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- Tus labios se cortarán de si no lo haces.

- No quiero Jimin, ya te dije me puse antes de bajar del auto.

- Lo hago por tu bien, necio.-dijo el ahora rubio lanzando un bufido al aire para sentarse de nuevo en su silla de rueditas.

-Llegas tarde, suerte que le caes bien al jefe, si no te colgaría de los huevos.

Jungkook sonrió terminando de escribir una cuantas cosas en su computadora que reposaba en el escritorio de su cubículo.

Caminó en dirección de la sala de fotografía observando a todos los modelos que esperaban por el en una fila, listos para sus seciones, algunos aún se estaban maquillando y otros cambiando pero la mayoría ya estaba listo. Se adentró al lugar saludando y recibiendo una respuesta rápidamente, sonrió al ver la cara de todos los chicos guapos, pero el anillo en su dedo anular le servía como un repelente para cucarachas.

Sacó su cámara preparando los royos cuando Mingyu llegó puyando sus costillas logrando sacarle unas risas.

-Oye Mingyu ¡córtalo ya!

- Estás muy tenso, necesitas relajarte o los modelos saldrán mal en las fotos.

-Yo soy tan profesional como para aprender a separar el trabajo de lo personal.

- Parece que Sehun no hizo bien su trabajo anoche.

- Te estás metiendo en terreno peligroso -dijo levantando su ceja y haciendo los últimos ajustes a su cámara.

Más Mingyu no sabía que el prometido de Jungkook no lo había tocado nunca más allá, pues el quería que todo fuese especial hasta el día de su boda, así que guardaba respeto y le demostraba cuanto lo apreciaba.

Después de todo Jungkook estuvo yendo a un psicólogo por seis meses para controlar su pequeño problema de sostenibilidad emocional debido a cosas de su pasado. O al menos fue como lo pronosticó el doctor.

-Está bien, ya no digo más, ahora dame los royos que necesito empezar hacer las impresiones para la revista o el jefe va a matarme.

-Vale, pero me dejas una copia en mi cubículo .

-Como diga el señorito comprometido.-dijo Mingyu tomando el royo que Jungkook le ofrecía para darse la vuelta y desaparecer.

Jungkook caminó en dirección a los modelos, parece que sería una sección de fotografía divertida.


















Jungkook reposaba en su sofá mientras peinaba con los dedos de sus manos el cabellito de Daesun dormido en sus brazos.

Jungkook aún podía recordar cuando pasó un mes y no abortaba, lo que lo hizo ir inmediatamente donde un doctor.

Los minutos parecieron horas esperando los resultados de su ultra cuando lo hicieron pasar para ver sus resultados.

Las palabras del doctor aún retumbaban en sus oídos.

"Parece que después de tanto, su bebé está bien, lo tendremos en tratamiento para ver si sobrevive"

Sintió que iba a morirse en ese instante, pasó llorando casi toda la tarde en su habitación, hasta la noche que su hermano hizo uso de presencia.

-¿Jungkookie?

-Vete, quiero estar solo.

Su hermano no pudo evitar tomar los papeles que reposaban en la mesa de noche de su pequeño hermano, el era sabedor de todo el pasado del castaño,  debido a las investigaciones que hizo durante dos años buscando por el, así que no lo tomó por sorpresa el hecho que podía ser tan raro para cualquier persona. Solo lo abrazó fuertemente dando un casto beso en su coronilla para decirle unas palabras.

"No importa si él no está contigo, nosotros lo estamos y saldrás adelante de esto, eso es seguro porque eres fuerte y siempre lo haz sido."

Amaba a su bebé más que a su propia vida y aunque Yoongi jamás supiera la verdad, no le importaba, después de todo seguramente él vivía feliz con su novio y quizá hasta ya se habían casado y eran felices, él tendría que serlo también con o sin él.

Se levantó para depositar a Daesun en su cunita para contestar la llamada que desde hace ratos en su celular sonaba.

-Cariño, ésta tarde llegarán unos invitados a la casa, ponte divino, aunque tu ya lo eres, pero tengo que cerrar un trato con unos empresarios y quiero que estés conmigo ya que Taemin no podrá estarlo. Su esposa acaba de parir y tiene incapacidad.

-Entiendo, estaré listo...¿a que hora sería?

-A las siete, dile a Soshu que prepare una cena especial y que saque vino de la bodega, que sea el más antiguo.

-Claro cariño, besos.

-Besos para ti y Daesun.

La llamada fue colgada y empezó a pensar qué se pondría, algo que era irónico ya que closet estaba completamente lleno de ropa comprada por su prometido y ni hablar de su joyero que estaba hasta reventar.

Dio las ordenes a Shohu y subió a su alcoba, necesitaba un baño urgente ya que tenía que estar radiante, ¿y qué más que una tina caliente y aceites con aromas para relajar los músculos?















La cena estaba servida y Sehun estaba en la sala junto a Soshu esperando a sus invitados quienes hicieron acto de presencia al tocar el timbre.

Sehun salió a recibirlos depues de arreglar su corbata, no es como si el tuviera menos dinero que ellos, sino que el siempre le gustaba estar presentable aunque se tratara de amigos.

-Buenas noches? señor Oh ¿cómo está?

-Buenas noches, señor Min, es un gusto conocerlo y recibirlo en mi humilde morada, pase usted y su...

- Él es mi socio, el joven Kim Taehyung.

-Buenas noches Joven Kim, también sea usted bienvenido, pasen por favor, la cena se enfría.

Los tres pasaron después de dejar sus sacos en la sala. Yoongi observó la casa notando lo muy grande y nada de humilde, debió suponer que Sehun solo lo hacía por cortesía.

Dispuestos a comer se sentaron, pero hacía falta alguien.

-Disculpen, mi prometido está arriba, ya bajará en seguida, les puedo jurar que es una muy amable persona, no por gusto me voy a casar dentro de un mes.-dijo mostrando su anillo de compromiso con orgullo.

-¡Oh! felicidades, va hacer muy agradable conocerlo, espero que baje pronto.-dijo Yoongi dando un sorbo a su copa de vino.







Besos del alma •  [Yoonkook]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora