Capítulo 11 - Destrucción
Bödvar corre hacia las murallas del reino con su hacha en mano. Puede ver como su ejército se adelanta debido a su cojera, pero no le provoca ninguna frustración, sino todo lo contrario, una sonrisa se esboza en su rostro mientras ve como todos están poseídos por las ganas de complacer a Odin.
Pero esa sonrisa se esfuma cuando una cabellera pelirroja le adelanta matando sin piedad a todo contrincante que se cruce en su camino. Con un hacha en cada mano — aunque de menor tamaño que la del berserker— y demostrando toda su habilidad. El pulso no le tiembla, parece divertirse.
El ejército empieza a adentrarse en el reino, consiguiendo que Bödvar pierda de vista a su hija. Intenta acelerar el paso pero su cojera es un gran obstáculo. Sin apenas inmutarse de las muertes que va derribando a su paso, logra adentrarse él también.
La melliza vuelve a estar en su campo de visión, pero antes de que pueda alcanzarla y antes de que ésta pueda escucharle, observa en la distancia como un tercer enemigo se acerca a ella por la espalda mientras la joven lucha contra dos adversarios.
— ¡Heleritz, por detrás! — grita con todas sus fuerzas mientras corre.
Su corazón se acelera, notando un nudo en su garganta. En sus ojos puede verse la cólera y la desesperación. Sus manos por una vez sudan, mostrando el nerviosismo. Cuando el tercer atacante está a punto de alcanzarla, los ojos del berserker se abren de par en par y sus piernas se detienen, quedando totalmente paralizado. Parece que su entorno se ha detenido cuando el momento que más ha temido, parece estar llegando.
Sin embargo, una flecha se clava en el ojo del contrincante, atravesándole por completo todo el rostro y consiguiendo que muera al instante. Una flecha que llega desde la parte de atrás del berserker. Este gira sobre si, mirando a sus espaldas, para ver a un sonriente Uxo. Siempre alerta, siempre protegiendo a su hermana.
Bödvar siente una mezcla de rabia, confusión y a su vez, alivio. — Odin, envíame fuerzas para cuidar de mis hijos... — susurra este volviendo a la marcha.
Uxo alcanza a su padre, caminado a la par hasta llegar a su hermana. Esta se posiciona de espaldas a ellos. Entre los tres, forman un triángulo impenetrable. Heleritz mantiene dos hachas en sus manos, no son muy grandes pero estan bien afiladas y además, posee bastantes dagas guardadas entre los ropajes de sus piernas; Uxo utiliza una espada bastante larga, reservando su arco en su espalda, y por el contrario, Bödvar empuña una sola hacha, manteniendo su brazo insensible atado al cuerpo. Son un combo perfecto tanto para el ataque como para la defensa. Sin embargo, Bödvar decide separarse de sus hijos cuando puede ver a su principal enemigo, —manchado de sangre— mientras sin piedad, arrebata la vida clavándole su espada en el estómago de una de las jóvenes del ejército de Harald.
Los mellizos se percatan de las intenciones de su padre. Saben que, en un momento como este donde la batalla aún está por definir el desenlace, es crucial mantenerse alerta. Así pues, cuidan mutuamente el uno del otro apoyando sus espaldas de vez en cuando para cerciorarse de su propia seguridad.
Orvar ha dejado su bastón antes de empezar la batalla. No corrió para adentrarse en las murallas pero finalmente consiguió llegar gracias a la ayuda de Bo. El joven, tras ver el esfuerzo que el anciano estaba ejerciendo por intentar llegar a tiempo, decidió subirlo a su espalda y acelerar el paso con él encima. Bo era un joven fuerte debido al trabajo que desde pequeño había estado ejerciendo y el ligero peso del anciano no le suponía un problema cuando la adrenalina corría por sus venas.
...
Pov. Uxo
Nunca había experimentado tal éxtasis en mi vida. Era la dosis perfecta de emoción, alegría y adrenalina. Podía notar como mi espada se clavaba en cualquier objetivo que quisiese fijar. Podía notar sus huesos quebrarse y la sangre salpicando mi rostro. Y lo mejor de todo es que no me importaba donde atestaba el golpe, si este era mortal. No había contrincantes que supusiesen peligros mayores, y en tal caso, acababa rápidamente desmembrandolos antes del golpe de gracia.
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Northland (Ivar The Boneless)
FanfictionUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
