El teléfono suena en la madrugada, enseguida se que es Ela y mi sobrino que está por llegar.
Por lo que me lanzo a contestarlo tirando todo a mi paso.
-Cassia relajate, vas a derrumbar la casa- me dice Kai medio dormido.
No me da tiempo a reclamarle, porque la voz de Samuel suena al otro lado del teléfono.
-Estamos camino al hospital, Ela dice que se le rompió la fuente.
-No digo imbecil, se me rompió, o que crees ¿que no puede contener 4 litros de orina y mojé la cama?- oigo a Ela al fondo con una voz casi demoníaca.
-Hummm creo que saldré inmediato al hospital antes que te mate en el camino.- digo riendo.
-¿Inmediato? No mi querida hermanita, estoy justo en la entrada de tu casa, sal de la cama y subete al auto, no iré solo con esta... linda futura mamá.
-Pero... estoy en pijama yo...-trato de explicar.
-No me importa incluso si duermes en tu traje de recién nacida, baja o Ela me matará antes de llegar y tu sobrino crecerá huérfano.-susurra Samuel en el teléfono.
-Bien bien, ya bajo- le digo. Para mi fortuna Kai ya tiene un pantalón y una camiseta listas para mi. Así que me los pongo sin pensar y bajo las escaleras de dos en dos. Trato de explicarle que no sé a que hora lo llamaré y que se encargue de los niños, pero no me deja seguir.
-Cassia, ve a recibir a tu sobrino, yo me encargo de todo, llama cuando debamos ir a conocer al pequeño nuevo integrante.
Quiero parar y decirle que no lo merezco, que es demasiado maravilloso para mi, pero el claxon del auto de mi hermano no para de sonar asi que me doy la vuelta y salgo corriendo.
Llevamos un par de horas en la habitación hasta que el doctor entra y me dice que Ela esta lista, por lo que salgo a una pequeña sala de espera junto con mis padres.
Mamá esta casi borracha de la alegría y papá... bueno papá no puede evitar preocuparse. Es parte de su naturaleza.
Justo a las 5:00 de la mañana, llega al mundo mi pequeño Samuel Junior, el hijo de dos de las personas que más amo en el mundo. Lloro, rio, salto, no se bien que hacer con tantos sentimientos.
Kai ya esta en el hospital con todos los niños, para que conozcan a su primo.
Caleb, se emociona y le promete a el pequeño Samuel que lo defenderá de todos en el mundo y que sera un hermano más.
Ela y Samuel lo miran embelesados, se que tiene cierta debilidad por Caleb en especial mi hermano, es esa conexión que no se puede explicar.
Todos estamos felices, llenamos la habitación de Ela, hasta que una enfermera nos hace saber que Ela necesita descansar, así que nos vamos a mi casa a desayunar y celebrar el nacimiento.
La mesa esta llena de risas, comida y anécdotas, hasta que un silencio mortal la invade.
No tardo mucho en darme cuenta que Evan se encuentra en la entrada del comedor, con una Lila que nerviosa me hace señas tras él.
-Evan... -digo mirando a mis padres, mis hermanos y a Kai.
-Pensé que algo había sucedido, nadie contestaba en la casa y tuve un mal presentimiento... pense que algo había sucedido con alguno de los niños...-dice con voz tensa y rostro pálido.
-Todos estamos bien. Ela tuvo a su bebé.- Explica Kai con tono cortante.
-Ah... eso es un alivio, quiero decir...me alegra mucho, ¿todo salio bien?.
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Todo lo que pudo ser
RomanceA los ojos del mundo, soy una chica despreocupada, que no tienen solución. Me acuesto con con quien quiero y nunca repito, no tengo relaciones y poca gente entra en mi vida privada. No se porque vivo en un proceso de autodestrucción, algunos me tach...
