Capítulo tres - parte uno.

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*Narra Jorge*

Sip, Clari es mi única familia cercana, verán, mi madre, bueno mi madre “murió” cuando yo tenia 6 años y bueno fue muy...luego les cuento ¿no? Y mi padre trabaja en otra ciudad en una muy buena empresa a decir verdad y gana bien, él se fue ya que aquí no ganaba lo suficiente y necesitábamos dinero entonces...se fue. Lo vemos si tenemos suerte cada mes y Clari es “la adulta responsable” en la casa, tiene 23 ¿no les dije mi edad verdad? Tengo 16 ya casi 17.

—Yoyi porfis, dime en qué te puedo ayudar, no me gusta saber que te hacen daño, te juro que no voy a golpear a esos malditos solo porque tú me lo pides —dijo Clari.

—No, estoy bien, ahora tengo tarea si me disculpas —traté de irme pero fue inútil, Clari me jaló de la camisa y me llevo al sofá ¿hoy era el día de todos jalen la camisa nueva de Jorge o qué?

—Mira, Jorge; debemos hablar —hace una pausa, respira profundo y sigue con su “charla motivacional”—. Tú eres un gran chico —ahí va con su discurso de siempre— y la verdad que te he visto sin esos lentes que por cierto no sé por qué los usas si papá te compro de contacto y con esos, uuu con esos romperías corazones y... —empezó a hablar muy rápido y yo la frené.

—¿Estás diciendo que...de alguna manera podría verme bien y ser popular? —dije al punto de morirme de risa.

—¡¡CLARO!! Yoyi, mira tus ojos —me quita los lentes, busca un espejo y me lo pone enfrente de mí, casi aplastando mi cara—. ¡Míralos! ¿A poco no son bellos tus ojazos verdes?

—Aleja eso de mí, me aplastas la cara —dije quitándola encima de mí.

—Aparte, tu sonrisa es hermosa Jorgito, y no lo digo solo por ser tu hermana ¿eh?

—Sí, pero... —me interrumpe.

—¡Y tu cabello! Si tan solo te lo arreglaras un poco más... —paró para buscar las palabras correctas— ¡rebelde! Sí, podríamos hacerte esto —empezó a peinar mi cabello—.

—¡CLARI! No necesito nada de esto —dije ya algo enfadado.

—Pero... —la interrumpí.

—En serio, tengo cosas que hacer Clari, nos vemos después —dije tratando de ser lo más amable posible...yo soy así le guste a quien le guste.

*Narra Martina*

Saliendo de la escuela fuimos con mis amigas a tomar algo, ya saben eso de ir a un lindo lugar, el “Resto Band” a tomar algo, ese lugar era increíble, siempre repleto de la mejor gente.

—¡Tini! Deja de ligar y pidamos algo ¡muero de hambre! —me dijo mi amiga Mechi, esta chica era prácticamente mi BFF de toda la vida. Era divertida, lista, en fin todo lo que se pide en una mejor amiga aunque a veces sí se pasaba de molesta.

—¡No estoy ligando, Mechi! —dije un poco molesta— ¿Una no puede platicar con un chico porque su amiga cree que ya quiere algo con él?

—No es para tanto, Tini; tranquila, ya sabes como es ésta —dijo Cande (mi otra BFF) refiriéndose a Mechi. Con Cande las cosas eran distintas, ella era más...¿Cómo decirlo? Tranquila, sí, esa era la palabra, Cande era menos loca que Mechi y con ella se podía entablar una conversación normal sin que hablara sobre “mi próxima víctima” o así...

—Sí, ya lo sé Cande, tranquila...ahora mejor vamos a comer ¿no? —dije yendo hacia una mesa.

-Ni adiós a tu “amiguito” ¿verdad? —ahí iba Mechi “La metiche” al ataque.

—Ya le había dicho y no te preocupes que N O E S M I F U T U R A V Í C T I M A —dije haciendo énfasis en esas palabras, verán, con las chicas tenemos un juego: una sale con un chico, lo ilusiona, lo enamora y ¡boom! Lo abandonamos, eso era divertidísimo hace tiempito pero ahora creo que la diversión de eso se fue y creo que no lo volveré a hacer ¿es feo, no?

Opuestos Pero PerfectosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora