catorce.

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Camino acompañada de Malia por los pasillos de la preparatoria donde estudio. Sí, pasaron tres días y terminaron las vacaciones.

En esos tres días no supe nada mas de Justin. Solo lo que se decía en las redes sociales. Por ejemplo, que había salido de un bar muy ebrio acompañado de una castaña de cuerpo envidiable.

Ruedo los ojos al recordar como mi corazón se estrujo al verlo tan... ebrio y acompañado de una mujer de poca ropa.

Veo a Jordan acercarse a mi con una sonrisa, su típica vestimenta de chico malo y un cabello bien peinado. Me saluda de un beso en la mejilla para luego abrazarme por los hombros.

El era tan deseado por las chicas, yo era tan envidiada por las chicas -Gracias a Jordan- y Malia era tan ruda con las chicas.

Caminamos hacia nuestra primera clase en el momento en que la campana resuena por el lugar, Malia entra conmigo mientras que el chico de cabello azabache se pierde en el salón de enfrente.

-Crees que la maestra de álgebra nos haga de nuevo sufrir?- pregunta desganada sentándose a mi lado. Niego en su dirección y recargo mi cabeza en mis manos que están en la mesa. -Estas así por el, ¿cierto?- protesta a lo que la miro de mala manera. Su ojos cafés me aniquilan y bufo.

-No, Malia- espetó.- no es por... el- susurro la ultima palabra mirando a mis alrededores. Ella me da una ultima mirada antes de empezar la clase.

Las horas pasan tan aburridas por ser el primer día y cuando acaba la jornada mi amigo sale en dirección así mi departamento conmigo, mientras que la chica se va a el trabajo de su madre.

Nos miramos cómplices cuando la chica de ultimo año esta seduciendo a un chico de primero con pinta de chico malo.

-Lizet siempre con los menores- murmura riéndose pasando enfrente de ella.

-No es como la canción de los chicos grandes que la hacen sentir bien- digo sarcásticamente. No puedo evitar pensar en Justin, sonrió como tonta.

-A ti si, te saben tocar- dice con un toque de picardia, hace un baile de cejas a lo que lo empujo levemente sintiendo mis mejillas arder. -Nena, los chicos grandes la tienen grande- guiña un ojo a lo que ruedo los ojos.

-Jordan, soy virgen no sabría decirte- espetó molesta. Todos, hasta Malia ya no eran virgen, la mayoria de ultimo año ya no eran virgenes.

-Tranquila gatita tonta, las chicas como tu al final tienen mas acción- hace un gesto de un gato apunto de atacar y me río por sus estupideces.

Doblamos hacia la calle donde esta mi departamento y mi corazón se acelera.

El rubio esta apoyado en su Ferrari rojo, vistiendo un traje azul marino y un rolex en su mano.

Retrocedo rápidamente apoyando mi espalda en el edificio, tratando de respirar tomando el aire con fuerza. Joran me mira confundido desde la esquina así que lo jalo hacia mi del brazo haciéndolo tropezar.

-¡Gatita tonta!- dice sobando su pie afectado. Lleve una mano a mi corazón que late todo lo que da y respiro fuertemente, mis piernas tiemblan un poco y mis pulmones necesitan aire. -Uh, alguien esta muriendo ¿Qué viste?- pregunta confundido. Sus cejas gruesas se levantan a mi dirección y muerdo mi labio con nerviosismo.

-Justin Bieber esta esperándome- susurro como si alguien nos pudiera escuchar. Estaba claro que nadie pasaba mucho por aquí aparte de los carros. 

-¿Justin Bieber?- asiento- ¿El hijo de Jeremy Bieber?- asiento- ¿El hijo de la preciosa, hermosa y adorable Pattie Mallete? -asiento de nuevo. El lleva una mano a su corazón y empieza a dar vueltas enfrente de mi.

-Por que estas nervioso?! ¡Me pones mas nerviosa!- medio grito con histeria a lo que el para, me mira y vuelve a dar vueltas.

