Capítulo 14 — Interés
Pov. Heleritz
Despierto notando como el sudor ha empapado mi cuerpo. Uxo, descansa a mi lado en la misma posición. En esta ocasión no había podido ver a mi hermano en nuestras apariciones, ya que, mis heridas no eran suficientemente profundas para proporcionarme tales delirios pero sí pude oírle. Gracias a eso, era consciente de la preocupación de padre.
Abro mis ojos lentamente notando como el sol golpeaba mi rostro. Miro a mi alrededor, dándome cuenta del gran número de enfermos y heridos que habían en aquel lugar. Y en el fondo, una figura descomunal se hallaba durmiendo en una silla. Una sonrisa rebelde acaricia mis labios pensando en todas las veces que intenté conseguir que padre cayera al suelo. Quizás fingió, pero estoy segura que algún día lo conseguiría. Sin embargo, cuando pretendo ponerme en pie ayudándome de mis brazos, un dolor intenso despierta a Uxo.
Me mira y esboza una sonrisa débil. Sé que no ha descansado en estos últimos días, no sólo por mí, sino porque él también ha sentido el dolor que esa maldita infección había provocado.
— Ahora que ya estás despierta, iré a comer algo. Te espero allí, no despiertes al viejo, necesita descansar. — comenta Uxo poniéndose en pie.
Sigo cada paso que da con mi mirada pero un acto poco caballeroso por parte de Uxo —extrañamente en él— cautiva todavía más mi curiosidad. Uxo golpea su hombro contra el del guerrero Ivar; este se aparta ligeramente girando sobre si con una sonrisa maliciosa mientras Uxo ni siquiera le presta atención y continúa con su paso. Tras ello, Ivar con ayuda de sus muletas, se dirige a mí. Me reincorporo quedando sentada, esperándole hasta acomodarse.
— Luchaste bien. — asegura mirándome directamente a los ojos. — Sin temor, ni pavor... No te importaba acabar con ellos...
— ¿Porque debería importarme? Esos sucios cobardes fueron los culpables de la muerte de mi madre. — escupo sin apartarle la mirada.
Sus ojos, azules e intensos, demostraban una vez más la codicia y la ambición que el vikingo desprendía.
— ¿No habías batallado antes, verdad?
— Tampoco fue la primera vez que mataba a alguien.
A Ivar parece gustarle mi sinceridad. No temblaba ante él, y mucho menos me mostraba sumisa. Esa clase de hombres que creen poder controlarlo todo cuando no son capaces ni de entenderse a sí mismos, no iban a conseguir debilitarme.
— ¿Lucharás a mi lado, Heleritz la sanguinaria?
— Lucharé donde lo haga mi hermano.
Y con ello, Ivar respira profundamente y con una mueca de fastidio se levanta.
— Por cierto — capto su atención consiguiendo que vuelva sobre si — ¿Naciste así o fue en alguna guerra? — pregunto refiriéndome a su discapacidad.
— Nací así. — escupe con rabia.
— Entonces, no sé cómo has llegado tan lejos. — afirmo con una sonrisa en mi rostro.
Ivar parece meditar mis palabras y acto seguido también sonríe. La verdad es que su actitud más que transmitirme respeto y temor, conseguía llamar mi atención. Se vinculaban muchos rumores acerca de su ira y sus hazañas, de su fuerza y su virilidad, pero ¿hasta qué punto podían ser ciertos? Además, después de ver como padre había conseguido todos los objetivos que en algún momento de su vida se propuso, aún y teniendo medio cuerpo paralizado, conseguía hacerme apostar fuerte por la capacidad de Ivar.
Los hijos de Ragnar tenían personalidades muy diferentes, al igual que sus físicos pero todos habían demostrado ser grandes guerreros, excepto Sigurd ojo de serpiente. Por lo cual, todos en cierto modo, tenían mis respetos.
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Northland (Ivar The Boneless)
FanfictionUxo y Heleritz, dos mellizos acostumbrados a convivir rodeados de la paz y tranquilidad que el asombroso reino de Sogn le proporcionaba, se ven envueltos en una fatídica lucha tras el pacto de unión de su actual rey, Harald I. Sus padres, dedicados...
