Había pasado un mes desde la muerte de mi padre, pero lo sentía fresco, como si acabara de pasar esa misma mañana.
Todos los días despertaba asustada y sudorosa de vivir tremendas pesadillas en las que mi padre me gritaba cuánto me detestado por no haber estado con él por tanto tiempo, por haberlo dejado solo y por ir solo en el último momento. Me odiaba a mí misma cada mañana.
Al trabajo, llegaba con los ojos cansados, ojeras enormes, y con el alma destrozada, pues me había dado cuenta de que entre Asa y Clara había algo, y no era solo romántico, sino, sexual, pues los había encontrado en más de una ocasión durante la primera semana, besándose y acariciándose, cuando pensaban que todos se habían ido del set. No sé cuál es mi afán por estar todo el tiempo en deshoras en lugares en los que no me llaman.
Pensé que le gustaba a Asa. Pensé que nos llevábamos bien y que teníamos buena química. Pensé que me sentiría muy bien con su presencia, pero la verdad es que cada vez que lo veía, el corazón me dolía más que las veces anteriores.
Otro mes había pasado. Me sentía mejor, aunque aún intentaba superar lo de Asa. No es fácil superar que cuando conocer a tu crush, éste parece enamorarse de ti y luego se va con otra. No lo es.
-Muy bien, Asa. Deja de moverte, hoy estás muy chistosito, pero necesito terminar. – Le decía mientras reía. – Te voy a dejar horrible.
Asa no dejaba de moverse y de voltear a todos lados, después volteaba a verme y hacía caras graciosas, solo para causarme más molestias al maquillarlo.
-Es una bendición que seas profesional y que puedas trabajar con personas que se mueven tanto. – Decía él, un poco divertido. O tal vez mucho.
-Mejor ponte en paz.
-Asa, déjala en paz, por favor, necesitamos que esta sea la última semana de grabación.
"¿Qué?, ¿última semana?, ¿han avanzado tan rápido?, ¿De qué tanto me he perdido?, Dejaré de ver a Asa... La última semana..." - Mi mente no paraba de imaginar cómo sería otra pérdida.
Perder a Asa Butterfield. ¿Qué podía ser peor?
Desde que lo conocí lo único que he hecho ha sido andar revoloteando alrededor de él, y bueno, él no parecía molesto por eso, además de que ese era mi trabajo.
En el pasado, con cualquier otro chico, esto jamás hubiera pasado, simplemente me hubiera valido un comino si dejaba de verlo. Pero Asa, él era diferente, él me gustaba. Yo no solía ser afectuosa con otros, los otros solían ser afectuosos conmigo. Al parecer el karma estaba haciendo de las suyas.
-Última semana... - Dijo Asa. Parecía ído al decirlo.
Paré en seco al escucharlo.
-¿Vas a extrañarme? – Preguntó. Parecía serio.
-Obvio no. – Sonreí y luego empecé a aventarle sangre falsa a su cara con una brocha, a manera de salpicadura. – Bueno... Tal vez extrañe encontrarte follando con clara todo el tiempo. – Sonreí con ironía y entonces me dí cuenta de lo que acababa de decir.
"¡Idiota, se va a dar cuenta!" – Mi subconsciente estaba histérica.
-Oh... - La cara de Asa se tensó. – Perdón por eso... - Hubo un silencio. – Qué incómodo.
-No te preocupes. – Dije al fin. – Son necesidades biológicas, ¿no?, algún día tenía que pasar.
-No es como pensé que pasaría. – Soltó de repente, y por un segundo, me di cuenta de que eso lo dijo sin pensarlo.
-¿Y cómo debía haber pasado?
-No con ella.
-¿Estás diciendo que ella no te gusta?
-Es linda. – No dijo nada más.
Asa se levantó y se fue a hacer esa escena. Era la penúltima. Y con ella, duramos un día y medio para lograr que quedara perfecta.
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Emotions.
FanfictionMaquillista en el set de filmación de una nueva película independiente, conoce a uno de los mejores actores juveniles de la actualidad.