-No pues la gatita tonta no es tan tonta después de todo- dice con burla cuando para. -Bien, moverás tu redondo culo hasta ese hombre y trataras de que te de todo lo que quieras a cambio de tu virgnidad- explica con mandato a lo que abro los ojos con las mejillas explotando.

-No quiero su dinero, ni de el ni de nadie- ruedo los ojos y emprendo mi camino decida.

¿Como se atrebía despues de todo? Me habia dicho que... le gustaba y luego me ignoraba.

Camino a pasos rápidos con mis botas negras Timberlan de rebaja en un bazar, con los pasos de mi mejor amigo detrás de mi. Cuando paso delante de el, lo miro y mi corazón se aprieta haciendo que baje la velocidad.

-Regina Belmont- susurra tratando de alcanzarme extendiendo su mano hacia mi cuerpo que se queda quieto por un momento, con los ojos puestos en los mieles de el.

Jordan tira de mi mano hacia las escaleras y vuelvo a emprender mi camino, con el corazón en sus manos.

Cuando llegamos a el piso donde vivo, abro la puerta con las llaves encontrando a mi hermano en la sala con su uniforme de policía viendo la televisión.

-Hey chicos!- nos saluda aun con los ojos en la serie de The Walking Dead. Lleva una mano llena de palomitas a su boca haciendo que algunas se caigan y empiece a comer como cerdo. Hago una mueca de asco.

-Mamá ya llego?- me acerco a el bol donde tiene las palomitas recibiendo una palmada en la mano, haciendo que con la otra tome su cabello con fuerza y me mire -No seas egoísta- gruño.

-Gatita tonta tu celular esta sonando- mi mejor amigo me avisa haciendo que lo mire.

Jordan era tímido... con los chicos.

Sí, mi amigo era gay. Pero nadie lo sabia mas que Malia y yo, sus amigas mas cercanas. Recuerdo que Mal lo salvo en cuarto año, por ser signo de burla por haber repetido año. Desde que se empezó a llevar conmigo, se esparció el rumor de que teníamos una relación amorosa. Chismes, el amaba a los chicos tanto como yo.

-Vamos a mi habitación- aviso antes de meter un puñado de palomitas a mi boca.

-Será Justin?- pregunta desde mi cama a lo que alzo los hombros revisando mis llamadas. Sí, era el.

-El... me dijo que le encantaba y desde ese día no volvió a hablarme- me quejo tirándome a su lado. -No quiero encantarle por que si me dice mas cosas caeré a sus pies- susurro haciendo un puchero.

-Gatita tonta, las chicas siempre tienen que pasar por su amor de locura-

-Pues no quiero, no quiero tampoco que mi hermano lo sepa, ni nadie, pero seria difícil, es una estrella, pueden meterlo a la un juicio- me quejo. Llevo mis manos a mis ojos tallando para que las lagrimas de frustración no rueden y lo logro.

-La vida es un riesgo, nunca sabrás que pasara, a lo mejor es el chico con el que tanto deseabas a los dieciséis. Arriésgate a vivir, a enamorarte, a hacer cosas que tus padres no aprobarían, por que Regina Belmont, es nuestro ultimo año y tu ni siquiera llegaste a la regla de un novio por año. Nena, se tu misma y no pienses en los demás por que se que dentro de ti, quiere contestar el celular que suena mil veces y decirle tu maravilloso día y lo bonito y sexy que es en ese traje- me regaña para luego me da un beso en la frente y salir de mi habitación.

Suspiro llevando mi celular a la mano resignada.

-Regina Belmont- puedo escuchar como deja escapar el aire y sonrió un poco. -Puedes bajar un momento?- pregunta tímido.

-Dudo mucho que eso pase, mi hermano esta aquí y si me ve, será el fin- explico tranquilamente esperando que entienda.

-Bien, nos vemos... mañana- y cuelga.

Oh, no Justin! Me estas confundiendo!

Oh, no Justin! {jdb}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora