La vida me podría preparar para muchas cosas, pero no para la que estoy viviendo en estos momentos. Mi dia empezo extraño cuando Evan se presentó en mi oficina con un ramo de flores silvestres que inundó todo con olor a campo. A parte de la excitación que provoca en todos con sus presencia en la tienda, me pone nerviosa con su sonrisa de lado, que me dice más de lo que me dice el con sus palabras. Al final, me dice que sólo llega a avisarme que debo estar lista al final del dia, porque me va a llevar a un grupo de apoyo para víctimas de violación y que no es negociable. También me hace saber que me acompañará todos los días que deba ir y que esperará fuera hasta que salga para asegurarse que no me escapo.
A pesar de mis reclamos, el insiste en que es un grupo formidable, que es el mejor y que debe hacerlo por mí, que no podrá seguir adelante si yo no acepto. Por lo que que un poco por complacerlo y otro poco por verlo asiduamente, acepto ir a los grupos con él. Así que ahora, estoy en la sala de una biblioteca, con un grupo de 10 personas en un círculo y un consejero, Nelson, que no puedo negar es muy agradable y me hace sentir cómoda desde el principio. Pero eso no es lo más extraño. Como si de un guión de comedia americana se tratara, en este grupo de apoyo, me encuentro nada más y nada menos que a Kai. Si, es como si hubiera un agujero negro y me hubiera lanzado a la dimensión desconocida. Kai está frente a mi y me mira con la misma confusión que debo tener yo, pintada en mi rostro.
No sé por qué estará aquí, ya que este grupo es también para familiares de víctimas de violación o violencia doméstica. Nelson tiene la delicadeza de decir únicamente mi nombre, les explica a todos que estoy nueva y que me hace saber que tengo todo el tiempo del mundo para decidir si quiero decir algo y cuando quiera hacerlo. Yo asiento con las manos sudorosas y estoy convencida que no diré una palabra mientras Kai esté en el grupo.
Escucho uno por uno los avances de cada integrantes, estamos bastante repartidos, 5 hombres y 6 mujeres, contándome. Cada uno de ellos tiene su pequeño infierno personal y aplauden a los más mínimos avances, como saludar dando la mano o no gritar cuando ven muñecas Barbies... esa es una historia que me intriga pero no se si quiero saber los detalles.
Llega el turno de Kai, y me muevo incómoda en la silla, he tenido tiempo para observarlo mientras el escucha atento al resto de integrantes. Su sonrisa es amable y cada rasgo suyo es tan particular que por separado podrías decir que son exagerados, labios grandes, nariz larga, cejas gruesas sobre ojos verdes miel, mandíbula cuadrada, pero de alguna manera extraña hace un rostro armonioso y hermoso. Sus padres son hawaianos pero su abuela materna es alemana, por lo que tiene una mezcla nórdica y hawaina bastante inquietante.
En estos momentos Kai me observa antes de hablar, creo que me va a decir algo personal por la manera en que me mira.
-Buenas noches, para los nuevos, yo soy Kai- dice sonriéndome, con esto me hace saber que no dirá nada de mi. Aquí, nos estamos conociendo de cero. -Antes de hablar de mi semana, quisiera contarle a Cassia por que estoy aqui.-
-Nelson asiente complacido y lo anima a seguir.
- Cuando tenía 6 años, mis padres se divorciaron, por lo que me quedé viviendo con mamá. Durante un tiempo éramos sólo ella y yo, pero un par de años después, llegó mi padrastro. El nunca me agradó, pero mamá decía que era porque tenía miedo que tomara mi lugar, aunque ella me aseguraba que eso, nunca iba a pasar, que yo era su hijo y eso era más fuerte que nada.
Para mi desgracia, mi padrastro se dio cuenta rápidamente que yo era lo primero para mamá y eso no le gustó nada, por lo que empezó a maltratarme, primero eran burlas, después golpes, mientras mama no estaba. El me amenazaba con pegar a mama si yo se lo decía, por lo que yo acepté este trato por un par de años, hasta que mi madre lo descubrió. La noche que mi madre enfrentó mi padrastro fue...- hizo una pausa para tragar mientras me miraba fijamente.
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Todo lo que pudo ser
RomantikA los ojos del mundo, soy una chica despreocupada, que no tienen solución. Me acuesto con con quien quiero y nunca repito, no tengo relaciones y poca gente entra en mi vida privada. No se porque vivo en un proceso de autodestrucción, algunos me tach...
