Claudio: (Hizo caso y aceleró su embestida) agarrate fuerte (Emilia ya había dejado unos rastros de rasguños en su espalda, otros más no importaban).
En ese cuarto se escuchaban jadeos, palabras y sobre todo el golpeteo de dos cuerpos haciéndose uno.
Emilia: Espera (Claudio se detiene y la ve preocupado) quiero intentar algo.
Claudio: Pensé que te había lastimado (suspira aliviado) ¿qué querés hacer?.
Emilia: Bueno... necesito que saques a tu amiguito de mi (sonríe).
Claudio salio de ella y con fuerza de quien sabe donde Emilia lo acostó y se sentó entre sus piernas.
Claudio: Emilia ¿estás segura de que querés (no termino de hablar porque ella ya estaba adentro) ok... (la toma de la cintura) si te lastimó (lo interrumpe).
Emilia: Te aviso (se sonroja) esto es muy... (pasa saliva y cierra los ojos) no sé que hacer así que dime.
Claudio: (La ve fijamente) solo tenés que disfrutar, yo me encargo.
Comenzó a moverse de una forma lenta para luego ir subiendo más el nivel, pasaron unos cuantos minutos, minutos en los que los dos estaban disfrutando como nunca, los gemidos en el lugar se escuchaban más y más fuerte hasta que los dos llegaron a su clímax en aquella cama.
Los dos se acomodaron en la cama, tenían respiraciones bastante agitadas y cuerpos sudados, estuvieron abrazándose por un largo rato.
Claudio: Para que fuera tú primera vez he de admitir que lo haces bien, muy bien (Emilia le da un suave golpe en el pecho) ¿qué?, ¿qué pasa? (Pregunta con una sonrisa).
Emilia: (le sonríe) Claudio, pero si tu dices supongo que... ¿gracias?.
Claudio: Esperó que estés bien para cuando lleguen tus hermanos.
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Mi niñero
Fiksi RemajaEmilia Ruiz Ayala es una joven de 18 años que vive con su gran familia, Ulises, Diego y la bebé Karol. Todo iba de maravilla, salía a fiestas y se ponía unas grandes borracheras, nadie se daba cuenta de esto hasta que una noche la descubren y ahora...
