Capítulo 40

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Evan sigue en su universo de admiradores y yo me convenzo una vez más en la vida que es al revés, no soy buena ni para él ni para Kai. No puedo seguir exponiéndolos a más dolor.

En ese momento tomo la decisión de mantenerme lejos de ellos. Por el bien de todos. Sé bien que no puedo marcharme porque a mitad de la noche habrá una subasta. Un par de piezas mías donadas participan en la subasta.

Encuentra un lugar en una mesa con unos conocidos y paso una buena parte de la noche relajada.

No he visto a Jean por ningún lado, así que rezo para no verlo.

Llega la la subasta y para mi deleite es un éxito mis piezas se venden por el triple del valor y varias personas se acercan a mi solicitando piezas exclusivas.

En un momento antes de subastar la última pieza, Lara toma mi mano y me lleva hacia el escenario.

-¿Donde vamos?- le pregunto extrañada.-Vamos al momento final de la subasta.- me dice cerrándome un ojo.

Yo asiento, no quiero ser una maleducada, imagino que quieren agradecer a los donantes en el escenarios y aunque me arriesgo a que Jean me vean ya no me importa porque me puedo ir en cuanto abandone el escenario.

Subo al escenario con Lara y me percato que no soy la única que sube, varias mujeres y hombre jóvenes que ríen divertidos.

-Lara, ¿Qué es exactamente lo que vamos a hacer?

-Vamos a subastar un baile con las personas más atractivas de la sala. Claro los que quieren.

-Lara... no me siento cómoda con esto.- le digo caminando hacia fuera del escenario.

-Cassia, no te preocupes, es una baile nada más, y nos falta tan poco para llegar a la meta.

-Lara, yo... a Evan no le va a gustar.-digo saliendo por la excusa más fácil.

-Cassia, Evan va a pujar por ti- dice riendo divertida.

Quiero decir que no, pero justo Lara me hace caminar hacia el centro del escenario con ella, donde explica cómo será la subasta.

La primera mujer da un paso adelante y después de varias ofertas, su baile es adjudicado.

es mi turno y entre la gente busco desesperadamente el rostro de Evan, necesito que me saque de esto.

-Nuestra siguiente voluntaria es la talentosísima mujer detrás de Morrigan- Los aplausos hacen que Lara espere unos segundos mientras me cierra el ojo.-Ella a parte de ser una hermosísima dama como pueden apreciar, tiene un gran corazón, nos donó las dos piezas subastadas y es una de mis personas favoritas. Así que por favor no sean tacaños.-Dice provocando una risa unánime.-vamos a empezar con trescientos Euros. ¿quien da los trescientos?- Una mano al final de la sala se levanta, es un adorable abuelo, que conozco pues es uno de mis mejores clientes, su esposa al lado aplaude emocionada, lo que me hace reír mientras la saludo. A lo mejor esto no es tan mala idea.

Una voz ronca en medio de la multitud grita- Quinientos Euros.

No se quien es, pero la gente aplaude.

Del fondo del salón, Jean aparece mientras me mira de manera sucia y se acomoda en su silla. Siento que mi corazón se acelera y trato de no desmayarme en el escenario.

Lo veo levantar la mano y el aire sale de mis pulmones.

-Cinco mil Euros.- Dice sonriendo. Una ovación apaga lo que Lara dice emocionada. Me van a adjudicar a Jean y no quiero que se acerque a mi ni me toque.

Todo lo que pudo serDonde viven las historias. Descúbrelo ahora