Capítulo 29

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El 24 de diciembre Black Market Music estaba casi desierta, solo fueron a trabajar seis personas de las 15 que formaban parte del equipo, entre ellos Ruby y Brian, quienes para esa tarde estaban compartiendo una rebanada de pastel mientras esperaban que llegara algún cliente.

— Entonces, ¿cuáles son tus planes?— preguntó Brian a su amiga mientras comía un poco de pastel.

— No lo sé, llegar a casa, ver una película... lo que sea es bueno— respondió ella.

— Podrías ir conmigo, solo le avisaré a mi amigo que vas...

— No, no, no te preocupes por mí.

— ¿Segura?— Brian estaba apenado.

— Claro, solo es una fecha cualquiera— dijo Ruby, pero comenzaba a sentirse extraña, pues todos tenían planes menos ella.

— Debiste ir a casa de la madre de Tom.

— Desde que peleamos por ello no lo mencionó de nuevo... es más, casi no hemos hablado— le contó Ruby.

— Lo siento...

— Está bien, ya casi acaba el contrato de "Love Way", debo de comenzar a alejarme de él— Ruby intentó sonreír pero su rostro se negó a hacerlo.

— ¡Ay, Ruby!— dijo Brian, negó y siguió comiendo.

— Te compré un regalo— le dijo Ruby a su amigo.

— ¡Dame, dame, dame!— estiró la mano.

Ruby se comenzó a reír y lo tomó del brazo para ir a su bodega. Fue del otro lado de su escritorio y sacó una bolsa dorada.

— ¡Feliz Navidad, amigo!— dijo Ruby y lo abrazó.

— Gracias. También te compré algo, pero déjame ver mi regalo— Brian abrió la bolsa con cuidado y sacó el sombrero negro. — ¡Ya me hacía falta!— volvió a abrazar a Ruby.

— Lo sabía, ya tira a la basura el otro— dijo Ruby y Brian negó.

— No, es especial...

— También te lo di yo.

— Por eso es especial— dijo Brian y Ruby no pudo evitar abrazarlo de nuevo.

Brian se puso el sombrero, le quedaba bien.

— ¿Deberíamos cerrar ya? No creo que nadie venga— entró Stefan.

— Pues tú eres el jefe— habló Ruby.

— Bueno, 30 minutos más— dijo Stefan y se dispuso a salir.

— ¡Espera!— le habló Ruby y se estiró para alcanzar otra bolsa de regalo. –Toma.

— ¿Me compraste algo?— preguntó conmovido, en realidad todos le habían dado un regalo esa tarde.

— No pensé decir esto, pero eres el mejor jefe del mundo— dijo Ruby.

Stefan abrió la bolsa y sacó un chaleco con botones enfrente de color negro.

— Me encanta— dijo él y se lo puso de inmediato. –Y me queda bien. ¡Gracias, Ruby!

Stefan salió de la bodega.

— Espera aquí, voy por tu regalo— dijo Brian y salió casi corriendo, Ruby se sentó detrás de su escritorio, tenía solo un mensaje esa tarde, era de Nick para desearle unas felices fiestas, luego le llegó uno de Simon.

— ¡Qué lindos!— dijo Ruby y se prometió responder más tarde.

— Toma— le pasó Brian una caja con un moño rojo.

You Could Be MineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora