Capítulo 22

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El proceso de adopción, normalmente toma 6 meses para ser completado una vez un cuidador desea ser un padre adoptivo. En mi caso, hice la solicitud dos meses después de recibir a los niños. Tras una seria conversación con ellos, decidimos que era lo que todos queríamos. Caleb, no pensaba moverse de mis casa con nadie más y Miranda decía que yo era con quien quería estar así que para sorpresa mía, el proceso de adopción inicio sin problemas. Estoy a punto de cerrar el ciclo apenas a 3 meses de haber iniciado todo. Es algo inusual según Thomas, pero no imposible.

La evaluación de los niños es excelente, en los cinco meses de estar en casa, Caleb no ha dado problemas en el colegio, tienen amigos, buenas notas y no tiene pesadillas. Miranda, ha superado el episodio y a todos los trabajadores sociales que llegan, les pide que no la separen de su mamá, que soy yo. Por supuesto Maya no acepta a nadie más que a mi, para ella soy su madre y para mi por supuesto ella es mi hija. El hecho de que nadie más está dispuesto a adoptar a los tres hermanos está a mi favor por supuesto, así que un mes después del encuentro con Evan, debo reunir todas las fuerzas que tengo y asistir al juzgado, para una última entrevista. Es la decisiva, donde un juez determinara si estoy o no en capacidad para adoptar a mis niños. Caleb y Miranda entran por turnos acompañados de un psicólogo, por ultimo entro yo. El juez me hace preguntas sobre mi violación, mi situación actual y mis planes. Soy honesta con el, le hago saber lo que me inspiró a adoptarlos, lo que significan para mi, e incluso le muestro las cuentas que tengo para la universidad en caso que no me permitan adoptarlos, están a su nombre y cada centavo que me da el estado para mantenerlos, está guardado para que su futuro esté asegurado, si por alguna desdichada situación, no puede conservarlos, planeo hacer depósitos en sus cuentas hasta que tengan 18 años y vayan a la universidad..

Salgo esperanzada y tranquila de la entrevista, porque el juez no hace más que alabar mi determinación y amor por los niños, pero creo que lo que lo convenció es cuando me pregunto el por que de mi interés en adoptarlos como mis hijos.

-Ya son mis hijos señor juez- le dije- solo lo quiero formalizar para que ellos estén conmigo toda la vida-

Se que es un hecho y salimos casi tan contentos como si nos hubieran dicho ya que son mis hijos legales.

Pero la tristeza, la sensación de pérdida y las nauseas no me abandonan desde que Evan abandonó mi oficina.

Ela me hace saber que Evan dejó la ciudad y abandonó la presentación porque trasladaron a Leo al mejor hospital para niños. Me lo hace saber con tacto, con miedo a que me rompa, pero no lo voy a hacer, por lo menos por ahora, porque una duda y una sensación de que las cosas pueden ponerse más difíciles no abandona mi boca del estomago.

Un par de días después de la audiencia, me encuentro en el baño vomitando por quinta vez en l a mañana, me siento debil y no tengo fuerzas para levantarme y llevar a los niños al colegio.

Por suerte Samuel esta con nosotro sy se encarga de todo.

-Tienes que ir al doctor, llevas varios días cansada y ahora esto.

Me dice mientras lo miro desde el suelo del baño.

-Voy a estar bien- le digo con voz quejumbrosa.-solo no me dejes estar cerca de Maya.

-Esa es tu frase favorita¿ no? "Voy a estar bien", pero realmente no haces nada por mejorar.- me reclama gruñón. Sé bien que no solo se refiere a mi virus estomacal, no está de acuerdo en cómo ha manejado mi relación con Evan. Piensa que soy mi peor enemiga y que hago todo lo posible por sabotear mi propia felicidad.

-Te prometo que cuando me mejore, voy a hacer lo que tenga que hacer para estar mejor, ahora, solo ayudame con los niños.

Samuel, solo me pone cara de matón, la cual no tiene ningún efecto en mi, y se va a atender a los niños. No hay nada más divertido y a la vez emotivo, que ver a Samuel, con su aspecto de motero duro, cuidando a sus sobrinos. Caleb, no cabe en si de gozo, por tener un tío que lo hace ver rudo a los ojos de sus amigos.

Todo lo que pudo serDonde viven las historias. Descúbrelo ahora