Zoey.
Veía los libros tratando de encontrar algo interesante para distraer mi mente ante la desaparición de Blue, una parte de mi estaba preocupada por su salud, pero por otro lado, tenía el constante miedo de que ella pudiese haberme dejado por alguien más o simplemente aburrido de todo. Ella aún era joven y estudiante de arte, le entendería si quería encontrar algo más interesante que una simple maestra de filosofía. Aunque pensaba eso, pronto sacaba esas ideas de mi cabeza, Blue no era esa clase de chica y debía confiar en que volvería a mi vida en algún momento, cuando sea el momento indicado, sólo esperaba que fuese pronto.
Cuando revisaba algunos de los libros en oferta sobre Arte para agregarlo a mis compras pude reconocer a una mujer rápidamente y cuando nuestras miradas se cruzaron fue un poco incómodo, hace mucho habíamos cortado toda comunicación, pero aún teníamos una alianza, al menos legal, que nos unía. Aún así ambas nos acercamos a la otra.
—Hola April.
—Hola. —Ella trató de sonreírme, pero era evidente que fue algo forzado. —De hace mucho no te veía, ¿Cómo has estado?
—Bien, ¿Y tú?
—Mejorando luego de todo. —Noté que hablaba en serio. —Al fin conseguí el ascenso que tanto había buscado.
—Felicitaciones. —Hubo un silencio incómodo entre ambas y miré el libro en sus manos. —¿Ahora te gusta el arte?
—Oh, no. Es solo un regalo para... Una amiga.
—¿Una amiga? —Le pregunté algo confundida, la mayor parte de las amistades de April no eran las clases de personas que leerían un libro de arte.
—Si, una amiga. —April asintió, realizó esa extraña mueca que hacía al mentir y no pude evitar reír. —¿Qué?
—No tienes que mentirme, está bien si estas saliendo con alguien más, nosotras estamos... —Guardé silencio ante el extraño quiebre en nuestra relación.
—Tomándonos un tiempo, o al menos, eso era en un comienzo. —Eso hizo el ambiente aún más incómodo. —Debo irme, nos vemos.
—April. —Le llamé antes de que fuera a la caja. —Si a tu amiga en serio le gusta el arte deberías llevarle este, es bueno. —Tomé uno de los libros que Blue siempre llevaba con ella.
—Oh, gracias por la sugerencia, pero ese ya lo tiene. —April se fue rápidamente y le miré unos segundos más antes de volver a buscar algún libro con la esperanza de algún día poder dárselo a Blue. Terminé eligiendo el mismo que mi ex esposa había llevado consigo.
Estaba en el balcón admirando la vista con mi taza de café entre mis manos, me gustaba apreciar el atardecer cada vez que podía, pero en ese momento mientras veía gran parte de la ciudad me preguntaba en donde estaría Blue, si estaría bien y si es que pensaba en mi como yo lo hacía con ella, y entonces lo entendí, yo le quería más de lo que me imaginaba y su ausencia me hizo darme cuenta de aquello. Cuando tocaron la puerta debí salir de mi burbuja, esperaba que fuese Aaron y sus visitas sorpresivas que solía realizar a mi departamento, pero me sorprendí al ver a la persona frente a mí.
—Hey, Zoey. —Su sonrisa me hizo creer que empezaba alucinar o yo estaba en medio de un sueño. Me atreví a tocar su rostro con mis manos y ella me miró extrañada, ella estaba aquí. Tiré de sus mejillas con fuerza. —¡Auch!
—¡¿Desapareces por tres semanas y sólo dices "hey, Zoey"?! —Solté sus mejillas y caminé dentro esperando que me siguiera, lo cual hizo.
—Lo lamento. —Ella hizo una mueca y ambas nos sentamos en el sofá, pero mantuvimos una considerable distancia. —No quería preocuparte.
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Cheating
Teen FictionZoey creía tener una vida perfecta hasta que junto a su esposa vuelven a su ciudad natal en donde debe volver a plantearse todo cuando conoce a Blue, quien no solo le ayuda con los fantasmas que le atormentaban, sino que gracias a ella toma el valor...
