Emma,
Los problemas de nuestro reino nos han obligado a estar ausentes unos días, el resto del concejo tiene órdenes de continuar con las mejoras en nuestro castillo. Confiamos que sabrás liderarlos como la gran princesa que eres y, que a nuestro regreso podremos comenzar con los preparativos de tu boda.
Con amor;
Tus padres.
Son los más hipócritas de todos los hipócritas de este maldito mundo, arrugué el comunicado oficial que Leroy me había entregado —un pergamino con sello, tal cual Juego de Tronos—, percatándome que nadie más había acudido a la reunión.
—¿Por qué me avisaron recién?
—Tomando en cuenta que tu nombre se escuchó hasta el amanecer pensamos que ni siquiera asistirías a la reunión —dijo sin el menor grado de vergüenza.
—Quiero que se pongan a trabajar y terminen de hacer los baños hoy mismo.
—Los baños a están hechos, princesa.
—No te pases de listo conmigo, sabes a lo que me refiero. Pon todos al corriente que su princesa real está a cargo, voy a estar dando estrellas doradas a los que se porten bien conmigo, mi princesa y mi hijo.
—Me alegra que el dorado no sea mi color favorito.
—Baños terminados hoy mismo, o voy a cortar cabezas, la tuya primero.
Tenía mejores cosas que hacer que perder el tiempo discutiendo con Leroy. Henry estaba en la cocina arrasando con todo.
—Despacio, nadie va a quitarte la comida.
—Escuché que nos estamos quedando sin provisiones, vamos a morir de hambre —Henry parecía haber tomado un montón de bebidas energéticas.
—Te tenemos a ti, te cortaremos una pierna y tendremos suficiente comida para una semana.
—Eww, el canibalismo es horrible.
—Te comías mi comida cuando estabas dentro de mí.
—Eso es aún más asqueroso.
—Dejen de discutir, chicos. ¿Dónde está Regina? —Preguntó Sarah asegurándose que estuviéramos solos en la cocina.
—Durmiendo. Voy a llevarle algo de comer.
—Tengo su té preparado.
—¿Qué te traes con esas aguas de montes? Solo me falta que hayas perdido la cabeza y estés envenenando a mi novia.
—Hay formas menos complicadas de matar a alguien. Mis aguas de montes, como tú las llamas, pueden ayudarla con su magia.
—¿Y qué pasa con mi magia?
—No estoy poniendo todas mis esperanzas en tus habilidades.
—¿Qué vamos a hacer hoy? Me esto aburriendo un montón —Henry nos interrumpió.
—Tu mamá es ella misma otra vez, y creció en este lugar, estoy segura que sabe un montón de cosas divertidas que podemos hacer. Empaca mucha comida y ponte algo que no sea un pijama.
—Esto de ser un príncipe es horrible. Quiero volver a casa —renegó.
—Voy a mantener mi guardia aquí e intentar averiguar sobre ese viaje repentino de tus padres.
Recorrí los pasillos hasta llegar a la habitación donde había dejado a Regina encerrada, por su bienestar claro está, aunque no sé si ella hubiese sido muy feliz de despertar y no solo no encontrarme sino también ser literalmente una princesa encerrada en un castillo, solo nos falta el maldito dragón. En medio de las sábanas revueltas estaba aún dormida la hermosa mujer a la que le había hecho el amor toda la noche. Acaricié su pierna, hice a un lado la sábana, apreté su redondo trasero y no pude evitar darle una suave mordida. Se movió inquieta y volví a morder con un poco más de fuerza.
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Not in a sexual way
RomanceUn simple coqueteo que no debe significar más que un juego inocente en el que Emma parece siempre perder y en el que Regina estará dispuesta a aprender. Leer bajo su propio riesgo. #Swanqueen
