Estamos en la juzgado, esperando el veredicto del jurado. No me atrevo a respirar, porque a partir de ahora mi vida podría convertirse en un infierno, si Jean no es declarado culpable puede dedicarse a perseguirnos toda la vida y eso me tiene aterrada. Andreas y su esposa no asistieron al juicio, pero él me hizo saber que sentía mucho por todo lo que estaba pasando.
Por desgracia, cancelamos el contrato a petición de su familia y yo entendí que era necesario hacerlo. A pesar que no era justo, yo no había hecho nada, yo era la víctima, pero de alguna manera yo también estaba pagando por los crímenes de mi violador.
El silencio antes del veredicto es largo e insoportable, se que no tenemos todas las de ganar, sus abogados nos hicieron ver tan inestables y tan partícipes de lo ocurrido, que no tenemos muchas posibilidades de ganar, me retuerzo los dedos hasta que siento dolor, pero Evan toma mi mano y evita que lo siga haciendo.
Cuando la palabra "culpable" resuena en la sala junto con un murmullo de asombro, solo cierro los ojos y veo pasar la vida en unos segundos. La vida que no tuve, todo lo que pudo ser. Siempre me pregunté que habría pasado si no me hubieran violado. Si hubiera regresado de París y hubiera vuelto con Evan.
Se que lo habría hecho, porque el dejó de esperarme cuando lo aparté de mi. Todo lo que perdí va a quedar en el juzgado, lo voy a dejar atrás y voy a reconstruir mi vida con mis hijos, con Evan y con la gente que me quiere.
un cansancio enorme me inunda y me cuesta abrir los ojos, en medio de una bruma, luces y preguntas de la prensa, Evan me lleva hasta nuestro auto. De ahí, llegamos al hotel donde nos hospedamos durante el juicio y duermo durante dos días. Evan esta a mi lado, así como me lo prometió y yo me siento segura y amada.
Al despertar, veo el rostro de Evan, que me observa melancólico.
-Buenas noches- me dice disimulando con una sonrisa.
-¿Tanto dormí?- Le digo.
Evan asiente -Lo necesitabas.
-Si... estaba tan cansada...-
-Es normal, lo que pasaste no es fácil. Fuiste muy valiente, no solo en el juicio. También enfrentando las críticas fuera del juicio.
-Pude con esto porque estabas a mi lado.-Digo tomando su mano- No hubiera podido yo sola.
-No estas sola y nunca lo vas a estar.
Sonrío conmovida, no me siento sola. Y la sensación de que Evan se desvanecerá en cualquier momento es cosa del pasado.
-Tus padres llamaron, los niños saben que estas bien y que estabas descansando.
-¿Saben algo del veredicto?
-Saben que ganamos, se los tuve que decir porque no quería que Caleb siguiera con la angustia.
-Esta bien, es bueno que lo sepa, estaba muy preocupado.
De los niños, Caleb es el único que estuvo expuesto a comentarios y noticias, era demasiado mayor para aislarlo del mundo, sus hermanos menores, sólo supieron, que un hombre que le hizo daño a su madre y a otras personas, estaba en un juicio y que iban a apresarlo.
La verdad, me siento bastante satisfecha de la manera en que lo manejamos y Caleb, me sorprendió una vez más, con su madurez. Tanto, que inició en su colegio un club, para que los adolescentes, entendieran el respeto y los límites del cuerpo de la mujer. Armó con amigos y profesores, charlas de cómo, actuar cuando en una fiesta una amiga actuaba errática y como asimilar, que si alguien comete el error de emborracharse a esa edad, en una fiesta, eso no le da permiso a nadie para sacar provecho de su cuerpo o su estado.
Sus profesores, nos escribieron para felicitarnos y brindarnos apoyo en esta situación. Yo no puedo decir nada más que, mis hijos, son el ejemplo que quiero imitar. El mismo Evan, presumió de la actitud de Caleb en varias entrevistas. Caleb terminó siendo una pequeña personalidad en la ciudad. Por supuesto, Evan se volvió de inmediato, la persona favorita de Caleb, que no [pierde oportunidad para contarle sus anécdotas y pedirle consejo de "mujeres".
Mi única preocupación, ahora que todo pasó, es como todo esto afectará nuestras vidas. No solo la mía y de mis hijos, también la de Evan.
-Me preocupa que esta publicidad dañe tu carrera- le digo mientras cenamos en el hotel.
Evan levanta la vista de su plato y con indiferencia apunta.
-A mi no, así que no debería preocuparte. Llegué donde quería llegar, tengo suficiente dinero para no trabajar el resto de mi vida y quiero vivir por primera vez, lo que es tener un hogar con la mujer que amo. Puedo vivir sin proyectos, lo cual no va a pasar, esto no es algo que me va afectar.
-Eso dices hoy, pero actuar es tu vida.
-Actuar es mi carrera, mi vida ya no es mi carrera. Cuando regresé a buscarte, ya había tomado la decisión. Quería vivir de verdad, sentir que podía amarte son esconderme o sin preguntarte hacia donde iríamos... y cuando supe de la existencia de Lucca, mi mundo cobró sentido otra vez. Yo te busqué para aprender a vivir otra vez y en cuanto llegué a casa, me regresaste la ganas de vivir.
-Yo no hice nada- le digo divertida-De hecho, te hice un poco la vida imposible.
-Me lo merecía- dice riendo -Tuviste a mi hijo. Lo llevaste en tu vientre, sin saber si me verías alguna vez y lo cuidaste sola, mientras criabas a tres niños más y dirigías una empresa. Creo que hiciste suficiente para que mi vida cobrara sentido otra vez.
-Lo haces ver como si fuera una hazaña. Eso lo hacen muchas mujeres.- digo cohibida.
-Mi mujer lo hizo, eso es lo que me cambio la vida.
-Todavía me cuesta creer que pasamos por todo esto...
Me observa mientras trato de encontrar las palabras.
-Te cuesta creer que estamos juntos a pesar de todo ¿verdad?- me aclara.
-Es una manera de ponerlo. Hicimos dos vidas separadas, nada apuntaba a que estaríamos juntos nunca más.
-En eso te equivocas, hicimos dos vidas paralelas, pero nunca separadas. No pasaba un día sin que algo me recordara a ti o algo que vivimos juntos. Si hubiera sabido que sentías lo mismo, nada me hubiera detenido de buscarte.
-Las cosas pasaron en el tiempo correcto. Yo no estaba lista para dejarte entrar en mi vida. No estaba lista para dejarme amar.
-Y ahora lo estas- me dice sonriendo seductor.
-No lo dudes- le digo cerrando un ojo.
Este momento, esta sensación, esta complicidad, es uno de los momentos que pienso guardar para siempre.
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Todo lo que pudo ser
RomanceA los ojos del mundo, soy una chica despreocupada, que no tienen solución. Me acuesto con con quien quiero y nunca repito, no tengo relaciones y poca gente entra en mi vida privada. No se porque vivo en un proceso de autodestrucción, algunos me tach...
