envuelta en un mundo completamente opuesto al suyo desde que se topó con un extraño joven de ojos verdes. Desde entonces su vida se transforma en un caos, donde el dolor, traición, venganza, muertes y asesinatos se...
