—Te deseo —le digo sonrojado y algo ansioso por sentirle.Él sonríe y me besa al instante, mientras que con sus manos recorre todo mi cuerpo sin dejar un solo rincón. De mí solo salen leves jadeos conforme me toca. En algún momento terminé desnudo ante él y estaba muy rojo por la vergüenza, sin embargo, me movía bajo sus manos buscando más contacto. Me volteó y me dejó levemente inclinado, apuntando mi trasero hacia él.—Ahora, bebé, te prepararé... —gruñe en mi oído, moviendo su miembro erecto y duro sobre mi entrada, lo sentía a la perfección palpitar contra mí.Sentía su lengua bajar de mi nuca, recorrer toda mi espalda, hasta llegar a mis nalgas. Al sentir cómo abría mis glúteos con sus manos para tener mejor acceso:—Ah... espera, eso no... —no alcanzo a decir nada más, puesto que este lamió mi entrada y metió su lengua dentro de mí de golpe.—Ah... Suho... ah... espera, ese... ese lugar no es... para eso... ah... —se sentía tan bien que no tenía las fuerzas para negarme ni para pensar con claridad.En algún momento subió una de sus manos a mi miembro y comenzó a masturbarme a gran velocidad, mientras que con su lengua me penetraba hondo. Estaba por correrme cuando siento que saca su lengua de golpe, se levanta y se pone detrás de mí, pegando su pecho a mi espalda.—Lo siento, bebé, no aguanto más... ya no —dijo con la voz totalmente rota.Dicho eso, lentamente se introduce en mí. Dolía tanto que me aferré con fuerza al árbol, mientras que algunas lágrimas caen por mi rostro por la sensación de estar tan lleno.—Dios... tan apretado, bebé... —gruñe Suho en mi oído, cuando estuvo completamente dentro de mí, deteniéndose para que me acostumbrara.—Ah...... Suho, duele mucho... —digo entre lágrimas, respirando agitado.—Respira, bebé, ya pasará... ya verás —dice esparciendo besos por todo mi cuello y acariciando mi miembro con su mano para distraerme.Lentamente el dolor fue pasando y ya no podía detenerme, quería que se moviera, necesitaba más. Por lo que moví mi cadera hacia atrás contra él para que entendiera lo que quería. Él sonrió y mordió el lóbulo de mi oído derecho, mientras comenzó a embestirme lentamente, marcando un ritmo suave.—Ah... sí... qué bien se siente... estar dentro de ti... —gemía Suho disfrutando.—Ah... más... más rápido... —gemía deseoso de más fricción.—Como lo desees... —dice y se aleja un poco sin salir de mí y pone sus manos firmes en mis caderas para sujetarme—. Y ahora inicia a embestirme más rápido y con fuerza.—Ah... ah... sí. Así... así... —gemía perdiéndome en las sensaciones.—Me están volviendo loco tus gemidos... —gruñe invistiéndome aún más rápido y profundo—. Ah.... Tan rico... —gimo, mordiendo mi labio inferior para hacer menos ruido, no quería que nos fueran a escuchar y nos pillaran en esta situación.Suho, en un movimiento rápido, levanta mi pierna izquierda y se mete aún más adentro, tocando algo en mí, que me hizo enloquecer y arquear mi espalda hacia atrás por la intensidad.—¡Ahí... más... más... justo ahí! —gemía alto sin importarme nada ya.—Como pidas... —dijo Suho, sujetando mi pierna en su cintura y penetrándome rápido y fuerte, tocando en cada estocada el mismo punto sensible.—Ah... ah... Lay, me correré... —dijo Suho agitado y con dificultad.—Yo... yo también... ah... adentro... qui... quiero sentirte... —gemí nuevamente pidiéndole que no se detuviera.Suho me soltó de las caderas y se salió de mí un segundo, me volteó y me levantó poniéndome contra el árbol y su cuerpo. Puse mis piernas alrededor de su cadera dándole mejor acceso a mi entrada, sintiendo cómo me penetraba fuertemente de nuevo, ahora de frente.—Ah... sí... más... —gemía. Apoyé mis manos en su cuello y me aferraba a su cuerpo con fuerza, arañando su espalda y hombros.En un momento a otro me corrí entre nuestros cuerpos y él lo hizo todo dentro de mí. Me tensé todo al sentir su líquido caliente llenándome. Al finalizar, me recargué en su hombro recuperando el aliento, totalmente agotado.Él seguía abrazándome y, al igual que yo, trataba de recuperar el aire. Me acarició la espalda con ternura y dijo con preocupación:—¿Estás bien? ¿Te duele algo?—Estoy bien, solo algo agotado... —dije con cansancio, casi se me cierran los ojos de puro gusto.—No te duermas, bebé. Hay que limpiarnos y vestirnos primero —me regañó suavemente.Apenas asentí y me solté de su cadera. Me bajó con lentitud y me limpió con unos pañuelos que traía en su bolsillo; él hizo lo mismo y nos vestimos de nuevo.Cuando íbamos a caminar de regreso, siento un fuerte dolor en el trasero y me tengo que afirmar de un árbol para no caer al suelo.Suho se acerca y me carga como una princesa entre sus brazos, causando un sonrojo enorme en mí.—¿Pero qué haces? —digo alarmado.—Fue tu primera vez, bebé. Es probable que tu cuerpo duela y te cueste caminar, así que te cargaré de regreso al campamento —dijo caminando seguro conmigo.—¿Pero y la leña? —dije preocupado por lo que dirían los demás.—Eso da igual. Bastará con la que lleven los demás. Si es necesario más tarde vengo por más, pero no te dejaré caminar así —dijo ignorando mis protestas.Al final me di por vencido y me acomodé en su pecho, cayendo dormido al ritmo de sus pasos.
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Rivales
FanfictionDel odio y el amor hay un solo paso, pero hay una gran brecha que solo algunos son capaces de superara. Que pasar cuando un grupo de chicos que no hacen mas que pelear, se vean en bueltos en diatintas situaciones. A-Grupo de Estudiantes de Elite D...
