En 1780 la familia lo era todo, se necesitaba una para sobrevivir a la sociedad y llevarse comida a la boca. Los padres casaban a sus hijos con otros hijos de familia con más dinero... Pero y si eso cambiara y cada uno sellara su propio destino?
~Alissa~ Al levantarse de su cama, con cuidado de no despertar a Ben, se puso sus botas viejas y fue hacia la cocina. Esta vez Beverly no estaba despierta preparando bollos como de costumbre, así que se conformo con un vaso de leche que alguien había dejado ahí y una manzana para el camino al establo. Se sentó en la valla de vieja madera y observó a Rumus, tan salvaje como siempre y tan hermoso. Empezó a imaginarse historias sobre cómo habría llegado hasta ahí. Quizás naciera en lo alto de las montañas o quizá escapara de otra granja. Sacó su manzana del bolsillo y pegó un mordisco, Rumus la miró y movió la cabeza. -Preferiría un bollo- pegó otro bocado y el caballo se acercó a ella a paso lento- Ya te acercas a mi? Alissa acarició la oreja del caballo mientras éste intentaba robarle la manzana. -Eso es lo que quieres?- aprovechó para acariciarlo más antes de que le diera el trasero- Bien toma. Rumus mordió la manzana y al acabar se alejó de ella, pero no tanto como solía hacer. -Buen chico. Pasó un ratito más observando y después decidió dar un paseo por el camino que llevaba al pueblo.
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Iba cantando mientras caminaba, canciones que su madre solía cantarle. De lejos vio a unas niñas jugando a un lado del camino y Alissa corrió hacia ellas. -Hola! - las tres niñas la miraron de arriba a abajo y una de ellas le devolvió el saludo- Vivís por aquí? -Vivimos en el pueblo- La niña no la miraba al hablar y Alissa pensó que era una maleducada- Solo hemos bajado para coger flores . -Puedo coger con vosotras? -Tu? -Sé un sitio donde son más bonitas. -Ni hablar- La niña al fin la miró para hablar, pero esa mirada a Alissa le producía escalofríos- No nos juntamos con pordioseras, ademas pareces un chico- las tres se rieron sin piedad- Largo de aquí. Alissa enfadada miró a las niñas que seguían cogiendo flores como si no acabaran de ofenderla. Fue hacía ellas y empujó a la que se había dirigido a ella todo el tiempo, y empezó a pisar todas las flores que estaban cogiendo. -Es una salvaje corred! Las niñas salieron corriendo y Alissa más enfadada que nunca fue hacía casa. Se había sentido tan ofendida... Una vez en casa, entró a la habitación de Beverly sin importarle que durmiera y se sentó en el tocador. Peinó su pelo y empezó a experimentar con el maquillaje de su hermana.
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Finalmente miró su reflejo y empezó a llorar. -Soy una pordiosera- chilló -Alissa? -Beverly la miró desde su cama y Alissa siguió llorando- Pero que ocurre? -Que soy fea. -Claro que eres fea- se levantó de la cama- Tu has visto la porqueria que te has puesto? -empezó a reír- cualquiera es feo así. -No lo entiendes Beverly, parezco un chico. -Chico? Que tonterías dices Alissa? -Soy una pordiosera fea, tú no lo entiendes por que eres guapa - Beverly la cogió en brazos y Alissa se sintió pesada, pero a su hermana mayor no le importó. Se sentó en la cama y se la colocó en sus rodillas. -Quien te a dicho eso? -Que importa? -Es verdad no importa, haya sido quien haya sido es un mentiroso. - Mentirosas- le corrigió. -Encima eran chicas? Entonces tenían envidia. -No es verdad, ellas eran guapas y llevaban vestidos preciosos. -Pues me gustaría verlas sin esos vestidos- Beverly empezó a sacar el maquillaje y lágrimas de su cara- Alissa eres preciosa aunque tú no lo creas. - Lo dices porque eres mi hermana. -No es cierto- Beverly le dio un dulce beso- Eres como una mariposa. -Porque una mariposa? -Pues... sabes que las mariposas no pueden ver sus alas? -Y que tiene que ver? -Que no tienen ni idea de lo hermosas que son, tú eres como ellas. Eres una persona maravillosa, pero simplemente no lo ves. Alissa se acurrucó en su hermana abrazándola y por un momento deseó que fuera su madre quien la estuviera consolando.