—Me tenías preocupada, Mary Elizabeth— Aly corrió a abrazarme cuando aparecí en la habitación. Estaba caminando de un lado a otro en la recámara que Stephano le dio. Era amplia, pero no tan grande como la que compartía con él. Tenía una cama hecha de madera de pino y una pequeña mesa para té junto con dos sillones color crema a lado de la ventana. Tocador con un espejo enorme hecho del mismo tipo de madera que la cama. Con un amplio armario y baño propio. Su habitación estaba en el tercer piso, al igual que otras dos.
—No pasó nada— actué despreocupada — ¿ya llegó Stephano?, ¿ha preguntado por mí?
—Tranquila, no está aquí.
— ¿No ha llegado aún? — era extraño que todavía no estuviera en la casa. Me senté sobre la cama.
—No
—Es extraño.
— ¿Tienes el libro? — preguntó entusiasmada al sentarse junto a mí.
—Sí, aquí está — lo saqué de la bolsa para mostrárselo
— ¿Qué esperas? —arqueó una ceja—ábrelo
Quité el pedazo de tela que lo cubría, al igual que el polvo. Lo abrí, pero el libro estaba en blanco.
— ¡Esto debe ser una maldita broma! — gritó Alyssa, haciendo demasiado énfasis en maldita broma.
— ¡Aly! — la reprimí
— ¿Qué? —bufó— Pasamos sufrimiento en vano— se levantó y comenzó a mover las manos exasperada —Yo con la angustia de no saber si regresarías y tú, tratando de no ser descubierta.
—Debe de tener un encantamiento— miré el libro fijamente—mi mamá solía hacerlo con todos los escritos que no quería que fueran descubiertos.
— ¿Por qué piensas eso? — me miró incrédula
—Por precaución. Mi madre siempre fue muy precavida y con esto, no creo que haya sido la excepción. Además, es más fácil que crean que no es el libro si no ven nada escrito en él.
— ¿Cómo descubrir lo que tiene escrito? —tocó el libro al sentarse de nuevo
—Es sencillo— sonreí
— ¿Sencillo? — arqueó una ceja
—Sí, sólo mira— pasé mi mano por encima del libro —ostende te— las letras comenzaron a aparecer.
— ¿Cómo hiciste eso? — reaccionó sorprendida
Sonreí
—Magia
Me reprendió con la mirada
Al ver su contenido me di cuenta estaba escrito en latín. No sabía si lo entendería, pero al comenzar a leer, lo comprendí, como si estuviera leyendo español, inglés, francés, italiano o cualquier otro idioma de las ciudades donde viví.
— ¿Qué es lo que dice? — preguntó Alyssa
Leí en voz alta
—Mary Elizabeth, en español. Recuerda que yo nunca aprendí muy bien el latín.
—Lo siento. Dice que sólo un nefilim lo bastante poderoso podrá liberarlos. Podrá darles lo que tanto quieren. Pero, es uno en especial. El elegido tiene la peculiaridad de pertenecer a dos mundos.
Me quedé seria. Demonios todos los ángeles caídos tenían razón, la elegida podría ser yo.
— ¿En qué piensas? — cerré el libro. Alyssa tocó mis manos
—Ellos tenían razón— sentí un nudo en la garganta.
— ¿Tú eres la elegida?— me miró a los ojos, había tristeza, comprensión y un poco de esperanza en su mirada.
—Sí— respondí sin ánimos.
Abrí el libro para continuar leyendo mentalmente, hasta que llegué a una parte que no me gustó. Cerré el libro y lo aventé lejos de mí
— ¿Ahora qué?
—Sacrificium
Eso si lo podía entender, al parecer lo hizo, ya que se quedó paralizada.
—Imposible— lo negó con la cabeza.
—Sí, ahí lo dice— señalé a donde estaba el libro.
— ¿Y a quién tienen que sacrificar?
—A mí— la miré fijamente —Para hacer la liberación completa, después de hacerlos humanos, se concluye con un sacrificio, el cual tiene que ser el elegido, para marcar el final de una etapa y el inicio de otra.
—Tienes que decirle a Stephano. Tiene que haber otra forma de liberarlos sin tu muerte— se quedó pensando, como si recordara algo — Mary Elizabeth, es por eso que vi tu muerte.
—Estaba escrito desde el momento en que llegué a este mundo.
—Recuerda que tú puedes cambiar ese futuro. Debe de haber otra alternativa. Habla con Stephano, tienes que decirle.
— ¿Cómo decirle, sin echarme de cabeza? — me levanté de la cama —sabes lo que hice para conseguirlo.
—Inventa algo o simplemente dile la verdad.
—No puedo decirle, no sin antes hablar con Jeremiah.
— ¿Jeremiah? — sus ojos brillaron al pronunciar su nombre.
—Sí, lo encontré. Y me dijo que teníamos que hablar. Me citó mañana en el café de Piazza della repubblica, él tiene que explicarme muchas cosas.
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Oscura Noche
FantasiDespués de enterarse que toda su vida es una mentira que ella misma creó, Angie, cuyo nombre es Mary Elizabeth. Tiene una nueva misión: descubrir quien mató a su madre, recordar dónde traspasó sus poderes y regresar a Italia a terminar lo que inició...
