Capítulo 32 — Último viaje
El silencio ha inundado la sala. Bo mira a Bödvar esperando que este empiece a hablar, sin embargo, el berserker a pesar de haberse enfrentado a más de cien batallas, no era capaz de hacerle frente a los cristalinos ojos de su hija. No quería hacerle daño y sabía que, a pesar de los años, Heleritz no había olvidado al único hombre que había dejado entrar en su vida y en sus pensamientos.
Uxo aclara su garganta ganándose la mirada de su padre. El mellizo elevando sus cejas y moviendo sus ojos hacia su hermana, le incita a empezar. Tanto Uxo como Heleritz intuyen cuáles pueden ser las noticias que ambos están esperando soltar pero, sobre todo por parte de la pelirroja, no desea afrontarlas. Heleritz intuye que el deshuesado haya podido fallecer o de lo contrario, haber encontrado a otra mujer y ambas opciones le parecen detestables.
Heleritz coge el hacha de su cintura pasando su dedo índice por el filo de la cuchilla. No pretende intimidarles, sino saciar sus nervios intentando mantener la calma con algo peligroso en sus manos, pues alguien podría salir malherido y eso, conseguía mantener su mente fría.
— Vamos, empieza. — Comenta Bo.
— Tranquilo, te cedo el turno. — Se excusa el berserker.
Ambos se miran inquietos hasta que Uxo decide aclarar su garganta. Bödvar mira a su hijo y respira profundamente con él para relajarse. Después, mira a Heleritz por primera vez a los ojos desde que llegó de la expedición y abre su boca dispuesto a empezar.
— Padre, detente. — Ordena la melliza ganándose la atención y la mirada perpleja de los tres hombres que había en la casa. — Ivar es cosa del pasado, no quiero saberlo. — Y tras sus palabras, se pone en pie y se aleja, dejando tras ella un gran portazo.
A Uxo no le hacen falta palabras para saber que Bödvar desea que vaya tras ella, que la vigile. Bo se encarga de Gersemi, sabiendo que no puede pasarle nada o su vida correrá peligro.
Antes de abandonar el hogar, Uxo mira a Bödvar con su ceño fruncido, esperando una aclaración a sus dudas.
— Espera un heredero. — responde el berserker.
El mellizo aprieta sus dientes con fuerza, resaltando su mandíbula. La ira que recorre su cuerpo es fuerte y costosa de dominar. Es consciente que, de no haber convencido a su hermana para tales viajes, ella sería ahora la portadora de la criatura; es consciente de haberle robado un sueño a su hermana, y no por ser madre sino por poder formar su propia familia con aquel hombre al que realmente ama.
— ¡Por los dioses! — grita enfurecido el mellizo intentando apaciguar su irritación, adentrándose en la arboleda que sabía que su hermana había cruzado.
El mellizo no quiso separar a Ivar de su hermana a pesar de pensar que no fuese una buena opción para ella. Él simplemente no podía aguantar la separación que los años había forjado. Al igual que Heleritz, Uxo se sentía vacío sin ella; un ser totalmente incompleto e incapaz de amar incondicionalmente pues una parte de él había desaparecido. Ambos sentían lo mismo mutuamente, esa unión que los dioses les habían otorgado, no sólo se vinculaba en la batalla, sino iba mucho más allá. Ambos eran uno y sin el otro, se consumían mutuamente.
Tras un rato caminando, Uxo encuentra a su hermana mirando el mar desde el acantilado. No dice nada, ni si quiera avanza, simplemente la observa en la distancia.
La melliza ha podido notar la presencia de su hermano y seca sus lágrimas rápidamente antes de que pueda notarlas. Acto seguido, palmea el suelo de su lado para que Uxo tome asiento. El mellizo obedece y sin decir palabra pasa su brazo por los hombros de su hermana.
— Hel...
— Que bonito es el mar, Uxo. — le interrumpe la pelirroja.
— Sí...
No salen palabras entre ellos. Uxo ha comprendido que la melliza no las necesita, solamente precisa de tiempo y cariño. Heleritz es una mujer valiente y fuerte pero a su vez, le aterra la soledad. No es una persona muy empática y tampoco muy extrovertida pero aquellas pocas personas que deja entrar en su vida, pueden quebrar su alma en pedazos con un solo chasquido de dedos. Y eso es lo que había conseguido Ivar.
...
Harald celebra un banquete en honor a los mellizos. Además, cree conveniente la ceremonia para acercarse más a la melliza. La pelirroja se muestra bastante distante al festín, sin embargo, el rey sigue insistiendo intentando sacarle alguna palabra de su interior.
— Discúlpeme, no me encuentro bien. El viaje ha sido duro y necesito descansar.
La pelirroja deja al rey Harald sentado en su trono con la última palabra en su boca, pero él es consciente que de esa misma noche no podrá pasar. Así pues, decide caminar tras ella, abandonando el salón principal. Uxo, que ha podido escuchar las palabras de su hermana y que se mostraba atento a los actos de la misma durante la celebración, abandona el lugar tras ellos sin ser visto.
— ¡Heleritz!
La melliza gira sobre sus talones mirando algo cansada al rey Harald. Fuerza una sonrisa y se detiene esperando escuchar sus palabras.
— Quería hablar contigo, a solas.
— No es posible.
Harald frunce su ceño y abre sus brazos de par en par con una sonrisa orgullosa. — Bueno... No sería este un lugar apropiado, ni tan siquiera el imaginado, pero... Tras su disposición por entablar una conversación conmigo creo que será el adecuado...
Heleritz ríe cruzándose de brazos y mirando a Harald algo atónita.
— ¿Qué ocurre?
— ¿Cree usted que estamos a solas?
El rey Harald mira a ambos lados y luego, vuelve su mirada hacia la melliza.
— Lo más probable es que Uxo este observándonos desde la distancia...
— No importa, —le interrumpe Harald— así será mejor.
Heleritz frunce su ceño mostrando una actitud más curiosa hacia él.
— ¿Qué es lo que quiere, rey Harald?
— Heleritz la sanguinaria, cásate conmigo y gobierna Sogn junto a mí.
La garganta de la melliza se reseca y su corazón empieza a acelerarse. Siente nervios y está algo avergonzada pero no por sentir algo por Harald sino por la incomodidad de la situación.
— Necesito tiempo...
— El que desees. — sonríe Harald satisfecho.
La pelirroja gira sobre sus talones, dedicándole una mirada cortes al rey.
— No obstante, —el rey gana su atención consiguiendo que Heleritz gire levemente sobre sus talones— he esperado los años suficientes para saber de mis sentimientos... No podré aguantarlos mucho más.
— No se preocupe, solo necesito un último viaje.
— ¿A dónde? — pregunta confuso.
Heleritz vuelve a darle la espalda al rey y aprieta sus puños con fuerza, mirando al frente. — A Kattegat.
...
¡Bienvenidxs vikings!
No he contestado los comentarios porque suponía spoilers jeje
He leído algunas cosas y he recibido algunos mensajes que posiblemente den pie a confusión, si veo que todo continua igual, lo aclararé jeje
¡Nos vemos!
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Northland (Ivar The Boneless)
FanficUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
