El peor beso

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A las 12 menos cuarto sigo en la pista mientras veo a Nathan, después de que me alejé con el moreno bailarín, está muy bien acompañado, así que ni me molesto en acercarme. Pero aun así mi cabeza sigue dando vueltas.

— Si me disculpas, ya fue... demasiado — digo mientras me retiro al año.

Me dirijo tambaleando al baño, ya en el lavabo me observo en el espejo, me sorprendo de mi aspecto, no llevo los cabellos alborotados como siempre, luego entro al baño para despejar la vejiga ¡Qué delicia! Al bajarme el vestido acomodándolo para que no se arrugue escucho voces de mujeres, decido no salir al darme cuenta quién es el tema de conversación.

— ¿Han visto qué guapo está Nathan hoy? — al escuchar el nombre de Nathan apego el oído a la puerta, luego me subo al inodoro por si se les ocurra agacharse a ver si hay alguien.

— Sí, pero te has dado cuenta también de que no ha llegado solo.

— Ni lo menciones, no la había visto antes con aquella... como se le pueda llamar.

— Cómo sea, su cabello me encanta—toco de inmediato mi cabello ¿En serio le gusta? Pero si se abulta con cada zamarreada.

— Basta Lara, sale con Nathan. Pero te aseguro que aquella zorra no se va a quedar con él.

¡Es que yo la mato!

Compostura Juliette. Es lo que mi padre siempre me repite, pero en estos momento estoy demasiado, demasiado... irritada y cabreada como para controlarme.

Tengo dos opciones, hacerla que pague o tirármele encima. Me quedo con la primera opción, haré que se traguen las palabras, o sino me dejo de llamar Juliette Campbell. Así que espero a que se vayan esas tres para poder controlarme.

Al escuchar a las cotillas salir, me relajo, me miro al espejo y noto que mis mejillas siguen rojas, bueno, al menos mi cabello ha recibido un cumplido.

Al salir del baño lo primero que hago es localizar a Nathan y no tardo en encontrarlo, es muy guapo, ¿Por qué no me habré dado cuenta antes? Bueno, quizás sí lo noté pero no quería aceptarlo, es muy alto, mandíbula cuadrada, el sueño húmedo de cualquier chica, hasta de mí. Localizo a tres mujeres altas con vestidos muy provocativos que cuchichean mirando y sonriendo a Nathan y éste no tarda en devolverles la sonrisa. Otro ardor sube por mi cuerpo. Pero no doy mi brazo a torcer y sigo con el plan que he formulado, de camino a algunas mesas, me tambaleo, hasta que me empiezo a reír al notar que casi me estrello con el piso, debo escuchar consejos más seguido.

Agarro una copa de un camarero que pasa por ahí fijándome que la mayoría de invitados están ocupados bailando, me agarro fuerte para ponerme sobre la silla y luego sobre la mesa, sigo riendo como una maniática por el efecto del alcohol.

— ¿Se puede saber qué haces allá arriba? Baja de inmediato.

Por lo visto en grandulón sí está al tanto de lo que hago, me suelto de él y de inmediato hago señas para que me pongan una música.

— Sexy Back de Justin Timberlake, por favor. Tú, detén esto. —Le doy la copa a un enfurecido Nathan.

Escucho sonar la música y empiezo a moverme, la verdad es uno de mis secretos, solía bailar con Rob, somos realmente buenos y la música que está sonando es una de mis favoritas y empiezo a mover el esqueleto al compás de la música.

Empiezo abriendo las piernas una por una, me giro, aparto las manos, bajando y subiendo muy lentamente, lanzo la cabeza hacia atrás sin perder la sensualidad, bajo de la mesa siguiendo el ritmo de la canción y me dirijo hacia un chico más o menos de la edad de Nathan, le quito el cigarrillo que tenía en la boca y le doy una calada, luego agarro el sombrero negro que tenía puesto en su cabeza y me lo coloqué, le guiñé un ojo y le devolví el cigarrillo exhalando el humo cerca de él.

I'm bringing sexy back

Them other boys don't know how to act

I think your special whats behind your back

So turn around and ill pick up the slack.

Take em' to the bridge

Dirty babe

You see these shackles

Baby I'm your slave

I'll let you whip me if I misbehave

It's just that no one makes me feel this way

Al terminar, escucho aplausos y algunos cumplidos, la verdad es que estoy exhausta pero ahí no se acaba todo. Agarro nuevamente mi copa y con un cubierto golpeo el filo para que dejen a un lado los aplausos y me escuchen.

— Aquí... hip... Pues esto fue para aquellas que me llamaron... zorra... hip... qué irónico saliendo de... tú, tú y tú. — señalo directamente a las tres tetorras que estaban en el baño —. Qué irónico viniendo de ustedes...

¡Baja de ahí ahora!

— No, no, que esto acaba de empezar —le digo lanzándole una sonrisa.

— Como decía, qué irónico, ¿Por qué mejor no usan un bikini y le modelan personalmente... en vez de perder su tiempo lanzándoles sonrisitas delante de todos? Vamos que apenas y las mira.

Veo cómo las tres abren la boca y los ojos como plato.

— Ah, él vino conmigo, así que... aquí estoy perras veng...

Pero antes de que termine Nathan me agarra de la cintura trepándome en su espalda.

— ¡Joder que aún no he terminado!

Al salir al parking donde dejamos el coche, me baja, veo su ceño fruncido, al parecer soy especialista en hacerlo enojar.

— Ahí estas, pero ¿has visto como nos ha llamado esta degenerada? ¿De dónde la has sacado?

— Está a falta de modales, por Dios.

Ya cansada de todos sus comentarios pongo los ojos en blanco, me paro frente a Nathan y decidida, lo tomo del cuello y lo acerco hacia a mí, nuestros labios se juntan, empiezo a besarlo suavemente abriéndome paso a su lengua ¡Qué bien besa este hombre! Su mano empieza a subir lentamente desde mi muslo hasta mi culo, ese contacto hace que me pierda, mis piernas empiezan a tambalear, es cómo si le hubiera deseado desde el principio. Consciente de lo que estaba haciendo, por el rabillo del ojo veo que las tres que antes daban quejas de mí se retiran ¡Para que sepan quién soy!

Pero no quería despegarme de él, me sentía tan a gusto, de pronto me arrima hacia su coche y me besa con ferocidad, pero de repente mi estómago se contrae y es ahí cuando los mojitos hacen efecto. Lo aparto de un empujón y todo el vómito se me sale. Este ha sido el peor beso. Joder que es vómito.

¡No habría momento más vergonzoso que este! ¡Excelente Juliette la has cagado, y mucho!

Esperaré por tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora