Capítulo 22 — Descubrimiento
Bödvar observa a su hijo salir de su encuentro con el oráculo, manteniendo aún la mueca de preocupación en su rostro.
El berserker detestaba desvelar el destino, pero tenía la necesidad de hacerlo pues sabía que algo le inquietaba a su joven hijo, así pues, él también decide visitar a Seer, ansioso por destapar la verdad.
No obstante, cuando Bödvar entra, no hay nadie a quien acudir. El lugar es oscuro y un olor agrio envuelve el ambiente. De las paredes cuelgan artilugios, igual que del techo, dándole un aspecto más místico y tenebroso.
— El pequeño oso luchador... — susurra un hombre encapuchado a las espaldas del berserker. Este gira sobre sus talones, en guardia para el ataque. Sin embargo, tras ver su rostro desfigurado cuyos ojos están sumidos en la oscuridad, comprende cuan indefenso es aquel hombre. — ¿Qué quieres saber? — pregunta.
— Los secretos de Uxo.
Un grito se ahoga en la garganta del oráculo. Parece pensar en sus palabras y entonces cambia levemente su postura quedando frente a frente con el berserker.
— Grandes hazañas persiguen al joven... — hace una pausa que consigue embaucar más al berserker. — La luz jamás será opacada mientras la oscuridad sea su aliada.
— A mis hijos... ¿Les corresponde una vida gratificante?
— En el vientre de una diosa crecerá el fruto del amor. Pero la codicia es avariciosa y no siempre atiende a las reglas del honor.
— ¿Mi hija será madre? — pregunta incrédulo no entendiendo las palabras de Seer.
— No preguntaste por sus secretos. — Afirma el vidente cansado de desvelar el futuro del protector. Acto seguido extiende su mano para finalizar la visión, pero cuando el berserker lame la palma del mismo, una visión aterradora golpea a Seer, haciéndole retirarla. Bödvar se pone en pie, dedicándole una mirada desconfiada.
— Tus hazañas son inimaginables... Sin embargo, el temor que guardas es superior incluso que a tu fuerza. Siempre que el hombre tenga algo que perder, será débil ante la batalla.
Bödvar está vez parece entender las palabras del vidente y antes de marchar le sonríe. — Empuñare mi hacha sin temor y moriré por los míos. Solo así partiré al Valhala con orgullo, observando sus grandes hazañas junto a Odín.
...
El regreso a Kattegat no había sido más que una tortura para Lagertha. Esperaba ansiosa el momento en que Ivar cumpliría con su palabra, pues no estaba dispuesta a abandonar el trono que tanto creía corresponderle. Al igual que Björn, quien mantenía su corazón confundido. No podía aclarar sus pensamientos ¿Bödvar lucharía junto a él o libraría la batalla en el bando de Ivar?
Era evidente la complicidad entre la melliza y el deshuesado y, a pesar que nadie creía que pudiesen mantener una relación más allá de la batalla por la incapacidad de ambos por sentir el amor, su vínculo de unión cada vez era más cercano y fiable. Ambos se encontraban al anochecer para acallar sus deseos más salvajes y compartir sus pensamientos más oscuros. Habían encontrado una forma de liberarse de todos sus temores, manteniéndolo oculto para salvarlo de cualquiera.
Sin embargo, Uxo no podía evitar sentir la cólera en sus venas cada vez que, al levantarse a media noche, no encontraba a su hermana durmiendo, ni tampoco al deshuesado. El mellizo sabía de los encuentros de ambos pero hasta no tener la certeza, no diría palabra.
A su vez, la independencia de los mellizos había conseguido mantener en alerta a Bödvar. Verdaderamente, en cierto modo, que cada uno se distanciara les había otorgado algo de madurez, pero el berserker no podía olvidar que significaban el uno para el otro y las consecuencias que tendría su distanciamiento. Ambos debían cuidarse mutuamente pues él no podria hacerlo eternamente.
Al caer la noche, en Kattegat da comienzo la celebración por la venganza de Ragnar. El ejército había regresado victorioso aunque malherido y, como reina de Kattegat, Lagertha había decidido recompensar sus hazañas con un gran banquete. No obstante, la tensión podía cortarse con tijeras en el aire. Todo parecía un laberinto de miradas cuya meta se centraba en Lagertha. Björn mantenía su mirada fija en Bödvar quien no podía evitar observar a su hijo. Uxo contemplaba la actitud confidente de Heleritz sobre Ivar y este no podía dejar de mirar con desprecio cada mínimo gesto de la escudera, Lagertha.
Ivar mantenía sus puños sobre el respalda brazos de su trono. — Tranquilizate — susurra la melliza acariciando levemente el antebrazo de este. Movimiento que, Uxo no deja pasar desapercibido. Se pone en pie, rompiendo la tensión característica y ofreciendo aún más misterio y asombro.
— Te agradezco de veras el trato recibido, Lagertha. — se excusa el mellizo haciendo énfasis al nombre — Pero mi tiempo aquí ha acabado. Debo regresar a Sogn.
— ¿Que te preocupa de Sogn, Uxo el protector? ¿Acaso hay alguna mujer que aguarda tu llegada? — pregunta curiosa la escudera. Una mirada picara aparece en el rostro de ella, consiguiendo que aparezca en la melliza una mueca de desagrado.
A Heleritz le inquietaba verdaderamente el final de la disputa con aquel al que poco a poco, había empezado a hacerse un hueco en su día a día.
— Yo no soy hombre de una sola mujer, así como tampoco, protector de una sola persona. — pronuncia las últimas palabras mirando de reojo a su hermana.
Lagertha entiende el recelo de la situación y levantando su copa dirige una mirada cómplice hacia Uxo. A ella tampoco le interesa que los mellizos se mantengan tanto tiempo junto a Ivar pues sabe que, de batallar en el bando del deshuesado, serían unos duros contrincantes.
— ¡Skol! — aclama ella dándole un sorbo a su cuerno.
Y así da inicio, la marcha de Uxo.
...
¡Bienvenidos vikings!
Seguramente tendrá muchas faltas pero estoy subiendo el capítulo desde el móvil porque no he tenido tiempo de actualizar en todo el día... Mañana lo revisaré (por si veis que vuelvo a resubir el capítulo).
Así pues, lo prometido es deuda, aquí tenéis capítulo nuevo 10 minutos antes de que pase el día jeje
Espero que os guste 🧡
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Northland (Ivar The Boneless)
Fiksi PenggemarUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
