Estábamos todos sentados en la mesa. Nadie provaba alimeto, a pesar de que se veía realmente apetitoso.
-Su majestad
Todos levantamos la vista y veo a Gian. Mi padre en segundos empuña las manos y su mirada se convierte en furia.
-¿Podemos hablar a solas?
-Estaba esperando que lo pidieras, a ver si tenías los pantalones de darme la cara
Ambos salen y se encierran en el estudio.
-Ruega porque salga vivo de ahí -me dice Fiorella tratando de controlar una sonrisa
-Cualquier cosa que le haga mi papá a Gian será tu culpa
-¿Acaso estás molesta porque se fijó en mi y no en ti?, ¿te gusta tu mano derecha?, pues ya me entregué a él así que aceptalo, su vida laboral no afecta en lo personal
Se levanta de la mesa y juro que quiero lanzarle el plato en la cabeza pero me contengo.
Ni embarazada deja de ser una desgraciada que me hace querer asesinarla.
Me levanto y camino hasta la sala que da justo enfrente del estudio.
Escucho ruidos de cosas rompiéndose en el estudio. Y solo ruego que no mate a Gian.
Cada minuto era una tortura, no sabía que estaba pasando, y lamentablemente mi padre podía hacer cualquier cosa, era el Rey y nadie tenía más autoridad o poder que él
Messina me mira
-Princesa -hace una reverencia
-¿Qué pasa Messina?
-¿Sabe dónde está mi hijo?
Se escucha que algo se estrella y se hace añicos en el estudio.
-Ahí, con mi padre
Messina se pone pálido y le pido que se siente.
-Él no es el padre señorita, mi hijo sería incapaz de cometer semejante falta de respeto
Mis manos estaban sudorosas y mi corazón no dejaba de bombear aprisa.
-¿Usted cree en su inocencia?
-Siento que no lo conozco Messina...
-Con el tiempo que usted ha pasado a su lado, ¿lo cree capaz de semejante cosa?
-No
Un sentimiento de culpa comienza a crecer en mi pecho. Gian no lo haría.
-Tiene que ayudarme a demostrar su inocencia
Se escucha un crujido tan fuerte que me hace ponerme de pie y caminar decidida.
Toco la puerta con todas mis fuerzas
-Papá abre la puerta
-LÁRGATE DE AQUÍ CHIARA
-ABRE LA MALDITA PUERTA
-VETE DE AQUÍ
-NO HASTA QUE HABRAS ESTA PUERTA, NO HAGAS ALGO DE LO QUE TE PUEDAS ARREPENTIR
Silencio absoluto. Solo escuchaba mi respiración agitada y mi mente taladrandome la cabeza en todos los escenarios en que podía encontrar a Gian cuando mi padre por fin saliera de ese lugar.
-Por favor habre la puerta, hazlo por mi -le digo sin gritar está vez
Se abre la puerta del estudio y mi padre apresura el paso hasta perderse por los pasillos.
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Entre Dinastías
Ficción históricaPara el año 3000 ya se habían sufrido 5 guerras mundiales, en donde tener la paz entre todos era la única supervivencia después de haber pasado por tanta violencia. Pero no solo las guerras terminaron con el mundo que se conocía, las catástrofes y...
