Capítulo 16

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Valentina Fuentes

-Ya lo he llamado suficiente, se ha olvidado de mí.- Rogaba mentalmente, que Gaspar no contestara.

- Vuelve a marcar, estoy seguro que apenas le digas que lo necesitas vendrá.

- No le diré eso...

-Marca nuevamente, Valentina.

- Ya suéltame el cabello.- La sofocaba el dolor punzante en su cuero cabelludo, no le había abierto la puerta. Pero esperó que saliera y la pilló desprevenida su visita, Gerardo sabía que no volvería a abrirle, por eso lo hizo. Escuchaba el tono de llamada sonar, y la preocupación atenazó su corazón. Cuando escuchó el sonido del teléfono al contestar, hizo sus latidos saltaran.

- Hola.

- Hola, Gaspar. Creí que te había pasado algo. ¡Gracias a Dios no!

- ¿Pasa algo?- su pregunta la desalentó, en todos esos días ni siquiera lo había molestado, lo necesitaba, lo extrañaba y mucho, pero jamás pensó en llamarlo, entonces que le dijera eso, significaba que no era nada para él, sólo la diversión en su cama, durante la estadía en Serena.

- ¿Debería pasar algo para llamarte? Disculpa si te interrumpí, no debí llamar. Lo siento fue una mala idea.- Gerardo pareció reírse a su lado, y eso la hizo tragar el nudo que se formó en su garganta, pero sentía el sonido del mar.

- No, no me cortes. Si pareciera que te veo por todos lados, estaba en el agua.- Su voz le pareció sincera, pero estaba incómodo, como si no se esperara su llamada.

- ¿Entonces estás en una playa?

- Sí, en Viña. La otra semana viajo a Pichilemu, estaré las fiestas por allá.- No sabía si eso era bueno o malo, pero se alegraba que estuviera lejos, lejos de ella, de sus problemas, de sus complicaciones y ataduras.

- Me alegro.- Se alegraba netamente, porque él podía hacerlo, mientras que ella no podía siquiera respirar de forma continua sin evocarlo.

- ¿Y tú? ¿Con quién pasarás la navidad? ¿Con Lucía?- Gaspar jamás le había preguntado de ese tema, no le había dado tiempo. Ya que siempre tenían entretenciones por doquier, y habían muy pocos momentos de recuerdos tristes.

- No, no me gusta celebrar, jamás lo he hecho, no lo haré ahora que estoy por cumplir veintisiete años.- Su padrastro, fumaba a su lado y eso la abochornaba, le molestaba en exceso el olor a cigarro, y con alevosía le tiró el humo en la cara.

- ¿Jamás? ¿Estás bromeando?- ¿Era un tono de preocupación por ella? Porque cuánto deseaba tener una excusa para volver a verlo, a tenerlo con ella. Sus días sin él eran demasiado solitarios, aburridos y eternos.

- No te estoy bromeando... pero relájate que no me afecta, el problema es que no encuentro trabajo.- Gerardo la miró frunciendo el ceño, ahí estaba el problema, sin trabajo ya no le servía. Aunque jamás le había importado.

Sabor a Mar [Completa] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora