Capítulo 13 — Embelesamiento
Tras efectuar la venganza, los vikingos abandonan Trøndelag. No les interesa establecer ningún asentamiento permanente y mucho menos, dividir sus fuerzas en un momento como el que se avecinaba. Las flotas vikingas toman rumbo hacia Kattegat. Desde allí pretendían emprender la nueva marcha, así pues, no podían seguir perdiendo más tiempo.
Heleritz presentaba una fiebre aguda debido a la herida de su brazo algo infectada. La joven, reposaba sobre su hermano, quien le proporcionaba calor corporal con sus abrazos.
Uxo ya no podía sentir las emociones de su hermana pues la vinculación con Ull desapareció en el mismo instante en que acabó la guerra, sin embargo, podía notar el dolor en el mismo brazo afectado. Los mellizos eran dos potenciales guerreros pero una sola herida podía matarlos a ambos. La vinculación era el precio a pagar por recibir el cuidado de un dios.
Bödvar no aparta la mirada de ambos. Se mantiene en el otro extremo del drakar, manteniendo el cuerpo sin vida de su amigo envuelto en sábanas. Su decisión traería muchas controversias por arrebatar un cuerpo de un campo de batalla, sin embargo, para él era algo indispensable que su amigo no partiera hacia el Valhala en el mismo sitio que lo haría su enemigo. Bo toma asiento al lado del berserker, sin pronunciar palabra alguna mientras contempla con admiración a Heleritz.
— Te has ganado mis respetos. — pronuncia el berserker. — Pero solo si ella quiere, aceptaré vuestra unión.
No quiero la mano de su hija. — Bo sonríe tímidamente, ganándose una mirada confusa por parte del vikingo.
— A Uxo no le gustan los hombres. — afirma elevando una de sus cejas y cruzándose de brazos.
— A mí tampoco. — asegura. — Admiro todo cuanto hace su hija, igual que su belleza...
— ¿Pero?
— Pero mi destino no es estar a su lado de ese modo.
— ¿Qué quieres decir, joven?
— Gracias a Heleritz he descubierto cuál es mi verdadero camino. Quiero surcar los mares y conquistar tierra cristiana, quiero notar la sangre en mi hacha, y si los dioses lo quieren, morir en ella. Y si pruebo el cuerpo de su hija, moriré antes de conseguirlo.
El berserker ríe no pudiendo evitar recordar todos los rumores que se vinculan a la pelirroja.
— Me gustaría que me acompañarán, que todos lo hagan. Pero abandonar un hogar a su edad, es difícil. — continúa Bo.
— ¿Qué quieres decir con eso? — el berserker frunce su ceño. — ¿Acaso crees que este cojo no puede ganarte en la batalla?
— ¡Oh vamos! No durarías ni dos meses en alta mar.
El berserker siente una pizca de ira en su interior pero inmediatamente se ve opacada por la sonrisa del joven, contagiándose él también. Bo había perdido a su padre en aquel infortunio y debió dedicarse a la herrería por ello. Su madre además, era una enferma mentalmente inestable a la cual, nadie en el reino aguantaba. El joven siempre se había mantenido a la sombra, evitando que su familia fuese un problema para los campesinos y en cierto modo, había olvidado que era aquello que a él más le llamaba la atención. La guerra.
Bo siempre había querido convertirse en un gran guerrero. Sabía que tenía grandes músculos y, aunque la inexperiencia era latente, confiaba en saber desenvolverse en una batalla.
Y finalmente, lo había conseguido.
...
Llegar a Kattegat había sido una tarea fácil pues Thor había provocado con su martillo una tormenta que favoreció al drakar a llegar a las tierras de los Ragnarsoon.
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Northland (Ivar The Boneless)
FanfictionUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
