Ganas de ti... por siempre - capítulo 20

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Reíamos.

Por dios, me sentía tan maravillada. Oír su risa es la mejor melodía, y no sé nada de eso.

Estuvimos hablando durante toda la cena respecto a los cambios que yo quería hacer y sobre las personas que quería contratar. Y no era porque Ji Yong es mi novio, tiene razón en decirme que soy yo la que renovará G-Sex y que está en mis manos hacer todo de eso.

¿Cómo dijo?

Responsabilidad.

La villa es similar a la que tenemos en Nueva York, pero el estudio de él, -y ahora me entero que es su estudio- está en la planta baja, y es enorme.

La luz es tenue, y él lo maneja a su gusto, y me gusta la combinación de tonos oscuros y fuertes.

Llevo una taza de té, y admiro todo el lugar.

-Siéntate, por favor. –miré y cerca de la entrada tenía un sillón negro de cuero, y al frente un escritorio con todo lo necesario, un ordenador y parlantes por doquier, y más adelante una meza con todo tipo de teclas, más al fondo, se veía una ventanilla con tipos de micrófonos.

-¿Dónde quieres que me sienta?

-Aquí… -se veía como un niño. Y me cedió el asiento de su escritorio. –Debes ser sincera conmigo y decirme qué te parecen las ideas. –asentí. –Aun no sé de qué va a tratar ni de cuántas canciones quiero, pero necesito que los leas.

-¿Ya tienen nombres? –me miró. -¿Cómo se les dice, título? –negó sonriendo.

-Aun nada. –se movía muy rápido y sacó una carpeta. –Creo que me estás contagiando tu desorden, ahora escribo donde me llega la inspiración. –y noté que caía una servilleta. -¿Recuerdas cuando dibujaste en mi informe?

-Estaba muy inspirada.

-¿Tienes todo lo necesario para dibujar?

-Si quieres puedes regalarme lo necesario. Amas hacerme obsequios.

-¿Puedo?

-Sí, y creo que te regalaré un cuaderno para tus canciones. –sonrió tímido. -¿Qué tal si se pierde?

-Solo son ideas, las demás siempre se mantienen en mi mente.

-¿Puedes recordarlas?

-Soy como tú en eso. Lo que creamos en nuestra mente es arte Antonia. Tienes la idea fija en tus pensamientos y cuando ya estás lista, lo plasmas al papel, ¿Cierto? –asentí. –Y luego vemos el resultado.

-Después de muchos intentos.

-Exacto. Esto… -toco su carpeta. –Son mis ideas e intentos. Así como lo que tú me mostraste en la cena. Si tienes lo que me acabas de decir, tal vez te deje confeccionar el vestuario para todo el álbum.

-¿Si tengo qué? –parpadee.

-Tienes en tus manos una enorme responsabilidad, y los cambios que quieres hacer en la bodega no se harán solos, y debes planteárselos a todos. Aunque seas la gerente y diseñadora de G-Sex, debes dar planificación, así como debes exigir las planificaciones de los demás departamentos.

-Lo sé, pero me interesa más la parte de diseño y confección.

-Entonces tienes un plazo.

-¿De cuánto?

-Dos semanas.

-¿Disculpa?

-Me gustan los retos, y a ti te encantan… -arqueo las cejas.

Ganas de tí Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora