Los chicos terminaron de armar las tiendas de campaña y colocaron las bolsas de dormir dentro. Caía la tarde pero el clima iba empeorando. En la casa de los Jones...
Amelia: Hace mucho frío.
Joel: Me encanta el frío.
Daniel: A mí también, pero a veces prefiero los climas más tropicales.
Damiana: ¿Dónde está Nancy?
Yahaira: La encontré. Está aquí, debajo de las cobijas, creo que está dormida.
Daniel: Bueno, creo que deberíamos hacer lo mismo.
Amelia: Pues, ¿qué les parece si vemos una película?
Derrepente, la luz comenzó a fallar hasta que se cortó.
Yahaira: ¡AAAAAAAAH!
Damiana: ¿Ven? Les dije.
Daniel: Confirmo.
Amelia: Bueno, creo que ahora no podremos ver la película.
Joel: ¿Crees?
Daniel: Estamos a oscuras, hay mucho frío y afuera está lloviendo, ¿qué haremos?
Damiana: Sigo pensando que deberíamos dormir.
Afuera se escucha un fuerte golpe.
Yahaira: ¿Qué fue eso? -asustada.
Amelia: Tal vez fue un trueno, tranquila.
Joel: Me están llamando, dice que es un número desconocido...
Joel contestó la llamada y todos hicieron silencio, la voz parecía ser modelada porque no se entendía de quién era. Inmediatamente puso la llamada en altavoz.
Joel: Hola, ¿quién habla?
?: Te llamo para decirte que tengas cuidado. Alguien quiere hacerte daño, a ti y a tu familia. Venganza. Los accidentes no existen. Las cosas siempre se hacen intencionales y siempre hay un sólo culpable, a veces es quien menos piensas. Todo es una farsa, averígualo.
La llamada se cortó sin que pudiera decir nada más, todos se quedaron muy asustados.
Damiana: ¿Qué fue eso?
Daniel: ¿Habrá sido una broma?
Amelia: Sonó muy escalofriante...
Yahaira: No entiendo, ahora tengo un poco de miedo.
Damiana: -abraza a su hermana.
Joel: No sé que está pasando... Deberíamos tratar de conectar los sucesos.
Amelia: No creo que sea buena idea, tal vez se equivocó o no sé, ya no quiero pensar en eso, por hoy.
Daniel: Tienes algo de razón, no podemos saberlo con certeza, pero sería buena idea estar alerta.
Nancy: ¿Pasó algo? -despierta.
Amelia: Jajajaja, mira tu cabello.
Nancy: No puedo mirarlo, todo está oscuro.
En casa de Jesús.
Jesús: Bueno, no hay luz, así que deberíamos ir a buscar el generador en la cochera para encender la televisión.
José: Tienes de todo aquí.
Richard: Así es, creo que me mudaré contigo.
José: Que chistoso eres, ¿has pensado en ser payaso?
Richard: Mmm, hasta ahora no.
Jesús: Iré por él.
Llegó la noche, la luz aún no regresaba. Amelia estaba inquieta, se paró en la ventana a observar la calle, había alguien del otro lado de esta misma, estaba escondido detrás de un poste, bajo la lluvia, observando hacia la casa de los Jones, Amelia se quedó paralizada, en lo opaco y oscuro de la noche, había alguien ahí y no podía identificarlo, pero más que nada, ¿qué hacía ahí en esas circunstancias? Amelia parpadeo y ya no estaba, ¿alucinaba? Tal vez era el miedo que la carcomía por dentro, ya que sabía que algo malo estaba pasando con la llamada que su hermano había recibido. Llegó la hora de dormir, se acostaron en el piso de la sala; Nancy, Joel, Amelia, Daniel, Yahaira y Damiana, en ese orden respectivamente. Todos de quedaron dormidos y excepto ella, se quedó mirando hacia el techo, mientras temblaba de frío, escuchó una piedra golpear la ventana, se congeló. Escuchaba los aullidos del viento que chocaban en las paredes de la casa, era terrorífico. Logró conciliar el sueño, pero tuvo una pesadilla...
Lo que pasó en ese sueño era que ella estaba en medio de un cuarto completamente blanco, tenía un vestido blanco de seda y su cabello estaba suelto. Al frente de una pared, brotaba sangre de la parte de arriba. De la sangre comenzaron a brotar flores blancas, derrepente ella tenía una navaja en la mano, cubierta de sangre y apareció un libro en una silla, justo al lado de ella. Despertó de golpe, no sabía que estaba pasando, ¿era un mensaje?
Continuará...
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A falta de amor: La última llave.
De TodoEsta historia se basa en hechos reales. Estará llena de amor, mentiras, drama, hipocresía, incertidumbre, entre otras emociones que no te dejarán de perseguir. "Nunca te rindas, a veces la puerta del corazón se abre con la última llave entre miles...
