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Capítulo 41 — Esclarecer

Tras el amanecer, los hermanos Ragnarson deciden reunirse en el salón principal. Los rostros serios de todos cuantos presenciaban el convite transmitían la tensión que se proclamaba en el ambiente.

Los mellizos desconcertados por la decisión de Ivar se mantienen a la espera de cualquier mínimo movimiento por parte del voluptuoso Ironside. Dadas las circunstancias, en ese mismo día y lugar, se decidiría el futuro de Kattegat y nadie tenía real certeza de cuanto pudiese pasar.

— Creo que es mi turno — Björn aleja su silla con rudeza poniéndose en pie mientras consigue ganarse las miradas atentas de todos—. Hermano —la mirada del deshuesado conecta con la del guerrero manteniéndose desafiante, fría y al mismo tiempo, acobardada. Solo Ivar conseguía transmitir tanto desconcierto, pues ni siquiera él era consciente de sus propias emociones—,yo Björn Ironside, rechazo oficialmente tu propuesta.

El pecho de Heleritz se mueve con cierto consuelo mientras de sus labios expira un suspiro. Sus ojos se cierran mientras esboza una tímida sonrisa. Por el contrario, Uxo mantiene la tensión en su cuerpo. No puede olvidar las hazañas del deshuesado y lo que comporta para Ironside tales hechos.

— No podré quedarme — aclara Björn.

— ¿A qué se debe? ¿Por fin el gran Björn Ironside ha encontrado una mujer con la cual formar una familia? — pregunta el deshuesado con cierto tono de humor en sus palabras.

— Tras el amanecer, Ubbe, Floki y yo partiremos.

De nuevo, el desconcierto invade las facciones del deshuesado. La melliza intenta analizarle ¿qué era aquello que más le había dolido? ¿Quizás que su hermano le abandonase o tal vez, que no hubiese contado con él? No encontraba respuestas en una mirada tan, aparentemente, frívola.

— Queremos conocer y conquistar nuevas tierras. Y de ello nos ha hablado mucho el joven Uxo, el protector.

La ira emana en cada poro del deshuesado. Intenta aliviar su frustración apretando con fuerza sus puños sobre la mesa mientras mira al protector como un hombre desleal. Heleritz puede notar tal cólera por parte de Ivar así pues, decide entrelazar su mano con la de su hermano. No buscaba exactamente la ira de los dioses, ni la fuerza de estos, solamente quería recalcar el pacto de unión que mantenía con aquel varón con el que compartía su alma.

El deshuesado parece comprender las intenciones de la misma, y desvía su mirada intentando ocultar y controlar sus emociones. — Esta bien, puedes llevarte cuantas embarcaciones y hombres necesites.

El transcurso del día fue tranquilo desde el silencio del pueblo. Todo el mundo sabía de las intenciones e inquietudes del joven guerrero Ironside, y solo necesitaba ese empujón que ambos mellizos le habían proporcionado mientras narraban sus hazañas alrededor del mundo. Así pues, el joven surcó los mares junto a sus dos hombres más leales y abandonó cualquier atisbo de raíces que podían recordarle cuanto vivió con aquella mujer que amó incondicionalmente, su madre.

Sin embargo, en Kattegat las cosas iban a volver a encender la mecha de la bomba que suponía Ivar, y absolutamente nadie tenía la clave para poder apagarla.

...

El protector divagaba por las calles disimulando, con cierto desinterés, hacia aquello que le rodea: el pueblo. No obstante, el joven protector se mantenía realmente atento a cuantos movimientos pudiesen parecerle mínimamente sospechosos. Quería pruebas, quería encontrar aquel hombre que en la oscuridad se perdió entre las carnes de aquella mujer que iba a proporcionarle un heredero a Ivar, Freydis.

Northland (Ivar The Boneless)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora