12: ¿Por qué?

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No somos hermanos de sangre, no somos hermanos de madre. Nuestras almas son el equilibrio entre cada especie de mago, somos una balanza en la que depende la existencia del opuesto. Por eso fuimos amigos, por eso nos conocimos, por algo estábamos ahí mismo peleando.

Nuestros mayores miedos se cumplieron;

Ser vulnerable ante una víctima y deshorar los ideales de su madre.

Y perder a alguien que amas sin poder hacer nada para evitarlo.

Maxwell Cooper abrió su alma ante mí sin saberlo, y así supe como desarmarlo y poder saber que oculta esa máscara tenebrosa.

Hubo un destello que nos dejó en el suelo, me levanté y lo miré.

-Yo nunca quise hacer esto –decía Max con un hilo de voz- tampoco quería que pasara lo de tu primo.

-Pero pasó, y te encargaste de que mi venida a Londres fuera la peor pesadilla –lo miro-

El tomó una identificación de un mortal en el suelo, esa persona quien fue Scelesto pero volvió a su forma original tras enfrentarse a la muerte.

-Todas estas personas tenían vida y yo la destruí, solo por hacerle caso a alguien, ser sumiso y no poder pensar por mi mismo –dijo afligido-

-Menos mal que entraste en razón –vuelvo a Londres-

Todas las personas que habían en la calle, estaban asustadas, hablando de lo sucedido con los paramédicos que ayudaban a los heridos, también hubo destrozos aquí.

Los del equipo forense se encargaron de llamar a los familiares de los "desaparecidos".

Y yo, pues vi a mis amigos y a mi primo.

Tratando de saber cómo todo pasó tan rápido. 

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