C-34 Alejandro.

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En casa de Silvana, el ambiente estaba muy tenso, llevaban días peleando.

Alejandro: Silvana, ¿qué haces?

Silvana: Estoy pensando.

Alejandro: ¿En qué?

Silvana: No te incumbe.

Alejandro: Claro que sí, ahora dime.

Silvana: No quiero pelear contigo. No te metas en mis cosas.

Alejandro: Silvana, no te entiendo.

Silvana: Que mal, deberías.

Alejandro: Está bien, cómo quieras.

Silvana: ¿Te enojaste?

Alejandro: Claro que sí, que pregunta tan tonta.

Silvana: Cuida lo que me dices o...

Alejandro: ¿O qué? ¿qué me vas a hacer? ¿es una amenaza?

Silvana: Ya cállate. Mejor me voy a mi habitación, vete a la tuya.

Alejandro: Lo haré, ya no te soporto.

Silvana: Como si me importara.

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Después de todo lo que Alejandro a vivido con Silvana, no le ha quedado más remedio que darse cuenta de todo el daño que ella a causado, antes sólo dudaba, pero ahora está más que seguro, quiere alejarse, pero no sabe a dónde irse, gracias a ella no tiene amigos y tampoco tiene familia, la única opción que le queda es admitir y encontrar pruebas de lo que está sucediendo, aunque no sabe cómo porque sería cómplice y él igual estaría metido en un gran problema por eso.

Narra Alejandro.

He estado pensando esto muchísimo tiempo, necesito ayuda pero no la merezco. No digo ser una buena persona por tratar de hacer el bien, algunas cosas me las han ocultado pero me he enterado y tampoco hable. No me siento bien, no sé qué hacer, si me alejo, si huyo, no comeré ni tendré un techo, pero si me quedo tendré de todo pero estaré manchado toda la vida de algo que sé que está mal, tal vez merezco todo lo malo del mundo, pero no soy tan astuto para ingeniar un plan y deshacerme de todo lo que me está pasando. Me estoy hundiendo, ya no amo a Silvana, después de observar con que satisfacción decía el que se había librado de la cárcel gracias a ese estúpido de Román y ni siquiera lloro la muerte se Esthela, lo único que dijo es que no había nadie más que pudiera delatarla algún día, pero creo que está muy equivocada.

__________

Habían pasado los días de tormenta, todo había regresado a la normalidad, bueno, a como estaba. Las clases se reanudaron el viernes, así que no quedaba más que ir y esperar el fin de semana para que se regularizaran las clases. Después de la escuela, fueron a la playa a entrenar, ya que cada vez faltaba menos para el festival y habían muchas cosas que no les permitían ensayar.

Jesús: Bueno Yahaira, ya tenemos una parte lista. Deberíamos ver el vestuario.

Yahaira: Se me ocurrió que tú usaras un pantalón negro de cuero y una playera blanca y yo usaría una blusa blanca, al igual que una falta de cuero.

Jesús: Y usaríamos tenis cómodos para bailar mejor. Excelente, Yahaira.

Yahaira: Muy bien, sigamos.

Amelia: Bueno, cariño. El baile está listo, sólo hay que repasarlo para que nos salga perfecto.

Daniel: Claro, cariño. Ya conseguí los zapatos de ballet que me dijiste.

Amelia: Perfecto, podemos empezar a hacer los trajes el domingo que vayas a mi casa.

Daniel: Me parece bien.

Damiana: ¡José! Pásame el agua.

José: Ten. Hay mucho calor, el clima debió quedarse como estaba.

Damiana: Lo sé. Pero bueno, ya me faltaba hacer ejercicio, comí demasiado en 3 días. Amelia cocina delicioso.

José: Bueno, lamento desilucionarte, pero no podemos descansar, hay que seguir.

Damiana: Ay, está bien.

Richard: Nancy, no puedo...

Nancy: Claro que sí, ¿cómo no vas a poder dar una vuelta de carro?

Richard: Pues no lo sé, jamás aprendí.

Nancy: Aaah, claro. No sabes dar una vuelta de carro pero si saltar mi muro y subir a mi balcón, no?

Richard: Pues, sí.

Nancy: Ush.

Galilea: ¡Deja de ver a Jesús! Debemos avanzar.

Graciela: No lo estoy viendo, hermana. Que cosas dices.

Galilea: Ay, ajá. Bailemos.

Graciela: Bailemos.

Karen: Te veo muy pensativo.

Joel: Perdón, deberíamos ensayar.

Karen: No te preocupes. Aún hay tiempo.

Joel: Pero...

Karen: Quiero saber cómo estás.

Joel: Estoy bien.

Karen: ¿Seguro?

Joel: Ammm, sí.

Karen: Puedes decirme.

Joel: No es nada, te lo aseguro.

Karen: Bueno...

Joel: Perdón, estoy irritado.

Karen: No te preocupes, entiendo.

Joel: Por cierto, mi cumpleaños es en unos días.

Karen: ¿EN SERIO?

Continuará...

A falta de amor: La última llave.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora