Al principio se negaba en darme la cazadora, pero al final accedió con tal que me quede callada, vaya los hombres, se resisten pero al final no soportan estar acorralados ante una mujer.
—Su mano por favor —dice el gorila grande, que está en la puerta, alargo mi mano y coloca un sello—. Su nombre por favor.
—Juliette Campbell —respondo mientras bajo la manga de la cazadora.
— ¿Confías tu nombre a un desconocido y no a mí?
— ¿Por qué tendría que confiar en ti?
—Porque fui yo quien te salvó la vida, niña.—Me encojo de hombros.
—Bienvenido Nathan. —dice el gorila, me sorprende y me doy cuenta que ambos se conocen, pero me da igual, así que me alejo perdiéndome entre la multitud hasta llegar a la barra, en cuanto se me se acerca el Barman para preguntarme qué bebida deseo, me apresuro a responder pero soy interrumpida por un hombre extraño que se me acerca por detrás.
—Un gin tonic, por favor y para la señorita…
—Lo mismo que el caballero—ordeno.
—No la he visto por aquí, mi nombre es Alessandro, ah, van por mi cuenta por cierto —dice señalando los vasos con el gin tonic para hacer un brindis.
En unos minutos aparece Nathan con una cara de muy pocos amigos al ver a Alessandro a mi lado, cuando se para junto a nosotros le hace una seña al barman, para que le traiga un vodka, mientras posa una mano por mi cintura con delicadeza, mi cuerpo se eriza por completo al sentir su contacto si saber por qué, entonces este dice.
—Veo que ya conociste a mi novia Alex, me alegra volver a verte —dice mientras da un trago a su bebida.Oh, vaya sorpresa, así que ya se habían visto antes.
Así pasamos durante dos horas aunque veo que el rostro de Nathan no cambia, sigue ceñudo y no muestra ninguna simpatía hacia Alex ¿Cuánto le odia? Porque lo único que veo en su mirada es odio.
—Permítanme, necesito darme un respiro, iré al baño, ya regreso… ‘’Mi amor’’.—Mi mirada es amenazadora y ya ha de suponer lo que significa; en cuánto entro al baño, me miro al espejo, ya mareada siento que me tambaleo hacia los costados pero intento ponerme firme y recuerdo todo lo que en casa me espera, conflictos, peleas, todo aquello se me pasaban por la mente, las palabras de mi madre en la discusión, problemas de dinero, mi padre obligándome a hacer algo que jamás en mi vida me hubiera imaginado que haría, me quedo así durante unos minutos no sé cuánto con exactitud, pero creo que me he tardado, mis pensamientos se paran en cuanto escucho la puerta abrirse .El mandón.
— ¡Mierda! ¿Acaso no puedo estar a gusto en el baño?
—Es hora de irnos, así que apresura tu lindo culito a salir.
—Vete al diablo. —digo mientras intento lavarme las manos.
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Esperaré por ti
فكاهة-¿Confías tu nombre a un desconocido y no a mí? -¿Por qué tendría que confiar en ti? - Porque fui yo quien te salvó la vida, niña. Juliette está a punto de cometer un error, pero en el momento menos esperado se encuentra con Nathan, un apuesto model...
