Así pasaron los días, a la pequeña Natassia le encantaba jugar con todos los niños que vivían en ese hermoso hogar, los chicos pasaban jugando fútbol en una cancha muy cerca de ahí. Aarón vio salir a dos jóvenes con un balón en mano y al escuchar dónde iban fue a llamar al resto y se les unieron, les encantaba el fútbol y el golf. Las mujeres se quedaban hablando y disfrutando del paisaje y del clima, el día estaba soleado y cuando vieron a Juliette salir con una blusa de tirantes corrieron a avisarle que no saliera así pero como ella es Juliette, hizo caso omiso a todo aquello pero al cabo de una hora tuvo que entrar a la casa como si tuviera un petardo a punto de alcanzarla, el cuerpo empezó a arderle y al cabo de un rato tenía todo el cuerpo rojo como un tomate.
—Vio mi niña, le dije que no saliera así. El sol de aquí es como el de la playa y por el frío cree que no le quema pero no es así—le repetía Luz colocándole una pomada en los hombros.
—Ay, me duele, me duele, más despacio—se quejó Juliette.
—Julie... ¿Pero qué te pasó? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Pareces camarón asado—Rió Kevin, Juliette se giró y lo fulminó con la mirada, Kevin salió agarrando su barriga no paraba de reír.
— ¿Es cierto lo que dic...—Aarón no pudo continuar porque se encontró a Juliette de pie con las manos en jarra—¿Es cierto que han preparado una comida que hasta nos lameremos los dedos?—disimuló y salió de la habitación como llegó.
—En definitiva, nunca olvidaré estas vacaciones—rió y salió al salón donde escuchó sonoras carcajadas.
Dos semanas después...
—Mi amor ¿Estás bien?—tocó la puerta Nathan, Juliette llevaba media hora en el baño y no paraba de vomitar.
—Sí, ya salgo, sólo es por el vuelo...—no pudo seguir porque nuevamente empezaron las ganas de vomitar.
—No Jul, déjame pasar, me preocupo por ti—insistió pero no obtuvo respuesta, a los dos minutos salió Juliette con la cara mojada y una coleta desaliñada.
—Tranquilo mi amor, ya estoy mejor. —Sin ánimos le dio palmadas en el hombro y torpemente llegó a su asiento, se acurrucó y de inmediato se quedó dormida.
Juliette
Después de todo ese largo vuelo y de hacer dormir a nuestra hija por fin descansamos tranquilos.
A la mañana siguiente todos los hombres de la casa retornaron su trabajo, no termino de entender cómo es que son tan quejambrosos, tuve que soportar las quejas continuas de Ian porque había subido dos kilos.
—Oh vamos, en esta semana te pones a hacer ejercicios y los bajas, tienen todo un gimnasio y no creo que les cueste hacerlo.
Y era cierto, contábamos con una habitación en donde habían cualquier variedad de máquinas para hacer ejercicios. Sí, sí, nunca les he mencionado que teníamos una, pero es demasiado lujo como para andar soltándolo, no me gusta. Es más, no la uso aunque ya me estoy dando cuenta que me están quedando estrechos los pantalones, debería empezar a hacer ejercicios.
—Juliette ¿Sabes lo que nos dirá Ramírez?—preguntó Sean golpeando su barriga mientras la brotaba, no pude evitar soltar una carcajada.
—Bien que se han comido todo y no han dejado nada en el plato.
—Porque Luz nos obligó—dijeron al unísono.
—Vamos, vamos, a mover el culo que llegaréis tarde—aplaudí, y con eso salieron.
Alessandro
— ¡Eh! ¿Qué me tienen?—pregunté apagando mi moto.
—Llegaron hace un día—dijo uno de mis colegas asomando la cabeza de a debajo de un coche.
—El plan sigue en marcha, ya saben todo lo que tiene que hacer, ustedes dos—señalé a Martín y a Logan—. Vigilarán a todos los hombres. Yo me encargaré de la pelirroja y Miguel, tú te encargarás de buscar un lugar apartado de todo esto, deja ver lo que tienes—salió de debajo del coche y me pasó una portátil—. No hay anda raro, estaré pendiente de la hora en la que saca el perro, tendría que vigilarla máximo tres días para saber si a ésa hora sale todos los días.
—Perfecto—susurré—. No me decepciones. Mantenme informado de todo lo que hacen, a qué hora salen, a qué hora duermen, quiero saberlo todo, nos vemos mañana—dicho esto, encendí la moto y me dispuse a ir por un café.
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Esperaré por ti
Humor-¿Confías tu nombre a un desconocido y no a mí? -¿Por qué tendría que confiar en ti? - Porque fui yo quien te salvó la vida, niña. Juliette está a punto de cometer un error, pero en el momento menos esperado se encuentra con Nathan, un apuesto model...
