XXX. Babylon.
Segunda Parte.
Aprieto su trasero gustoso de estar cumpliendo mi fantasía sexual, ella continúa frotándose mientras que mi lengua acaricia su clítoris, está cerca, bastante, y me lo hace saber cuando siento su cuerpo tensarse, gimiendo más fuerte hasta que obtiene su orgasmo gritando mi nombre; —¡Oh, Shawn!
Saboreo todo de ella, mis labios prueban su deleite, y aunque quiero que se quede así por más tiempo, Thea se quita, se acomoda junto a mi sentándose y yo me incorporo sentándome también, beso su frente brevemente antes de ponerme de pie, recojo el saco de mi traje y extraigo de un bolsillo el pañuelo que traía, limpio la humedad que Thea había dejado en mi rostro, específicamente desde mi nariz a mi barbilla, al terminar vuelvo a dejar caer el saco junto al pañuelo, y regreso a la cama con mi castaña quien me miraba con sus ojos azules brillantes. Me siento al borde de la cama, ella está sentada casi en el medio del colchón.
—¿Te gustó? —Le pregunté y ella asintió. —¿Lo repetirías algún otro día?
—Quizá. —Respondió y estiró su mano hacia mi, quería que me acercara así que lo hice sin rechistar.
—¿Quieres dormir un rato o prefieres que nos demos un baño? —Me hice el desinteresado, cuando todo lo que quería desde el inicio era estar dentro de ella.
Thea recién se recuperaba de su orgasmo, pero aún así sabía que quería más. —Quiero otra cosa. —Contestó manteniendo el contacto visual.
—¿Si? Dime lo que quieres. —Dije pasando la yema de mis dedos con delicadeza por su piel, iniciando desde su hombro hasta bajar a su codo.
Mostrándose atrevida, Thea tomó la misma mano con la que la acariciaba delicadamente, aún mirándome algo excitada, la colocó en su entrepierna, mi erección creció. —Te quiero aquí. —Respondió alejando su mano pero dejando la mía ahí.
—¿Quieres que te masturbe usando mis dedos? —Cuestioné iniciando a impartir pequeñas caricias en su parte femenina, comenzando a sentir lo mojada que estaba, parte por su orgasmo anterior y parte por su actual estado de excitación.
Thea jadeó, pero negó moviendo su cabeza. —Te quiero a ti, Shawn.
Seguido a sus palabras, se recostó, separó más sus piernas y esperó por mi.
Y ahí estaba ella, expuesta ante mi, mostrándose a mi merced, dispuesta a aceptar lo que le tenga que dar. Y ahí entendí que más que amarla a ella, amaba lo doblegada que siempre se muestra ante mi, sumisa a mis órdenes y no necesariamente hablando únicamente de nuestros encuentros sexuales, y recuerdo que desde el inicio se lo dije; me gustaba lo que podía controlar, y eso era exactamente lo que siempre hacía con ella, y mi dulce Thea siempre lo aceptaba, me aceptaba todo porque me amaba.
Apartando mi mano de su entrepierna, acaricié con delicadeza el interior de su muslo izquierdo que era el más próximo a mi, la miré aún sin poder creer lo hermosa que era, sintiéndome victorioso al ella ser completa y únicamente mía.
Sus ojos me suplicaban, quería que aliviara su necesidad de mi. Me acomodé entre sus piernas, mi pene rozó su caliente piel y ella jadeó deseosa. Su rostro quedó a la altura del mío y besé sus labios entreabiertos, sus manos fueron a mi nuca y cuello buscando que no me apartara de ella, tampoco era que quería hacerlo. Mi lengua invadió su boca, Thea comenzó a elevar su cadera de manera que su pelvis chocaba contra el mío creando una anticipación deliciosa, no podía resistir más, llevé mi mano a mi miembro y lo dirigí a su entrada, dejé de besarla, y mirándola a los ojos, sin previo aviso, me enterré en ella tan duro como pude, logrando que ambos gimiéramos ante semejante acción.
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G O L D |S.M.| #3
FanfictionLa crueldad y la maldad son las columnas que sostienen el castillo, y un Rey desquiciado es quien domina su destino. En un reino donde lo que se creía oro, terminó cayendo al suelo como simples cenizas de lo que alguna vez fue considerado un tesoro...
