Capítulo 50

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Ayer le surgió mucho trabajo a mi madre por lo tanto no tuvo tiempo para llamar a David. De todos modos me dijo que lo llamaría hoy después de almorzar.

Anoche no pude pegar un ojo de tanto pensar. Creo que el enojo que siento por Liam, hizo que me olvide de nuestra relación por un momento mientras me entusiasmaba por aceptar la beca de la universidad de Pittsburgh. Estaba tan segura de aceptar la beca pero ahora no lo sé, no sé si estoy segura de querer irme y dejar a Liam, estoy enojada pero todavía lo amo.

Estoy parada junto a mi madre en la sala, atenta a la conversación que ella está teniendo con el teléfono. No estoy segura de cuanto tiempo lleva hablando pero parece más de una hora.

No quiero que me diga que ya no está disponible la beca, aunque eso me quitaría un peso de encima, me refiero al peso de decidir si ir a Estados Unidos o no. Me desespera esta situación.

No sé descifrar la expresión de mi madre cuando me ve al colgar el teléfono.

-Bueno, como no aceptaste a tiempo, ya no está disponible la beca...

-¿Qué...?

-No es cierto ¡La beca sigue en pie! – Mi madre me abraza.

Una parte de mi, la parte egoísta de mi, esta completamente feliz por esto. Pero otra parte, la parte que ama a Liam, no lo está.

-David está muy feliz de que hayas aceptado y mandará lo más pronto posible un paquete con información de la beca y sus beneficios. Me dijo que esta beca no incluye alojamiento por lo tanto tendrás que buscar un departamento y tendrá que ser lo más pronto posible porque en una semana habrá una orientación...

-¿Tan pronto? – Me alarmo con todo lo que me está diciendo.

-Sí, será difícil conseguir un departamento...

No me refiero a eso. Tengo menos de una semana para despedirme de Liam y no estoy segura de querer hacerlo.

-Yo no entiendo un pepino – Dice mi abuela que sale de la cocina. Al parecer nadie se encargó de contarle a mi abuela el nuevo drama – ¿No ibas a ir a Goldsmiths? Todo esto es tan repentino...

Ella tiene razón, de un día para el otro todo cambio y no tengo ni la menor idea de si quiero que cambie.

Salgo corriendo hacia mi habitación y cuando llego me tiro en mi cama. Me he dado cuenta que mi cama me aclara las ideas.

¿Ir a Pittsburgh y cumplir mi sueños aunque eso implique no estar con Liam? O ¿Quedarme y estar con Liam aunque eso implique no cumplir mi sueño?

Me repito esas preguntas decenas de veces y no consigo decidir a cual le diré sí.

-Ese Liam tuyo es un metepata – No me había percatado de la presencia de mi abuela.

-Abuela no sé que hacer – Digo mirando el techo.

-¿No sabes si quieres ir a Pittsburgh? – Mi abuela se sienta en mi cama y me enderezo.

-Sé que quiero ir pero también sé que quiero estar con Liam.

-Me recuerdas a mi cuando tenía tu edad – Dice divertida – Tú jamas actúas sin pensarlo dos veces y cuando lo haces actúas de una manera que no afecte a los demás aunque te afecte a ti.

El recuerdo de cuando acepté ir a la entrevista que quería mi madre en lugar de ir a la exposición se asoma por mi cabeza cuando ella dice esas palabras.

-Debes actuar por impulso a veces, Amy, debes pensar en ti – Dicho esto me da unas palmadas en la pierna y se va de mi habitación con una sonrisa en su boca.

Pensar en mi es ir a Pittsburgh. Pensar en mi es quedarme con Liam

-¡Maldición! – Grito tirándome hacia atrás.

No quiero pensar más. Dormiré y dejaré que mi sueño me de una señal de lo que tengo que hacer. Cerraré mis ojos y...

-¿Amy? – Escucho a Scarlett entrando en mi habitación – ¡¿Qué clase de mejor amiga eres?! Tú tienes que llamarme para pedirme un consejo, no tu madre – No tiene sentido pero me hizo reír.

-Estoy a punto de volverme loca de tanto pensar ¿Sirve como disculpa? – Scar se acuesta junto a mi.

-Un poco.

-Dime que hacer Scarlett yo haré lo que tu me digas – Sueno desesperada pero lo estoy.

-Okey, yo digo que vayas a América – No lo piensa ni por un segundo.

-¿Qué? – La miro – Pensé que me dirías que me quedara.

-¿Quieres que te diga eso?

-No, es que, pensé que no querrías que me vaya – Vuelvo a mirar al techo.

-No quiero que te vayas, es decir, eres mi mejor amiga y siempre te querré cerca pero eres mi mejor amiga y quiero que cumplas tu sueño.

-Liam no piensa como tú – Digo decepcionada.

-Entonces no te ama lo suficientes como para poner tu felicidad por encima de la suya...

Auch. Dolió.

-¿Fue muy duro? – Pregunta y asiento porque no puedo hablar por el nudo que se formó en mi garganta – Lo siento no quise decirlo así pero... Amy es cierto, Liam no es bueno para ti.

-¿Quieres decir que es malo para mi? – Me siento y la miro con el ceño fruncido.

-Quiero decir, que no te hace bien – Se sienta – Piénsalo por un momento, el siempre está ahí para salvarte pero no tendría que hacerlo si no fuese él el que te mete en problemas.

Un flashback de todo lo que pasé por causa de Liam pasa por mi cabeza. Fui humillada por el desde siempre, él decía que lo hacia para protegerme pero no me sentía protegida. En el campamento él me salvó de que me ahogara pero de no ser por él y Sophia no habría tenido que hacerlo. En la fiesta me salvó de que Ryan me viole pero de no ser por él no tendría que haberlo hecho. Me sacó del contenedor de basura, pero dejó que me hicieran de todo. Es cierto, Liam es mi salvavidas pero también es el ancla que me arrastra al fondo del mar.

-No deseo esto... pero tal vez Liam y tú no duraren para siempre y si es así te arrepentirás de no haber ido a Pittsburgh.

Me duele que sea tan dura pero me duele más admitir que tiene razón. Liam arruinó mi sueño de ir a Goldsmiths y si no voy a Pittsburgh yo terminaré de arruinarlo.

Seguiré el consejo de mi abuela y pensaré en mi. Con lo que Scarlett me dijo hizo que me de cuenta de que quedarme con Liam no será lo mejor para mi, ir a Pittsburgh sí.

Odio AmarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora