Hoseok había estado llorando desde que lo hicieron bañar con algo extraño que le dio Lezle, ese hombre que aclamaba ser su padre. Se lo había confirmado de alguna manera, pero nada de eso lo hacía más real para él, todo seguía pareciendo una mera fantasía, un sueño extraño que no sabía cómo afrontar.
Durante todo su vuelo, pensaba en el paso a seguir, tenía que hablarlo, mas ni siquiera en su cabeza estaba claro, no sabía qué o a quién decirle primero. Tenía miedo por todo lo que eso pudiese desatar, no estaba preparado para lidiar con ese rencor que en el último tiempo había consumido a Taehyung. Lo comprendía por eso lo apoyaba aunque por momentos pareciera perder todo control de su persona por la sed de culminar con todo.
Yoongi, temía más que nada a la reacción de él y de su omega, de verse obligado a alejarse de todos, de sus hijos, solo por provenir del vientre de ese Ksi que le dio la vida. No debería, pero de alguna forma se encontraba en un conflicto mental. Toda su vida fue una mentira, nada de lo que creyó era cierto, ni siquiera esa cabaña en el bosque donde Min solía esconderse. Ese era un sitió supuestamente dejado atrás por sus padres, esos que de cierta forma lo criaron aunque nunca fueron los más amorosos o filiales.
Iba a ahí para intentar comprenderlos, para sentirlos más cerca, para buscar algún apoyo emocional más allá de Namjoon. Su esposo en aquel momento se convirtió en su familia, le entregó todo y de alguna forma, se hizo dependiente de su cariño porque se convirtió en su refugio, en su todo. No obstante, pudo notar que su amor jamás fue devuelto, que una vez más, amaba, pero no recibía un cariño completo o real del modo en que deseaba. Sus padres no le dieron el cariño esperado como hijo, Namjoon no le dio el esperado como esposo.
Así fue como fue entregándose a cortos momentos de placer aunque fuesen carnal, placeres que borraban la falta de todo lo demás en su vida. Encuentros donde quien lo acompañaba lo necesitaba y deseaba, donde veía ese brillo en los ojos que el sexo ocasional brindaba. Solo sexo como aquel que tuvo con Jimin y otras personas. Porque cuando se encontró a Seokjin, alguien tan necesitado de afecto e incompleto como él, no pudo quedarse atrás, sabía lo que era necesitar sentirse amado, querido, pero estar solo aunque estuviesen acompañados.
En un comienzo, pensó que el sexo bastaría, pero cada uno de ellos seguía anhelando otro tipo de amor, no estaban del todo listos para tener una relación. Entonces llegó Yoongi, ese que se preocupaba por su comió, si tenía alguna herida, si simplemente necesitaba conversar para dejar salir todo. Fue un desconocido del que no esperaba nada y recibió todo de la manera más honesta. Ahora, tenía miedo de volver a perderlo todo, sus compañeros, su familia, esa que incluía a quien por un tiempo solo vio como un jefe y amigo, Jungkook. A él y a toda su familia, esa que estaba dispuesto proteger con su vida.
Una vez más, sentía que le estaban quitando todo, descubrir esa verdad, era una bomba que explicaba muchas cosas de su vida, le daba algo y liquidaba todo. Porque por solo un segundo, la mirada que ese asesino le dio, la forma en que sin palabras sintió tantas cosas que creía que le quería decir, fue todo lo que esperó ver de sus padres un día. Cuando le daban comida o lo enviaban a dormir, cuando llegaba a cada y los saludaba, esperaba una mirada similar que nunca llegó. Esto le hizo sentir mal, que un ser tan despreciable como Lezle por un momento le hubiese hecho experimentar ese amor paternal que esperó por años sin llegar.
Por eso estaba confundido sin poder organizar una oración completa en su mente cuando lloraba sentado en ese enorme avión solo para él. Por primera vez veía directamente solo una pequeña parte del poder de ese sujeto en persona, se movía tan fácil y libremente. Según lo que escuchó, ni siquiera usaba siempre la misma ruta o avión. Todo estaba tan ordenado, tan perfectamente calculado que le era imposible no sentir por un minuto, cierta fascinación y confusión porque una parte de su mente, admiraba su tenacidad para llegar a ese nivel, el resto de su cerebro, lo aborrecía grandemente por todo lo que hizo.
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Between Wolves
Hombres LoboKim Taehyung es un alfa que crea sus propias reglas. Sin embargo, hay algunas que simplemente no puede cambiar, como lo es el hecho de que, por herencia, él debe tomar el liderazgo de la manada "Mul" también conocida como la manada "Agua". Una vez e...
