Capítulo 5

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Zoey.

Veía mi libro y a ratos veía a mis estudiantes realizando su ensayo, creo que este era mi momento favorito de la escuela. Cuando todo se encontraba en silencio, me dejaba respirar en paz y además, pensar con claridad.

Iba a usar mi tiempo para corregir algunos exámenes que había realizado, pero mi mente se fueron a esos ojos celestes. No, de nuevo no. Había sido un momento de debilidad, sobretodo ante una joven que me decía que era linda, además con la situación que vive actualmente mi matrimonio supongo que era común.

Sabía que era cuestión de tiempo para que con April volviéramos a tener nuestra estable relación, aunque ahora apenas podíamos vernos, sabía que April solo necesitaba un tiempo para estabilizarse aquí.

Hablando de la reina de Roma, no pensó en otro momento para llamarme.

—Saldré un momento, confío en que no se ayudarán para tener respuesta decentes. —Ellos asintieron algo nerviosos y yo salí al pasillo agradeciendo que las puertas de los salones tuvieran una ventana dejándome ver dentro. Cogí la llamada rápidamente. —Cariño, ¿Ha pasado algo?

—Sólo pensaba en tí. —Sonreí de manera idiota probablemente. —Y me preguntaba si querías ir al cine hoy, hace mucho no salimos juntas, solo las dos.

—Claro.

—Saldré antes y te veré allá. Te amo, ahora vuelve a tu trabajo, yo debo volver a una reunión.

—Te amo también. —Ella colgó la llamada y yo volví dentro del salón con una sonrisa.

Exactamente a esto me refería.

Por la tarde salí lo más pronto del trabajo para ir al cine de la ciudad al cual siempre habíamos ido, no tenía idea de que películas habían, pero lo importante era estar con April, mi esposa.

El problema fue que estuve ahí media hora antes de recibir una llamada de su parte.

—Hey, ¿Dónde estás? —Pregunté viendo la acera por si veía su automóvil acercarse, pero nada.

—Amor, lo siento. Me han pedido algunos trabajos para mañana, en serio pensé que hoy podría pasar tiempo contigo.

—¿Recuerdas que dijiste que nunca serías como tu padre biológico? —Murmuré enojada y ella solo emitió un sonido en afirmación. —Pues ya te estás pareciendo, April. Nos vemos en casa. —Colgué la llamada antes de que pudiera decir algo, estaba enfadada y probablemente luego me arrepentiría de habérselo dicho.

El padre de April, el biológico, se había ido de su casa cuando ella tenía 6 años. El hombre definitivamente tenía un problema con el trabajo, y claro un romance secreto con su asistente. Era un cliché, pero era un mal cliché. Había dejado a la madre de April cuando se enteró que su asistente esperaba a un pequeño niño, ese era su sueño, al parecer no le gustaba mucho la idea de criar a una pequeña niña. Para suerte de April, su madre se casó con un hombre maravilloso quien procuró sanar las heridas que había dejado su padre biológico. April cuando tuvo 15 años decidió tomar el apellido Wood el cual era el apellido de su verdadero padre, no de sangre, sino quien se había preocupado por ella.

Miré la cartelera del cine una vez más y decidí que iba a entrar de todas formas, ya me daba igual, ya estaba aquí. Y al menos, eso haría que mi mente pensara en algo más que en April.

Decidí que no volvería a casa antes de ver alguna película, la primera que estuviera en función. Ya estaba aquí y no iba a desaprovechar mi oportunidad de ir al cine.

Y eso hice, luego de comprar el ticket fui por dulces y una gaseosa antes de entrar a ver La forma del Agua, al menos estaba nominada a un Oscar. Me acomodé en mi lugar y me di cuenta que en la sala no habían muchas personas.

CheatingDonde viven las historias. Descúbrelo ahora