parte 25

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Un nuevo día lo encuentra a Draco adolorido con su mano tomada a la pequeña Hermione, quién yace con la cabeza a un lado de sus costillas y su cuerpo sobre una gran silla Luis XV en los tonos de Slytherin, sonríe cuándo la ve a su lado, ella se quedó, está sorprendido y su corazón rebota de alegría en todo su cuerpo, las heridas parecen no afectarle en estos segundos en los que él está disfrutando sólo por verla a su lado.

—No es posible.— Murmura asombrado.

Faltan apenas dos horas para que comiencen las clases, acaricia la mano de la castaña con su pulgar y entre cierra sus ojos, dejándose llevar nuevamente por la sensación de tenerla tomada de la mano, se siente vivo...

—Hermione...— La intenta llamar delicadamente para que se despierte.

Ella se remueve y alza su cabeza y se sobresalta al ver donde de encuentra, suspira negando dándose cuenta de que se quedó dormida y se maldice por aquello, a priori que su espalda duele horrores gracias a la mala posición en la que durmió ayer.

—¡Malfoy!— Cierra los ojos maldiciendo por dentro el echo de haberse quedado dormida.

—Buenos días...— Murmura.

La castaña asiente con su cabeza algo confundida y rompe el enlace de sus manos.

—¿Hace mucho estás despierto?— Pregunta.

Draco inhala aire suavemente y mira el techo.

—No, incluso recién lo hice.—Admite.

Ella se reincorpora rápidamente mostrándose algo alterada, pero intentando mostrarse normal, lo más posible...

—Uhmm.— Suspira y mira su cuerpo en un rápido y discreto vistazo.

—Me desperté por el dolor, imagino que el efecto de la posion se fue... Pero tengo que admitir que descanse muy bien... Casi que no lo puedo creer...— Tuerce su boca a un costado.

—Eso es muy buena noticia.— Admite no queriendo sonar tampoco tan seca, porque se está mintiendo a ella misma comportándose así.

—Lamento haberte despertado también...— Agacha su cabeza apenado mirando el acolchado.

Hermione lo mira y le señala un vaso sobre la cama con la segunda dosis de posion para beber.

—Debes tomarlo todo... Si no no hará efecto...— Ordena mirándolo con sus cejas alzadas.

—Es verdaderamente espantoso.— Draco rueda los ojos y se reincorpora apoyando su espalda adolorida contra el gran respaldo.

—Si usualmente ninguna posión sabe bien.— Responde irónicamente.

—Supongo que es así.— Bromea él.

—Ire a clases, le pediré a algún elfo que te haga llegar el desayuno, no olvides ser cordial con quién venga por favor...— Coloca al sillón donde se encontraba anteriormente y se encamina a la habitación.

—Hermione.— La llama.

Ella se gira con su mano sobre el picaporte.

—¿Que pasa, Malfoy?— Deja caer todo su peso sobre su pierna derecha...

—Yo... Solo.— Aprieta sus labios.

—Ya hable con mcgonagall por si eso te preocupa... Mañana o pasado podrás volver a clases...— Acota.

Él hace una mueca de asco al beber todo el vaso.

—No era eso, yo... Me preguntaba... Sí.— Explica apoyando el vaso sobré la mesa,

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