REGINA
David me llevó a la habitación de Nieve y me dijo que esperara allí. Eso me dio tiempo de calmarme y organizar mis pensamientos. No podía terminar de comprender a Emma, era una persona tan complicada; sus intenciones parecían ser buenas pero solo era un disfraz para manipular todo a su alrededor.
—Regina. —Mary Margaret entró a la habitación y me abrazó—. ¿Por qué estabas con Emma fuera del castillo? ¿Iban a irse?
—Solo dimos una vuelta.
—Quiero que me lo cuentes todo —dijo tomando mis mejillas entre sus manos.
—No hay nada que decir.
Me alejé de ella y salí al balcón. No podía quitarme la sensación de sentirme como una prisionera.
—¿Qué sucede, Regina? Háblame.
—Creo que tienes razón con respecto a Emma.
—Por supuesto que sí.
—Pero hablar de ella sin su conocimiento no es correcto.
—Lo es. Esta es la única forma en que podemos solucionar nuestros problemas. No tienes idea de las cosas terribles que dijo hace unas horas, amenazó la vida de todos. Estoy tan preocupada.
—¿Qué fue lo que dijo?
—No quiero agobiarte con eso. Muy pronto vas a enterarte de todo lo que ella está exigiendo —tomó mis manos entre las suyas—. Necesito que la convenzas de parar con toda esta locura. Podemos usar su obsesión por ti a nuestro favor.
—Pienso que... debería decirle la verdad. Quizá si ella sabe que no deseo ser su esposa va a romper nuestro compromiso.
—Eso no va a funcionar. Es cuestión de tiempo para que ella acepte que su lugar es aquí con su familia.
—Es que no quiero seguir haciendo esto, por favor —supliqué apretando sus manos, intentando transmitirle mis preocupaciones.
—Mi querida Regina.
Nieve soltó mis manos, acomodó mi cabello y tomó mis hombros acercándome un poco más a ella.
—No eres la única que está haciendo sacrificios. Me gusta pensar que puedo contar contigo y que no eres igual a tu madre ¿estoy equivocada?
—No —dije muy segura de mí misma.
—Creo que es momento que me demuestres a mí, y en especial a todo nuestro reino, que eres una buena persona. Nadie aquí se preocupa por ti, solo David y yo. Estoy haciendo hasta lo imposible para salvarte de mi propia hija. ¿No te parece que lo menos que puedes hacer es ayudarnos también? Nosotros estamos haciendo lo correcto, pero si tú no quieres poner de tu parte no nos quedará más opción que dejar que mi hija haga lo que quiera contigo.
Sus palabras hicieron que mi corazón lata muy rápido, mis piernas se sintieron débiles.
—Lo siento, Nieve. —La abracé con fuerza e hice lo posible por no pensar en lo que sería de mí en manos de Emma.
—Solo debemos insistir en convertir a Emma en la princesa que todos necesitamos.
XXXSQXXX
Emma y Henry no estaban esperándome en mi habitación, estaban exactamente afuera de la habitación de Nieve. Lo único que sentí al verlos fue unas inmensas ganas de hacerlos desaparecer en una nube de humo. ¿Es que no podía tener ni un solo segundo de descanso?
Me vi obligada a encerrarme en el cuarto de baño para tener un momento de paz, y al parecer conseguí mucho más que eso al poder pensar por mí misma al fin, en lugar de tener los pensamientos y creencias de dos extremos opuestos que habían decidido ponerme en el medio de una guerra. Evalué los hechos y me planteé las posibles consecuencias de cada una de mis decisiones a tomar.
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Not in a sexual way
RomanceUn simple coqueteo que no debe significar más que un juego inocente en el que Emma parece siempre perder y en el que Regina estará dispuesta a aprender. Leer bajo su propio riesgo. #Swanqueen
