Alessia contempló a Billie preguntándose cómo era posible que sus sentimientos fueran tan fuertes. Le encantaba ver ese lado tan bondadoso y cálido de ella. Billie la había encontrado en ese estado lastimoso, y se había apiadado de ella.
¿Necesitaba algo más para afianzar lo que sentía?
—Veo que tienes sueño, o te estoy aburriendo. —dijo mientras se perdía en su hermoso rostro.
Billie suspiró.
La chica tenía unas ojeras enormes y se le había corrido un poco el maquillaje. Su peinado también había sido alterado. De todas maneras seguía hermosa.
Después de una noche muy dolorosa, no esperaba que Billie resultara ser un bálsamo reconfortante para sus sentimientos. De alguna manera, y quizá sin quererlo, ella había logrado que se sintiera un poco mejor. Fue consciente de que mirarla a los ojos la había relajado.
Bebió un trago de cerveza sin quitarle la vista de encima.
Hubiera dado cualquier cosa por abrazarla. Un solo abrazo le bastaba para recuperar un poco de fuerzas.
Billie sacudió la cabeza.
—Tengo tanto sueño que me dormiría aquí mismo.
—¿Quieres que te lleve a casa? Me queda de camino. —bromeó Ale.
Ella sonrió.
—Vine con una amiga, ¿puedes llevarnos a ambas?
—Por supuesto.
Billie bebió lo poco que le quedaba de Ginger Ale y se puso la sudadera. Con una mano en su espalda que se notaba un poco íntima, Alessia la condujo hasta la salida del Lloyds.
Cuando llegaron a las mesas que estaban fuera, Lauren estaba por demás entretenida con Lucy. Marco, al parecer, se había ido.
—Lo siento por la vista tan desagradable. —dijo ella.
Alessia pensó en lo adorable que se veía cuando arrugaba la nariz.
—¡Lauren, tenemos que irnos!
Su amiga, que no se había percatado de su presencia, dejó de besar a Lucy y le prestó atención. En la mesa estaban desperdigados por lo menos seis vasos como el que Billie le había llevado.
—Solo un ratito más, nosotras recién estamos empezando. —miró a Alessia, sorprendida, y sonrió. —Yo te conozco. Tú estabas en la escuela el día de falsa bomba.
Alessia asintió.
—¿Qué haces con ella, Billie? —preguntó Lauren.
—Nos va a llevar a casa. —dijo Billie.
—Tómenlo como un servicio a la comunidad. —dijo Alessia.
—¡No! Vamos, solo media hora más.
Billie apretó la mandíbula e intentó tomar a su amiga del brazo.
—Vámonos, ¡ahora!
—No seas aguafiestas. —exclamó Lucy.
—Tú mejor te callas. Levántate, Lauren. Y avísale a tu madre que estamos yendo.
Lucy volvió a intervenir.
—Yo la llevo después. Tengo una motocicleta.
Billie fulminó a Lucy con la mirada. Alessia frunció el ceño en cuanto se dio cuenta de que intentaba provocarla. No le hubiera molestado agarrarla por la camiseta y estamparla contra los ventanales del bar. También podría conseguirle un alojamiento de menos cinco estrellas en la comisaría.
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DON'T CRY
FanfictionAlessia Jenkis es una joven oficial de policía que lucha por conseguir justicia para su hermana Olivia, a quien le arrebataron todo. Ella ha estado tantas veces a punto de conseguirlo que no se ha dado cuenta de que su hermana solo quiere olvidar y...
