Capítulo veintiocho—. “Propuestas, peleas y amores ocultos”
—Em, yo, tú y yo no, no sé qué, entre tú y yo... —estaba nerviosa y Jorge me hace esto, imagínenme.
—¿Estás nerviosa? Sólo dime qué pasa —dejó de jugar con mi mano, infinitas gracias.
—¿Qué somos tú y yo? —listo, lo solté— Nos besamos el viernes, y no sólo una vez, varias; estuvimos juntos toda la fiesta y, ahora me besaste, ¿qué somos?
—¿No es obvio? Somos novios, ¿no? —¡ah! ¡Somos novios!
—¿En serio? Es que... creí que eras el tipo de chico que no le gustan las relaciones... —dije mirando al suelo, como si tuviera algo de emocionante.
—¿Te he dado motivos para que pienses que no quiero algo más contigo que solo ser amigos? —levantó mi barbilla haciendo que lo volviera a ver.
—Bueno, tu apariencia de chico malo dice eso...
—Algo tendré que hacer entonces con eso, porque mi apariencia te está mintiendo —miro hacia varios lados para volver a hablar—. Escucha, Martina, toda la semana pasada la pasamos "conquistándonos" mutuamente, me gustas de verdad, eres diferente a todas las demás y, sí, tal vez sea ese tipo de chico, o lo era, pero eso fue antes, yo ahora quiero de verdad estar contigo. Quiero intentar algo. Perdóname si no dejé en claro qué éramos, creí que era obvio, discúlpame —mi quijada cayó cuando terminó de decir eso, ¿él quiere intentarlo conmigo?
—Me pasa lo mismo —¿él te da un discurso y tú solo puedes decir eso? Bravo, Martina.
—Tú esperabas flores y corazones mientras te pedía ser mi novia, ¿verdad?
—Sí, digo, no, tampoco tanto, sólo...
—Tranquila, no te pongas nerviosa, hablamos de esto más tarde ¿no? Este no es el lugar.
—Claro —me dio otro beso, esta vez en la mejilla y me dijo "veremos qué hacemos con eso" ahh, me encanta.
*Narra Jerry*
~Jorge, mi hermana te envió unas galletas, ¿te las doy o puedo comerlas?
~Ah no, son mis galletas, dámelas! >.<
~¿Qué sentirá tu novia al saberlo, eh? Te estoy salvando, son novios, ¿no?
~Sí, pero...Martina quiere algo más...romántico...
~¿Cómo?
~Quiere que le pida que sea mi novia de una manera linda, tú sabes, flores, corazones y chocolates...
~Tu chica me sorprende.
~Necesito tu ayuda para planear algo romántico, esta noche.
~Claro, emm, ¿restaurant caro? Martina es rica, le gustará.
—Hey, ¿qué haces, Yeyi? —llegó una Lodovica feliz.
—Ruggero debió dejarte satisfecha el viernes para que aún estés alegre... —jugué un poco, cosa que no se lo tomó bien— Auch, eso dolió bastante —me golpeó con su pie en la espinilla, ahí duele.
—Eres tan estúpido que quiero matarte.
—Sólo bromeaba, sabes cómo soy ¿de acuerdo? —auch, duele.
—Está bien, solo porque sé que estarías solo sin mí.
—Ok, chica, Jorge necesita ayuda para algo romántico, tú lo ayudarás.
—Hey —dijo desinteresada—, ¿y Ruggero? —la mire sonriendo y ella notó lo que dijo— Quise decir Jorge, me refería a Jorge ¿ves lo que me haces decir? —se corrigió al instante, Lodo, ay Lodo, te encanta Ruggero.
