Capítulo 53

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Ruby podía escuchar los murmullos de la gente, incluso algunos gritos que no supo si venían de Emma o Sarah, pero sin duda era alguna de las hermanas de Tom. Siguió caminando hasta adentrarse a aquel pequeño lugar en donde minutos antes se había estado arreglando para la boda. Ella se negó a soltar la mano de Ricky mientras abría cada puerta de aquel pasillo.

— ¡Ruby!— le gritaron desde la entrada.

— ¿Qué haces aquí?— preguntó Ruby y abrió otra puerta.

— Básicamente soy tu único invitado. ¿Qué buscas?— preguntó Brian y se acercó a la pareja.

— No logro recordar cuál fue la habitación que me asignó Jen— Ruby cerró la puerta y Brian comenzó a caminar.

— Es ésta— Brian abrió la puerta correcta. –Ricky, ¿qué mosco te picó?— preguntó mientras entraban a la que era la habitación de Ruby esa tarde.

— No lo sé— respondió Ricky. Cerró la puerta y se quedó recargado en ella. Los tres se permanecieron callados, afuera se escuchaba el alboroto de la gente.

— Ricky, siento haber huido de tu departamento, no estaba segura de lo qué haría cuando despertaras... Tú eres capaz de cambiarme todo con tan solo un par de palabras— dijo Ruby.

— ¡¿Pasaste la noche con Ricky?!— preguntó Brian.

— Sí... y luego me dejó para venirse a casar con Tom— respondió Ricky.

— Brian, ¿nos dejas unos minutos a solas?— pidió Ruby.

Brian asintió y salió del cuarto. Ricky puso seguro a la puerta.

— ¿Cuál era tu plan?— preguntó Ruby una vez que se encontraron solos.

— Pedirte que no te casaras con Tom y salir huyendo a donde quieras. Ruby, anoche me demostraste que me amas a mí, no a él, y el que lo dejaras plantado en el altar me lo confirma— Ricky intentó acercarse a ella, pero se alejó.

— Ni siquiera lo pensé cuando me dijiste que no me casara con Tom, simplemente lo dejé— Ruby apenas estaba siendo consciente de lo que hizo minutos atrás. Caminó de un lado a otro de la habitación. — ¡Dejé a Tom! ¡Su familia va a odiarme!— aseguró, comenzó a sentirse víctima de un ataque de nervios.

— Ruby— se acercó Ricky a ella.

— ¿Y si salgo y les digo que solo fue un ataque de pánico por la boda?— se preguntó ignorando por completo a Ricky.

— ¡Ruby!— tuvo que alzar la voz y la detuvo del brazo.

— Ricky, lo siento, aún te debo una explicación— Ruby se giró un poco hacía él.

— No necesito ninguna explicación... Ahora mismo estamos juntos, creo que ésta es la suficiente prueba de amor que necesito...

— No, es que...

— ¿Me amas?— preguntó Ricky.

— Sabes que sí— respondió. –Pero también a Tom. Él me dio la opción de terminar con esto, de no continuar con la boda aquella vez que nos encontró besándonos, y yo decidí seguir, en serio me quería casar con Tom...

— ¿Por qué?— Ricky sentía algo de frustración.

— Porque él me da seguridad, me ayudó a conseguir un trabajo y su familia me quiere— respondió ella.

— Ruby, eso no es amor... Lo creas o no, eso es interés, y esa fue la razón por la que aceptaste por primera vez el contrato con él.

Tocaron a la puerta varias veces.

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