Capítulo 23 — Abandono
La escarcha empezaba a fundirse tras el amanecer empezando a proclamarse el sol por todas las tierras. Heleritz acaricia su sien con una mueca de fastidio en su rostro, maldiciendo interiormente los estragos del alcohol.
— Maldita sea deshuesado, despierta.
Ivar yacía a su lado, ambos sobre el prado. En busca del calor corporal del otro, Ivar pasa su mano por el abdomen de la melliza consiguiendo que esta se paralice. Sus acercamientos siempre habían sido arrebatos sexuales que, lejos de parecer tiernos, acababan distanciándose uno por cada camino al acabar. Esta vez, había sido diferente. El deshuesado se había quedado con ella y Heleritz con él. Cuidando mutuamente el uno del otro y disfrutando de la compañía. Y por si eso no fuera poco, habían dormido abrazados, notando como sus respiraciones se mezclaban e intercambiando algún par de miradas tiernas.
— Nos pillaran... — susurra la melliza sin dejar de contemplar sus ojos azules.
Ivar esboza una tímida sonrisa y con delicadeza, se acerca a los labios de la pelirroja para depositar un tierno beso. Pasa su mano por el rostro de ella consiguiendo que también sonría.
— Ivar...
— Cálmate... Nadie le dirá nada a Ivar The Boneless...
Los labios de ambos vuelven a juntarse, perdiéndose en el tiempo. Volviendo a impregnarse en la lujuria.
...
— Muchas gracias por la acogida, Björn. — se despide Bödvar. — Jamás olvidaré el guerrero que puedes llegar a ser en el campo de batalla.
— El gusto es mío, Bödvar pequeño oso luchador.
Ambos asienten con una sonrisa orgullosa en su rostro. Los tres hombres regresaban al reino de Sogn, acompañados del honor por sus batallas y la lástima por dejar a un pilar importante en sus vidas, Heleritz.
Bo, el herrero; Uxo, el protector y Bödvar, pequeño oso luchador, solo esperaban una rápida despedida de la pelirroja pero los tres se fueron abrumados por la abatida de la despedida.
Lagertha contempla como se alejan junto a los drakkars llenos de guerreros pertenecientes de Sogn y a su vez, se incomoda por el simple pensamiento de salvaguardar la vida de la melliza. Si le arrebatan el trono y cobraba la vida de la misma, implicaría una lucha con aquellos tres hombres a los que no quería ver enfurecidos.
Los barcos se pierden en el horizonte, consiguiendo que la gente vuelva a sus quehaceres. La vida en Kattegat toma de nuevo el ritmo diario después de la dura despedida, sin embargo, Hvitsärk no entiende como su hermano no se ha despedido del majestuoso berserker, para conseguir afianzar su relación y por lo tanto, asegurarlo en su bando en la batalla. El joven, busca incesante al deshuesado, pero no es más que la negativa de su ubicación lo que encuentra.
— Él no quiere saber nada de vosotros. — afirma una voz a sus espaldas.
Hvitsärk gira sobre si, contemplando a Margaret. La muchacha sabía del amor del ragnarson hacia ella, pues él nunca había podido olvidarla.
Y, a pesar de estar comprometida con el hermano mayor, Margaret tampoco puede negar la intensa atracción que le produce Hvitsärk.
— ¿Porque no te quedas conmigo y luego te ayudo a buscarle? — propone con un tono juguetón en sus palabras.
Para Hvitsärk es inevitable sonreír coqueto, sintiendo como su cuerpo produce un mar de traviesas cosquillas. Así pues, sin pensárselo dos veces, corre hacia los labios de Margaret, apretando el trasero de la muchacha con fuerza, mientras le empuja hacia el granero a escasos metros de ellos.
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Northland (Ivar The Boneless)
FanfictionUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
