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HongJoong no cambió a su forma de lobo cuando entró en la leve espesura del bosque, con árboles enormes y algunas flores que podía ver gracias al flash activado de su celular, el que encendió apenas entró allí. No podía ver nada más que aquello que le rodeaba debido a la oscuridad de la noche, sin embargo sus instintos le hacían dirigirse cada vez más al lugar correcto. El olor a laurel se sentía fuerte, dejándolo al borde del mareo, y el aire helado, por alguna extraña razón, causó un picor en la cicatriz de su cuello.  

Pisó unas cuantas ramas que lo hicieron tropezar, entorpeciendo sus pasos humanos. Él deseaba cambiar a su forma de lobo como nunca antes, pero a la vez sabía que era el momento menos indicado, sobre todo cuando llegó a un pequeño riachuelo, en el cual cerca de su orilla, entre unas grandes piedras, se hallaba reposando un hombre boca abajo.

Le bastó con enfocar la luz del celular fijamente para darse cuenta de que en efecto, dicho hombre era Park SeongHwa. Tenía las mismas características físicas del alfa aunque no pudiera ver su cara aún. Parecía estar durmiendo porque no se movía en lo absoluto, y eso asustó al omega terriblemente.

HongJoong se llevó una mano a la boca de la impresión sin saber qué hacer, quedó estático viendo el cuerpo inerte. ¿SeongHwa se encontraba bien? ¿Qué hacía allí tan tarde?

—¿Quién anda ahí? —preguntó de pronto el hombre, y HongJoong dio un salto tan grande que cayó de culo al suelo, todavía con la mano en su boca.

En eso, SeongHwa se removió forzosamente hasta lograr sentarse, y viendo al omega con olor a cerezas un tanto encandilado debido a la luz del flash.

—¿Qué hace usted aquí? —la pregunta de SeongHwa ahora era mucho menos defensiva, aunque sí curiosa. Él vio, con sus ojos entrecerrados, al omega que debido a la caída dejó todo a oscuras otra vez— ¿Señor Kim?

HongJoong logró recuperarse, y volvió a enfocarlo. SeongHwa estaba sin camiseta, dejando ver su torso desnudo. Aunque sí vestía pantalones oscuros y zapatos, por ende no se había transformado a lobo. ¿Entonces por qué estaba ahí? ¿Tenía algo que ver con su castigo? 

—Su olor —atinó a responder HongJoong—. Usted tiene apestado a laurel todo este lugar, ¿No se ha dado cuenta?

SeongHwa entrecerró los ojos. Era extraño porque debido a sus castigos, su aroma era más suave de lo normal, y aún así ese omega lo había olido desde lejos. ¿Tan desesperado estaba por ayuda que su olor había llegado a este tipo? ¿Por qué no MinGi, y justo él?

—No entiendo por qué está usted aquí de todos modos —bramó SeongHwa con seriedad, liberando un quejido involuntario debido a sus dolores. Finalmente cerró los ojos y bajó la vista disimulando el sufrimiento, no quería verse vulnerable frente a ese omega histérico.

HongJoong perdiendo totalmente el miedo, se acercó más al alfa, para poder verlo mejor. Su cabello estaba desordenado hacia todas partes y diablos, el joven era delgado, pero tenía sus abdominales muy marcados. Se notaba que era un alfa atlético, tal como todos los de su rango.

—¿Usted cree que yo no iba a venir a verlo cuando me acabo de enterar que el príncipe MinGi ha intentado comunicarse con usted sin éxito? ¿Sabiendo que está sufriendo un castigo? Yo… debo saber si usted está bien, para calmar a los príncipes…

 —Por favor, no —lo interrumpió SeongHwa volviendo a abrir los ojos e intentando ponerse de pie. Obviamente, le fue imposible—, olvide que nosotros alguna vez nos hemos visto —añadió con cierto tono tembloroso en su voz.

—Yo no haré eso —HongJoong, siendo el omega tozudo que siempre había sido, se acercó incluso más al alfa, buscando que le causaba tantas limitaciones—. ¿Usted está herido? 

IDEAL [yungi]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora