Capitulo XLVII | Final del cuento.

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Alexei Vladimir. 



Taciturno, el pelirrojo irascible levantaba su pierna con vigor. Pues es sabido, que dentro de los trenes en viajes a a largas distancias, está rotundamente prohibido fumar. Suspiraba, y aquella cara larga y decaída que  portaba era mas que visible por su compañero. En esta ocasión se mostraba silencioso, admirando el paisaje lluvioso del lateral de las ventanas. Aquellos ojos en fulgor turquesa, hoy lucían mas apagados que nunca.

Y de ellos, se contaban historias como capaces de dominar bestias.

Una única melodía rondaba por sus cascos, una por él muy conocida. 


Quizás aquel punzante dolor, lo exasperaba hasta causar sosiego. De la misma forma en quien llora hasta dormirse.

—¿Por qué lo hiciste?.—Peculiar, aquel pelinegro alemán tomó palabra ante la melancolía de su colega. Sin embargo, no encontró sus ojos al buscarlo. 

—¿De que hablas?.—Finalmente respondió en un tono lúgubre muy atípico de Vladimir. Siempre lucia imponente e invencible. Sin perder sus atributos, hoy se vestía de dolor y angustia. 

Sin importar que tanto quisiera ocultarlo, Schröder Lance lo conocía mejor que nadie.

—Ya sabes de lo que hablo.—Chasqueó la lengua el ojos cerúleos, cruzando la pierna derecha por encima de su rodilla. —¿Por qué la dejaste ir?, pensé que la amas.—Desvió la mirada, intentando llamar la curiosidad del pelirrojo. 

—Yo la amo.—Su rápida contestación causó que Schröder volteara a observarlo. Sin embargo, sus oculares eran incapaces de despegarse de aquel ventanal de paisaje lluvioso lúgubre. —Por eso lo hago.—Una sonrisa melancólica se formó cuando Alexei, alzó las manos hasta que Lance pudiera apreciar aquellos gravados en sus dedos.


''Love, Hard''.

Uno de los tatuajes mas llamativos y peculiares en las manos de vladimir. 

Como si de algún recuerdo lejano se tratase, Lance simplemente sonrió ausentado amplificando su nostalgia. 

—Supongo que... es la ley del amor.—Rompió en el silencio Alexei, cuando el cabello azabache lo observó una vez mas, y con curiosidad arqueó una ceja confundido. El cabello anaranjado sin embargo, se empeñaba en analizar el gravado en letras de sus nudillos. —Si amas algo...—


—Déjalo ir.—






~Fin~.



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Quisiera agradecer a todos quienes hallan llegado a esta parte de la historia. Espero, (Deseo) haber logrado expresar bien el mensaje de ''amor verdadero'' que ''La ley del amor'' tenia. Espero, haber sacado sonrisas, emoción, risas y tristeza de cada leector. (aunque sea con una de esas me conformo) pero por sobre todo, ojalá los personajes hallan tocado algo dentro de cada uno, como lo han hecho conmigo mientras escribía con ellos. 


Sin mas, el AMV que mas abajo se presenta es a modo de cierre, y de recordar los momentos mas importantes de la novela. ¡Una despedida! 

La ley del amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora