"Nunca pude estar más de acuerdo con la vida como cuando te trajo a mí." Edisson A. Cajilima Márquez.
(Por si no les llegó la notificación, antes de ayer subí el cap 37, vayan a leer ese antes que este, es importante).
❀.•° ✿.•° ❀.•° ✿.•°•.✿ °•.❀ °•.✿ °•.❀
Y como todo tiene un final, las vacaciones también terminaban. Jughead había partido de Riverdale hacía unos días y ahora les tocaba a Verónica y Betty volver a Houston para continuar con sus estudios.
—¡Te voy a extrañar!— chilló Fangs abrazando a su mejor amiga.
—Fangs, me dejas sin aire— murmuró dificultosamente, correspondiendo el abrazo que el morocho le ofrecía.
—¡Y tú me caíste tan bien!— abrazó a la morocha, pero con más suavidad.
—La volverás a ver, tranquilo— la rubia rodó los ojos.
—Adiós, prima— la abrazó la pelirroja y besó su cabello.
—Adiós, Cher, cuídate— correspondió el abrazo.
Y luego de varias despedidas más, Reggie se acercó a Verónica.
—Hasta luego, preciosa— acarició su rostro.
—Adiós— murmuró sonrojada— ¿Seguiremos en contacto?
—Por supuesto— asintió con obviedad— y quién sabe, quizás un día paso por Houston a verte— se encogió de hombros.
—Eso sería ridículamente cursi— admitió con una sonrisa.
—Lo sé, por eso lo haré— dejó un beso en los labios de la chica.
—Es hora de irnos— avisó Betty al oír por segunda vez la llamada de su vuelo por los altavoces.
Ambas chicas engancharon sus brazos y caminaron hasta la puerta de embarque, en donde entregaron sus pasaportes junto a los boletos y las dejaron pasar.
(...)
Luego de varias horas de viaje, en plena madrugada, el par de amigas caminaba por la sala de espera del aeropuerto, en busca de sus amigos.
—Hola, nenas— escucharon un intento de voz profunda y voltearon para poder ver a una pelirosa muy sonriente.
—Toni— sonrieron ambas y se unieron en un abrazo grupal.
—Nos esperan allá— la chica señaló a un lugar y vieron a Archie y Kevin, ambos esperándolas con una sonrisa.
—Bien, vamos, no los hagamos esperar— sonrió la morocha.
—Ya lo superó— susurró Betty en el oído de la más baja, como explicando la situación.
—Lo noté— asintió con una mueca.
Todas caminaron hasta los chicos y los saludaron con un abrazo, luego siguieron la caminata hasta la camioneta que Kevin había adquirido durante las vacaciones, lo suficientemente grande para todos.
En el camino hacia el vehículo, la rubia sintió una mano posarse en su cintura. Inmediatamente tomó a la persona de la muñeca y se dió vuelta con la mano en un puño.
—Wow— el pelinegro hizo su rostro hacia atrás al ver el puño de Betty a escasos centímetros de este.
—¡Jughead!— lo regañó de mala gana, golpeando su hombro con suavidad— esas cosas no se hacen.
—Solo quería sorprenderte, no sabía que tenías dotes de karateca— se burló, soltándose del agarre de la rubia.
—Pensé que seguías en Toledo— entrelazó su mano con la del chico y siguieron caminando.
—Llegué ayer por la mañana— confesó.
Todos llegaron al vehículo y guardaron las maletas, luego subieron.
—Sabían que no era necesario que vinieran todos, ¿Verdad?— preguntó Verónica, sentándose en la segunda fila de asientos junto a Toni.
—Estuvimos separados por mucho tiempo, esa es una buena razón para reunirnos en un aeropuerto— contestó el pelirrojo, que iba de copiloto.
—¿Se pueden callar?— murmuró Betty, quién estaba enrollada en sí misma, dispuesta a seguir durmiendo como lo había hecho en todo el viaje de Riverdale hacia Houston.
—Disculpenla, una niña la molestó durante la última media hora y se puso de mal humor— habló la morocha con una mueca.
—Ven aquí, linda— Jughead atrajo a la rubia hacia él y esta se recostó en su pecho, dispuesta a dormir, él la rodeó en un abrazo.
—¿Están juntos?— murmuró Toni a su amiga, al escuchar las palabras que había murmurado el pelinegro.
—Al parecer lo están intentando, algo así me dijo Betty, creo que aún no oficializaron nada. No lo sé, son un poco raros— contó la morocha.
—Entiendo— asintió la de cabello rosado.
Jughead solo rodó los ojos al oír la no tan disimulada conversación de sus amigas.
—¿Y tú? ¿Cómo la pasaste?— siguió preguntando.
—Conocí a alguien— murmuró avergonzada, con las mejillas rojas.
—Uhh— chilló bajito— ¿Cómo se llama?
—Reggie— comentó— Betty me dijo que él es un idiota, pero creo que fue en broma, porque parecen ser amigos y no me ha advertido nada.
—Betty te lo hubiera dicho si él fuera un imbécil en serio— soltó muy confiada de lo que decía.
—Por supuesto— concordó— además, es muy tierno y atento, dijo que un día pasaría por Houston a verme— contó emocionada.
—Eso es genial, Vero— le sonrió.
—¿Y tú? ¿Conociste a alguna chica que te haya llamado la atención?
—El cartel de soltera no se me despega de la frente por nada— rodó los ojos.
—Ya conocerás al amor de tu vida, confía en mí— la abrazó levemente— ahora, déjame dormir.
La pelirosa suspiró— bien, duerme— dijo, viendo como la morocha se acomodaba en su hombro.
❀.•° ✿.•° ❀.•° ✿.•°•.✿ °•.❀ °•.✿ °•.❀
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.